S=E1bado, 19 de abril, a=F1o 2008 de Nuestro Salvador Jesucristo,
Guayaquil, Ecuador =96 Iberoam=E9rica
(Cartas del cielo son escritas por Iv=E1n Valarezo)
Nuestras m=E1s profundas condolencias a las familias de las victimas del
s=E1bado pasado, cuando catorce de sus hijos e hijas perdieron sus
vidas, mientras se divert=EDan en una discoteca de la capital de nuestra
republica, Quito. La noticia nos consterno mucho, que hasta pens=E9, por
unos momentos, que quiz=E1s el n=FAmero de muertos pod=EDa ser mayor.
Mucho
mayor como el cual ocurri=F3 en Nueva York, EEUU o como el de Buenos
Aires, Argentina, por ejemplo. Cuando en el primer incidente ochenta
vidas preciosas desaparecieron y as=ED tambi=E9n en la siguiente tragedia
como ciento setenta y seis almas preciosas desaparecieron, sino me
equivoco, durante momentos, en los cuales supuestamente se estaban
divirtiendo. Tambi=E9n deseamos recordar hoy, las cuatro victimas de
nuestros hermanos y hermanas mejicanas estudiantes de la Universidad
Nacional Aut=F3noma de M=E9jico (UNAM), y de las cuales murieron en un
asalto militar de fuerzas vecinas, del cual ninguno de ellos se lo
esperaba en tanto que gozaba de paz y de tranquilidad en nuestro suelo
ecuatoriano, por ejemplo. De paso, recordamos tambi=E9n el helic=F3ptero
del ejercito mejicano, el cual que se precipito a tierra el s=E1bado
pasado, muriendo as=ED once de sus tripulantes militares. Y por ultimo
una familia, en Murcia, Espa=F1a, la cual muri=F3 en un incendio que la
atrapo en su propia casa sin que, aparentemente, ninguno de sus
familiares escapase de las llamas para salvar su vida. Oramos todos
juntos siempre por ellos y por sus familias, de los cuales viven
momentos de dolor, al no poder volver gozar de la presencia de sus muy
amados y de sus muy amadas. Pues todos ellos est=E1n en la presencia del
SE=D1OR en el para=EDso, gozando su presencia santa y sumamente gloriosa
al pie del =C1rbol de la vida, nuestro Salvador Jesucristo. Por lo
tanto, damos las gracias a nuestro Padre Celestial por la vida de cada
uno de ellos y de las muchas m=E1s victimas, de las cuales sufren y
desaparecen d=EDa y noche en tantos lugares de la tierra por una raz=F3n u
otra. Pero sea como sea, nuestro Padre Celestial es el SE=D1OR de sus
nuevas vidas infinitas en el m=E1s all=E1, para gloria y para honra de su
nombre muy santo. =A1Bendito sea nuestro Padre Celestial por cada una de
estas vidas preciosas, de las cuales ya no est=E1n con nosotros, pero si
con su SE=D1OR y Salvador de sus almas eternas en el cielo! =A1Am=E9n!
NUESTRO DIOS JUZGA CADA D=CDA A LOS QUE NO AMAN A SU JESUCRISTO:
Con toda seguridad, que nuestro Padre Celestial traer=E1 a juicio toda
acci=F3n junto con todo lo invisible tambi=E9n, sea bueno o sea malo en el
para=EDso y en la tierra, para su punto final. Porque nuestro Creador
tiene que hacer justicia por cada palabra y por cada acci=F3n de pecado
del hombre y de la mujer de toda la tierra, =ABpara que entonces Sus
Diez Mandamientos Santos sean infinitamente honrados y jam=E1s burlados
por Satan=E1s ni por ninguno de sus seguidores del para=EDso, ni de la
tierra, ni menos del reino de las tinieblas=BB.
