Bueno, pues podéis sumarme a los nuevos pobladores de la isla.
Después de leídos todos los mensajes, solo puedo decir que me parece una
gran idea, con un único inconveniente que ya se ha expuesto: aunque los
habitantes y el espíritu se mantengan, se hará difícil mantener los
objetivos. Permanecer ocultos y silenciosos ante el mundo exterior es un
pobre sistema para ayudar a los naúfragos del idioma. ¡No se puede tener
todo!
En cuanto al problema que plantea el Pótamo, no lo veo tal. Si los
pobladores autóctonos regresaran, solo tendríamos que disculparnos con
ellos, coger las barcas y hacernos de nuevo a la mar. O al menos esa es mi
opinión. De todos modos, y **** lo que he leído a los "investigadores", no
parece que los indígenas vayan a acudir en masa y armados hasta los
dientes.
Un saludo,
Jose


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