El s=EDndrome de Garrido
Ibsen Mart=EDnez
S=E1bado, 12 de julio de 2008
Este art=EDculo bien podr=EDa subtitularse =BF**** qu=E9 vemos las
contramarchas de Ch=E1vez como celadas astutamente planificadas para
jodernos? =BF**** qu=E9 no las vemos como lo que son: una sucesi=F3n de
im****tantes derrotas que comprometen seriamente el futuro de su
proyecto totalitario? En eso consiste parte de lo que llamo "s=EDndrome
de Garrido": en atribuirle a Ch=E1vez, como sol=EDa hacerlo el
desaparecido analista en sus numerosos libros y art=EDculos, una
preternatural capacidad para planificarlo todo; absolutamente todo; y
de un modo tal que, hagamos lo que hagamos, Ch=E1vez siempre tendr=E1 la
mejor mano de la mesa.
Muchos de sus lectores y, no pocos radioescuchas de programas de
opini=F3n al que Garrido era invitado con frecuencia, llegaron a
aceptar, sin mayor examen y durante todos estos a=F1os, la noci=F3n de que
Ch=E1vez goza de la protecci=F3n de un hado burl=F3n que desbarata
cualquie=
r
intento coordinado de opon=E9rsele.
Ir=F3nicamente, Garrido, uno de los m=E1s honestos y denodados adversarios
Ch=E1vez que tuvo jam=E1s, ech=F3 a rodar un amasijo de creencias sobre la
invulnerabilidad de Ch=E1vez que siguen alimentando el descorazonado
escepticismo con que muchos venezolanos interpretan equivocadamente la
serie de reveses que el bipolar de Sabaneta ha venido sufriendo desde
hace ya m=E1s de un a=F1o.
Ver derrotas inminentes, en las que en realidad hay enormes
posibilidades de victoria, lleva a muchos a interpretar las pat=E9ticas
reculadas de Ch=E1vez como astucias finamente calculadas que le
permitir=E1n permanecer en Miraflores hasta el bicentenario de la
batalla de Carabobo.
Pero algo m=E1s grave se deja ver en el =E1nimo de quien piense que las
retractaciones y frenazos de Ch=E1vez no son otra cosa que el proverbial
vell=F3n de cordero con que el lobo enga=F1a a sus v=EDctimas.
Esa imagen del lobo taimado que se pone el vell=F3n de un cordero fue,
**** cierto, el tema de una caricatura de mi admirado Weil.
**** una vez voy a estar en cort=E9s desacuerdo con su visi=F3n de las
cosas.
Rebobinemos un poquito el video del desempe=F1o de Ch=E1vez para poner de
bulto que no solamente lo ha abandonado su proverbial buena fortuna,
sino que ha sufrido aut=E9nticas derrotas pol=EDticas.
Las derrotas pol=EDticas de Ch=E1vez significan que alguien se las ha
infligido y salido victorioso, =BFno es cierto? Hace poco m=E1s de seis
meses, Ch=E1vez no solamente era el valedor de las FARC, sino la m=E1s
im****tante baza del grupo terrorista para lavar su desalmado rostro de
secuestradores y narcotraficantes y ofrecerse al mundo como un
movimiento popular armado, con leg=EDtimas razones para la rebeli=F3n y
suficiente m=FAsculo militar para, lejos de ser soslayado, ser m=E1s bien
considerado pol=EDticamente beligerante. El prop=F3sito de Ch=E1vez era,
ostensiblemente, convertirse en factor decisivo del proceso pol=EDtico
colombiano.
Hoy, Ch=E1vez exhorta a los faracos a abandonar la lucha armada pues
=E9sta "no tiene futuro en Am=E9rica Latina". No es =E9ste el lugar de
recapitular, una **** una, las derrotas que el Gobierno de Bogot=E1 ha
infligido militar y pol=EDticamente a las FARC, y de rebote, a la
reencarnaci=F3n subcontinental de Bol=EDvar. Im****ta dejar dicho qui=E9n
le
ha ganado la mano: el doctor =C1lvaro Uribe V=E9lez.
Valga lo que valiere el que a=FAn no sepamos a ciencia cierta con cu=E1nta
ventaja fue derrotada el 2D la reforma totalitaria, el hecho escueto
es que se trat=F3 de una derrota infligida **** millones de electores
venezolanos, y cuento en ellos tanto a los que acudieron a las urnas
como a los tres millones y medio de votantes chavistas que se quedaron
en casa.
La respuesta de Ch=E1vez a esta derrota, ya lo hemos dicho en otra
entrega, ha sido conducirse como si no hubiese ocurrido y, desafiando
la voluntad general, echar adelante ordenanzas y leyes impl=EDcitas en
su mostrenca reforma, prevalido de la Ley Habilitante otorgada **** una
asamblea obsecuente.
Obs=E9rvese bien que el curr=EDculo bolivariano, la Ley de Pesca y la Ley
Sapo, **** citar tres recientes desprop=F3sitos, no han sido dejados sin
efecto **** v=EDa de gracia, sino ****que hallaron decidida oposici=F3n en
millares de padres y representantes, en el pujante movimiento
estudiantil, en los pescadores, en la curia, en los medios, en
personalidades hacedoras de opini=F3n y en los partidos de oposici=F3n
que, entre todos, hicieron retroceder a Ch=E1vez.
Francamente, no veo yo d=F3nde est=E1 la "astucia" de Ch=E1vez en cambiar
d=
e
opini=F3n despu=E9s de una paliza. Se trata, simplemente, de alguien que
debe dar marcha atr=E1s ****que encuentra tal oposici=F3n en una sociedad
que no est=E1 dispuesta a que el NO del 2D sea deso=EDdo, que no tiene
m=E1=
s
remedio que declararse en retirada.
De estas sucesivas derrotas parciales podr=EDan extraerse muchas
lecciones para el futuro inmediato, en lugar de repetir los
descorazonadores presagios del s=EDndrome de Garrido.
La primera constataci=F3n que puede hacerse es que los sectores que,
contra todo pron=F3stico, derrotaron la reforma hace seis meses, han
crecido de modo significativo en este medio a=F1o gracias a los
atropellos =A1contra su propio universo de seguidores! que tiene el modo
dictatorial con que Ch=E1vez interviene en la vida partidista del
chavismo. Pero la ceguera ante estas realidades prefiere magnificar
las deficiencias de la oposici=F3n.
Hace poco le=ED en su blog http://caracaschronicles.blogspot.com)
una
convincente explicaci=F3n que Francisco "Quico" Toro da a este trastorno
de la percepci=F3n. Dice Toro que la prolongada sensaci=F3n de impotencia
ante los desafueros de un lun=E1tico genera, desde luego, mucha rabia.
Pero convencidos como estamos de que Ch=E1vez tiene las Siete Potencias
de su parte y que no hay nada que hacer, desfogamos esa rabia, =BFen
qui=E9n? En los partidos, en las personalidades de oposici=F3n e incluso
en el movimiento estudiantil ****que no hacen lo que deber=EDan, que
seg=FAn muchos es acabar con Ch=E1vez apretando el bot=F3n de un envase de
aerosol.
Sea como fuere, algo debe estar haciendo bien, y sobre todo con
perseverancia, la oposici=F3n (padres, maestros, estudiantes y tambi=E9n
los partidos) desde mayo de 2007 que no augura para Ch=E1vez sino
derrotas cada vez m=E1s graves.
Lo im****tante es que sepamos verlas como lo que son: victorias de la
combativa sociedad civil venezolana sobre un d=E9spota y no como
concesiones graciosas del rey Hugo I para confundirnos


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