Y s=F3lo as=ED todo efecto del pecado ser=E1 borrado del coraz=F3n y de la
mente no s=F3lo de Ad=E1n sino tambi=E9n de todos sus hijos e hijas,
=ABpara=
jam=E1s volverse a acordar de ninguno de ellos en la nueva vida venidera
del nuevo reino sempiterno de su Hijo amado y de sus millares de
huestes angelicales=BB. Porque todo lo que est=E9 relacionado al pecado de
Ad=E1n y as=ED tambi=E9n de su linaje humano tiene que ser eliminado y
echado al olvido eterno, =ABpara que jam=E1s ning=FAn mal pensamiento del
coraz=F3n del hombre vuelva a tomar vida y ra=EDz en la nueva eternidad
celestial de Dios y de su =C1rbol de la vida=BB, =A1nuestro Se=F1or
Jesucristo!
Es decir, que =ABning=FAn mal de ninguna naturaleza de Satan=E1s ni del
hombre volver=E1 a afectar la vida=BB de Dios ni de sus =E1ngeles ni de su
nueva humanidad infinita de todas las naciones del mundo entero, como
de las que han recibido al Se=F1or Jesucristo y su sangre santa para
expiaci=F3n de sus pecados infinitos, como es l=F3gico. Porque la verdad
es que toda naci=F3n que tome al Se=F1or Jesucristo y a su sangre santa y
expiatoria, como su =FAnico gran rey Mes=EDas, como en Israel de la
antig=FCedad y de siempre, por ejemplo, entonces =ABsus pecados han de ser
expiados y perdonados por Dios=BB; dado que, ninguna naci=F3n podr=E1 ver
jam=E1s la vida, si no profesa a Jesucristo.
Es decir, tambi=E9n que cada naci=F3n que no reciba ni honre al Se=F1or
Jesucristo en sus tierras y con sus familias, entonces no vera la vida
eterna del nuevo reino celestial de Dios y de su =C1rbol de la vida,
como La Nueva Jerusal=E9n Santa y Gloriosa del cielo, =ABsino que es rea
de muerte eterna en el infierno=BB. Y es por eso que hay muchas naciones
en la tierra que sufren por falta de todas las cosas y hasta de las
mismas lluvias del cielo, porque todo est=E1 cerrado para ellas, =ABpor su
indiferencia espiritual hacia Dios y su Jesucristo=BB; y toda naci=F3n que
su Salvador no es su Jesucristo =ABal fin de las cosas muere
definitivamente=BB.
Como el malhechor, por ejemplo, que su castigo es asegurado en sus
d=EDas de vida por toda la tierra, =ABporque nuestro Padre Celestial
jam=E1s=
ser=E1 burlado por =E9l ni por sus aliados a su maldad=BB; es m=E1s,
escrito=
est=E1 en las Escrituras =ABque nuestro Dios no dar=E1 jam=E1s por
inocente =
al
culpable=BB. Porque toda naci=F3n que se olvide de Dios, su fin est=E1 en
el=
infierno y en el lago de fuego tambi=E9n, en el m=E1s all=E1, =ABpara no
volver a ver la luz de los nuevos d=EDas de vida y de salud infinita de
nuestro Padre Celestial y de su Hijo amado=BB, =A1nuestro Se=F1or
Jesucristo!
Ciertamente, que las naciones son como las religiones del mundo, pues
si no tienen al Se=F1or Jesucristo como su Cordero Escogido para hacer
expiaci=F3n por sus pecados, entonces =ABno tienen la vida eterna en sus
corazones asegurada=BB, sino que viven la vida de pecado y de rebeli=F3n
hacia su Creador y hacia su fruto de vida, =A1la vida nueva de la Ley! Y
esta es una vida de mentiras, maldades, calumnias, odios, rencores,
falsedades, envidias y en fin todas las maldades que se han hecho
debajo del cielo, desde la antig=FCedad y hasta nuestros d=EDas, =ABporque
no conocen a su Dios, por medio de su =FAnico fruto de vida eterna del
para=EDso y de toda la tierra para siempre=BB, =A1nuestro Se=F1or
Jesucristo=
!
Por ello, su lugar final es el infierno, como todo malhechor
inescrupuloso, pues la naci=F3n completa muere sin duda alguna, porque
nuestro Dios no fue jam=E1s burlado por Satan=E1s ni por ninguno de sus
=E1ngeles ca=EDdos en el reino celestial, =ABas=ED pues tambi=E9n con cada
naci=F3n, con cada familia, con cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la
humanidad entera=BB. Pero si estas mismas naciones pecadoras, despu=E9s de
haber vivido en sus pecados por mucho tiempo, se arrepienten y aceptan
en sus tierras al dador de la vida eterna, nuestro Salvador
Jesucristo, pues entonces =ABpasan de muerte a vida, para gozar d=EDa y
noche del Esp=EDritu Santo de la presencia de Dios y de su =C1rbol de la
vida eterna=BB.
Porque s=F3lo el Se=F1or Jesucristo puede ser realmente el =C1rbol de la
vida de cada naci=F3n de toda la tierra y m=E1s no el =E1rbol de la
ciencia
del bien y del mal, =ABpara que todo sea bendiciones y vida eterna en
sus familias d=EDa a d=EDa y por siempre en la nueva eternidad
celestial=BB.=
Porque es el =E1rbol de la ciencia del bien y del mal, la cual ha tra=EDdo
el pecado y cada una de sus enfermedades y calamidades de violencias y
de guerras incre=EDbles a sus ciudadanos; m=E1s la naci=F3n que su =C1rbol
d=
e
vida es Jesucristo vive segura de si misma, =ABpara jam=E1s ser
atropellada por sus enemigos de siempre=BB.
Porque nuestro Padre Celestial es inseparable de su =C1rbol de la vida
eterna, nuestro Salvador Jesucristo, y as=ED tambi=E9n con cada uno de
nosotros, es decir, que =ABnosotros tambi=E9n somos inseparables del
=C1rbol=
de la vida eterna, por inicio=BB; y es por eso que su palabra viva viene
a nosotros d=EDa tras d=EDa y sin cesar con muchas bendiciones del
para=EDso. Porque los nombres de todas las naciones y de sus familias
han de ser escritas en el libro de la vida eterna del cielo; y, por
inicio todos los que son escritos en el libro de Dios no ver=E1n m=E1s las
tinieblas antiguas de sus vidas pasadas, =ABsino la luz que no conoc=EDan
a=FAn, a su Hijo amado=BB, =A1el Rey Mes=EDas!
As=ED pues tambi=E9n si las religiones falsas, las cuales han vivido por
mucho tiempo en la vida del pecado y el paganismo eterno deshonrando
la Ley Bendita, y se arrepienten de sus tinieblas y de la ignorancia
de sus vidas hacia Dios y hacia su Hijo amado, =ABpues entonces dejaran
de ver las tinieblas antiguas del m=E1s all=E1, para vivir felices
infinitamente=BB. Es decir, que estas religiones falsas dejaran de
servirles a sus dioses de piedras, maderas, telas, pl=E1sticos,
personalidades y en fin de todo lo que ellos crean que sean sus
dioses, por lo tanto vivir=E1n ahora: =ABporque la luz de su Dios y de su
unig=E9nito ha de reinar sublime en sus vidas, para alumbrar sus pasos
hacia todo bien eterno siempre=BB.
Porque nuestro Dios envi=F3 a su unig=E9nito no s=F3lo para que sea el
=C1rb=
ol
de la vida de Israel, sino tambi=E9n para que sea el =C1rbol de la vida de
cada naci=F3n y as=ED de cada familia y sus religiones aut=F3ctonas,
=ABpara=
que sus pecados sean borrados por la sangre expiatoria de Dios, y as=ED
no vivan m=E1s en tinieblas=BB. Por lo tanto, el que tiene al Se=F1or
Jesucristo como su =C1rbol de la vida, como Dios se lo dio a Ad=E1n y Eva
en el para=EDso y as=ED tambi=E9n a Israel, y creen en =C9l y en su obra
asombrosa, =ABpues no morir=E1n jam=E1s, sino que vivir=E1n para conocer
sus=
vidas infinitas siempre, en la tierra y en el para=EDso=BB.
Porque =ABahora le sirven verdaderamente al Dios de sus vidas y al =FAnico
salvador de sus almas infinitas, su =FAnico fruto de vida eterna=BB,
nuestro Salvador Jesucristo, en el cielo, en la tierra y as=ED tambi=E9n
en la nueva eternidad venidera del nuevo reino sempiterno de Dios, de
su Esp=EDritu Santo y de sus millares de huestes angelicales. Porque es
la sangre del =C1rbol de la vida, la cual nuestro Dios ha enviado del
para=EDso, =ABpara hacer expiaci=F3n por nuestros pecados en toda la
tierra=BB; y volveremos a vivir nuevamente en el para=EDso, s=F3lo por
medio=
de la misma vida santa y gloriosa de su unig=E9nito, el Hijo de David,
=A1el Santo de Israel y de la humanidad entera!
Porque s=F3lo el Se=F1or Jesucristo tiene la verdadera sangre bendita del
cielo, =ABpara hacer expiaci=F3n para perd=F3n de nuestros pecados y
sanidad=
de nuestros cuerpos=BB, para hacernos libres infinitamente de los
pecados y maldades de Satan=E1s y de sus =E1ngeles ca=EDdos tambi=E9n, en
el=
juicio final de todas las cosas de Dios y de la humanidad entera. Por
lo tanto, sin el reconocimiento del Se=F1or Jesucristo en la vida de las
naciones de la tierra y as=ED tambi=E9n de sus religiones antiguas,
=ABpues
entonces no hay expiaci=F3n por los pecados y, por tanto siguen el mal
camino de Satan=E1s y de sus =E1ngeles ca=EDdos, para caer muertos muy
pronto a la fosa de la perdici=F3n eterna=BB, =A1el infierno!
Porque todo ser viviente que nace en el para=EDso o en las naciones de
la tierra va directamente hacia la fosa com=FAn de los enemigos de Dios
y de su Hijo amado, nuestro Se=F1or Jesucristo, por inicio, =ABporque no
tienen vida alguna en sus corazones ni en sus almas infinitas, sino
s=F3lo la muerte eterna e inhumana de Satan=E1s=BB. Es por eso que nuestro
Padre Celestial env=EDa la palabra de su Hijo amado a todas las naciones
de la tierra, para que las familias y sus religiones nativas vuelvan a
nacer no de la carne de sus antepasados o de sus padres biol=F3gicos,
=ABsino de la carne y de la misma sangre viviente del Cordero Antiguo de
Dios=BB, =A1nuestro Salvador Jesucristo!
Entonces si estas naciones y sus religiones, como las cuales no
profesan la fe de nuestro Salvador Jesucristo, el Hijo de David: como
el Cordero Escogido, el =C1rbol de Dios, el sumo sacerdote del cielo y
la tierra, el unig=E9nito y, por tanto el =FAnico camino al para=EDso, y
=FAltimamente reciben a Jesucristo en sus vidas, =ABpues se salvan de
morir=BB. Porque nuestro Padre Celestial no envi=F3 a su Hijo amado al
mundo a condenar a las naciones ni a sus religiones aut=F3ctonas, sino
ha salvarlas infinitamente, =ABpara que sean una sola aglomeraci=F3n
celestial de naciones y familias no s=F3lo en la tierra, sino tambi=E9n en
su nueva vida infinita de Su Nueva Jerusal=E9n Santa y Perfecta del
cielo, por ejemplo=BB.
Porque para nuestro Creador, toda naci=F3n y cada una de sus familias
con sus religiones nativas, sino no profesan al fruto del =C1rbol de la
vida, el cual es nuestro Se=F1or Jesucristo, como el Salvador del mundo,
el Hijo de David, el unig=E9nito, el Cordero Escogido, el sumo sacerdote
para mediar entre Dios y el hombre, =ABpues desafortunadamente mueren en
tinieblas=BB. Y nuestro Padre Celestial no ha enviado a su Hijo amado al
mundo para ofender a ninguna naci=F3n, ni a ninguna religi=F3n, ni a
ninguna familia, sino para despertarlas de su muerte segura en la
tierra y del infierno, =ABy as=ED pues despierten al instante a su
verdadera vida desconocida por ellos mismos a=FAn del cielo=BB, =A1nuestro
Redentor Jesucristo!
Porque toda naci=F3n y asimismo como toda familia que no crea en su
coraz=F3n y as=ED no profese la fe con sus labios del Se=F1or Jesucristo
como el Hijo del Alt=EDsimo, entonces vive en tinieblas a=FAn, y no
est=E1n
escritos en el libro de la vida eterna, =ABporque sus pecados no han
sido expiados todav=EDa para perd=F3n y para salvaci=F3n infinita=BB. Por
ejemplo, podemos ver pues, como el Se=F1or Jesucristo reprendi=F3 a uno de
sus ap=F3stoles amados, porque le reconvino para que no ascendiera a
Jerusal=E9n: ya que el Se=F1or mismo les hab=EDa dicho a todos =ABque =E9l
t=
en=EDa
que subir a Jerusal=E9n y padecer mucho por los pecados del hombre, para
salvarlo de su condici=F3n espiritual y de su mal eterno=BB.
Es decir, que el Se=F1or Jesucristo les hab=EDa anunciado a sus
ap=F3stoles
su muerte sangrienta y muy sufrida, por cierto, sobre los =E1rboles
cruzados de Ad=E1n y Eva, =ABpara expiar en sus cuerpos, y s=F3lo con su
cuerpo santo, el pecado del mundo entero, sobre lo alto de la roca
eterna y, adem=E1s clavados a ellos eternamente con su sangre
expiatoria=BB. Dado que, la sangre expiatoria del Se=F1or Jesucristo se
sujeta con fuerza al cuerpo del hombre y de la mujer del mundo entero,
por m=E1s muertos que est=E9n en sus delitos y pecados, =ABdel mismo modo
que se clavo a los =E1rboles cruzados y sin vida de Ad=E1n y Eva para
ponerle fin a sus pecados y darles vida en abundancia infinitamente=BB.
Porque s=F3lo por el derramamiento de su sangre santa es que realmente
nuestro Padre Celestial les iba a perdonar sus pecados no s=F3lo a sus
disc=EDpulos y sus familias, =ABsino tambi=E9n a las familias de todas las
naciones de la tierra, comenzando milagrosamente con Ad=E1n y Eva mismo
sobre la cima de la roca eterna, en las afueras de Jerusal=E9n, en
Israel=BB. Adem=E1s, porque =E9sta es la manera correcta, por la cual se
le
pude poner fin al pecado de Ad=E1n y de Satan=E1s en la vida de cada
hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de todas las naciones, =ABcomenzando con
Israel primero como en los d=EDas de antig=FCedad y de su tabern=E1culo de
reuni=F3n y de holocaustos sangrientos y fuegos espectaculares, por
ejemplo=BB.
Porque sin el derramamiento de la sangre del Cordero Escogido
Angelicalmente, por el =FAnico sumo sacerdote del cielo y de la tierra,
como el Hijo de David, como el unig=E9nito de Dios y de su Esp=EDritu
Santo, pues entonces el pecado vivir=EDa infinitamente en el coraz=F3n y
en la vida de la humanidad entera, para jam=E1s vivir la nueva vida
infinita. Es decir que cada naci=F3n con sus familias y religiones
prehist=F3ricas, si creen en Jesucristo como el unig=E9nito de Dios y de
su Esp=EDritu Santo, =ABentonces vivir=E1n desde ya, y sus oraciones con
los=
deseos de sus corazones ser=E1n cumplidos=BB; porque =ABs=F3lo nuestro
Dios =
es
Todopoderoso para los que creen en =C9l, por medio de su fruto de vida
eterna=BB, =A1nuestro Jesucristo!
Porque con el Se=F1or Jesucristo en sus vidas, entonces las naciones y
asimismo sus familias con sus religiones aut=F3ctonas ya no vivir=EDan en
las tinieblas ni a la merced de los enga=F1ados de Satan=E1s, =ABsino que
vivir=EDan infinitamente en el Esp=EDritu de la sangre y de la vida del
unig=E9nito, para vivir sus vidas libres de enfermedades y de sus males
comunes=BB. Es decir, que ninguna de estas naciones ni tampoco sus
religiones aut=F3ctonas ya no serian del esp=EDritu de error de Satan=E1s,
como de costumbre, el cual niega a Jesucristo no s=F3lo como el
unig=E9nito, sino tambi=E9n como el =FAnico posible salvador del mundo
entero, =ABsino que ahora todas ellas y con sus religiones serian de
Dios y de su Jesucristo perpetuamente=BB.
Porque nuestro Padre Celestial es el Todopoderoso para ser el Dios de
cada naci=F3n y de sus familias junto con sus religiones antiguas, =ABsi
tan s=F3lo creen en sus corazones y as=ED confiesan con sus labios la
palabra y la vida gloriosa de su Hijo amado, como su =FAnico =C1rbol de la
vida y de su salud eterna=BB, =A1nuestro Se=F1or Jesucristo! Pues para
esto
envi=F3 Dios a su Hijo amado al mundo, como el Profeta del cielo, como
el Cordero Escogido, como el =FAnico sumo sacerdote de las religiones de
la tierra y del para=EDso, =ABpara que crean en su sangre expiatoria y
todopoderosa y, entonces sean libres de Satan=E1s para regresar pronto
al Fundador de sus nuevas vidas del para=EDso=BB.
Porque para nuestro Creador, no importa en que naci=F3n has nacido, pero
si crees en tu coraz=F3n y as=ED confiesas la fe redentora y expiatoria de
la sangre sant=EDsima del =C1rbol de la vida, nuestro Se=F1or Jesucristo,
=ABpues entonces tu nombre ya est=E1 escrito, por inicio, en el libro de
la vida de Dios y de su Esp=EDritu Santo en el cielo=BB. Y as=ED tambi=E9n
cada una de las religiones del mundo entero, si creen en sus corazones
y as=ED hablan con sus bocas, de que el Se=F1or Jesucristo es el Hijo de
Dios y, por ende su sangre los limpia y los hace libres de sus pecados
y enfermedades, =ABentonces ya no vivir=E1n m=E1s para el mal del pecado
sino perpetuamente para Dios=BB.
Por lo tanto, ya ninguna de estas naciones entrara en el juicio eterno
ni menos en la ira sobrenatural de nuestro Dios, sino que habr=E1
abandonado el esp=EDritu de error de Ad=E1n =ABpara entrar en el
esp=EDritu =
de
la gracia y de la vida con cada una de sus bendiciones sobrenaturales,
para su renovada existencia en la tierra y en el para=EDso=BB. Es decir,
que de ahora en adelante s=F3lo vivir=E1n para el Esp=EDritu de la gracia
redentora e infinita del =C1rbol de la vida, nuestro Salvador
Jesucristo, =ABcomo Dios manda a Ad=E1n inicialmente=BB, para s=F3lo comer
d=
e
sus frutos diariamente y hasta a=FAn m=E1s all=E1 de la nueva eternidad
venidera, =ABy as=ED conocer la verdad y la justicia de las cosas
siempre=BB.
Porque a todos los que no aman al fruto del =C1rbol de la vida del
para=EDso y de la tierra, nuestro Jesucristo, pues entonces nuestro Dios
los llevara a juicio con todo lo expuesto y lo escondido, sea bueno o
sea malo, =ABpara no dejar rasgo de ning=FAn mal atr=E1s, sino eliminarlo
por completo en el mundo del olvido eterno=BB. Y este mundo del olvido
es el reino de las tinieblas, como el infierno o el lago de fuego, a
donde descender=E1n los =E1ngeles ca=EDdos y las naciones y las religiones
falsas, =ABcomo las que se olvidan del Esp=EDritu de la gracia salvadora
de la sangre y de la vida sacrificada de nuestro Salvador Jesucristo
sobre el altar antiguo de Israel=BB.
Y s=F3lo as=ED entonces empezar una nueva era libre del pecado y de sus
efectos terribles en el cielo, en el para=EDso, en la tierra y con todos
sus seres creados tambi=E9n, sean hombres del mundo o =E1ngeles del reino
celestial; =ABporque s=F3lo los que son de Jesucristo son sin pecado
aqu=ED
y, por tanto entraran a La Nueva Jerusal=E9n Celestial=BB. Y, por ende
ninguno de ellos ser=E1 llevado a juicio de Dios como con los imp=EDos y
viles de toda la tierra, =ABporque sus pecados ya han sido juzgados y
perdonados cada d=EDa por la sangre expiatoria del =C1rbol de la vida
eterna, el Hijo de David y nuestro gran rey Mes=EDas de todos los
tiempos=BB, =A1nuestro Salvador Jesucristo!
Adem=E1s, las naciones con sus familias y con sus religiones
prehist=F3ricas que no conoc=EDan al Se=F1or Jesucristo como el Cordero de
Dios y el sumo sacerdote de sus vidas, pues vivir=E1n sin Satan=E1s;
=ABporque el nombre de nuestro Dios es bueno y todopoderoso
exclusivamente con la sangre expiatoria en el centro de sus naciones,
de sus familias y de sus religiones=BB. En verdad, en aquel d=EDa las
naciones y sus familias con sus religiones nativas ser=E1n libres del
mal eterno, porque es el esp=EDritu de fe, en la sangre y en la vida
gloriosa del Se=F1or Jesucristo, =ABlas cuales han expiado por sus pecados
y simult=E1neamente llenado de salvaci=F3n eterna de Dios cada d=EDa para
vivir felizmente la vida eterna para siempre=BB.
En aquellos nuevos d=EDas venideros de la nueva vida de nuestro Creador
y de su Esp=EDritu Santo ya no habr=E1 tiniebla alguna del coraz=F3n del
hombre, ni menos de Satan=E1s, porque los imp=EDos habr=E1n entrado a sus
lugares eternos del infierno, como Satan=E1s y sus seguidores de gran
maldad al lago de fuego, =ABpara no volver a ofender a nadie jam=E1s=BB.
Pues entonces la vida humana, por vez primera, vivir=E1 sus d=EDas nuevos
largos y eternos sin el efecto terrible de la presencia de las
tinieblas de Satan=E1s y de sus seguidores malvados, =ABsino que todo
ser=E1=
dulzura en el coraz=F3n y en la vida de cada hombre, mujer, ni=F1o y
ni=F1a
de la humanidad entera=BB, =A1gracias a nuestro Salvador Jesucristo!
Porque exclusivamente el Se=F1or Jesucristo es el =C1rbol de la vida, al
cual nuestro Creador llevo a Ad=E1n tomado de su mano y por el camino de
la verdad, de la justicia y de la santidad infinita, =ABpara s=F3lo comer
y beber de la mesa del SE=D1OR, del man=E1 inmortal y del agua de la vida,
para s=F3lo entonces vivir infinitamente feliz=BB. Es decir, que nuestro
Dios le ofreci=F3 a Ad=E1n primero comer de su unig=E9nito sobre su mesa
celestial, para que su carne ya no sea su carne sino la de Jesucristo,
y para que tambi=E9n su sangre ya no sea la suya, sino la de Jesucristo,
=ABpara que s=F3lo entonces se quede a vivir con su linaje humano en el
para=EDso bendito=BB.
Porque todo aquel que desee ver la vida eterna y vivirla ya, =ABentonces
su carne tiene que ser la carne de Jesucristo, y as=ED tambi=E9n su sangre
tiene que ser la sangre viva de Jesucristo=BB; de otro modo, nadie podr=E1
ver, ni menos vivir la nueva vida del cielo con su Dios y con su =C1rbol
de la vida, para siempre. Y desde el d=EDa que nuestro Padre Celestial
le ofreci=F3 a Ad=E1n comer y beber del fruto del =C1rbol de la vida,
=ABpue=
s
desde entonces ac=E1 no termina de hacer lo mismo con cada hombre,
mujer, ni=F1o y ni=F1a del mundo entero=BB, aunque no lo veas as=ED;
porque
nuestro Dios se mueve entre nosotros invisiblemente y en secreto para
salvarnos siempre.
As=ED pues, el Se=F1or Jesucristo se sent=F3 a la mesa, =ABy les dio de
come=
r
de su pan del cielo y de beber del vino de su sangre expiatoria a sus
ap=F3stoles y a sus disc=EDpulos en todos los lugares de la tierra
tambi=E9n=BB, como hoy en d=EDa contigo y conmigo, mi estimado hermano y
mi
estimada hermana. Porque era necesario no s=F3lo que le conociesen cara
a cara como el Hijo de Dios y, por tanto como el Salvador de Israel y
de las naciones, sino tambi=E9n =ABcomo el =FAnico posible salvador de sus
almas infinitas, en esta vida y en la venidera, como en el para=EDso o
como en La Nueva Jerusal=E9n del cielo, por ejemplo=BB.
Para que el que coma de Jesucristo, pues ya no tenga hambre jam=E1s, y
para el que as=ED tambi=E9n beba de la copa de la vida eterna, su sangre
expiatoria y milagrosa para perdonar y para sanar el alma viviente del
hombre de la tierra, =ABas=ED pues no vuelva a tener sed en esta vida ni
en la venidera para siempre=BB. Porque s=F3lo la sangre expiatoria del
Hijo de Dios puede realmente mantenernos lejos de la ira y, por tanto
del juicio final y muy terrible de nuestro Padre Celestial =ABpara
juzgar cada palabra y cada acci=F3n condenable, y lanzarla al reino de
las tinieblas, como el infierno y como el lago de fuego para su
destrucci=F3n final e infinita=BB.
Y si hoy est=E1s en la privacidad de tu hogar, pues si=E9ntate a la mesa
del SE=D1OR y come de la carne y de la sangre santa del Cordero Escogido
del para=EDso, para perd=F3n y sanidad de tu cuerpo y de tu alma viviente
en la tierra y as=ED tambi=E9n en el cielo, =ABpara que vivas la vida
eterna=
desde ya=BB. Pues como los doce ap=F3stoles debes comer y beber del fruto
del =C1rbol de Dios, sentado a la mesa de tu hogar, la cual es la mesa
del SE=D1OR actualmente, para nutrir tu coraz=F3n, tu cuerpo y tu alma de
las bendiciones infinitas del perd=F3n y de la sanidad de Dios, =ABpara
que conozcas la felicidad celestial a partir de ahora=BB.
Porque s=F3lo si comes y bebes del =C1rbol de la vida, nuestro Se=F1or
Jesucristo, realmente vas a comenzar a sentir a Dios obrar en tu vida
d=EDa y noche, por los poderes y autoridades sobrenaturales de la sangre
expiatoria del sacrificio eterno, =ABpara limpiarte del mal y llenarte
de bendiciones milagrosas y maravillosas de la eternidad celestial en
tu coraz=F3n=BB. De otra manera, vas camino con el peso de tus pecados,
condenado infinitamente para caer muerto y abatido en el mal eterno
del reino de las tiemblas, para no volver a ver jam=E1s el bien de tu
nueva vida ni la de los tuyos tampoco; por ello, el juicio final de
Dios es contra ti desde ya, =ABsi te olvidas de Jesucristo=BB.
Es por eso que la palabra de nuestro Dios viene a ti d=EDa y noche de
parte de su coraz=F3n y de su =C1rbol de vida eterna, nuestro Se=F1or
Jesucristo, por medio de tu profesi=F3n de fe, =ABpara que tu vida cambie
inmediatamente por tu propio bien y para el bien eterno de muchos, en
todos los lugares de la tierra=BB. Porque nuestro Dios desea ya empezar
su nuevo reino celestial con cada una de las naciones que ha recibi=F3 a
su Hijo amado como su rey Mes=EDas, por el poder de su palabra y de Sus
Diez Mandamientos cumplidos en su vida mesi=E1nica por Israel, =ABpara fin
del pecado y para enriquecimiento de la nueva vida eterna en todas
ellas=BB.
Y es esta palabra de vida, la cual tu coraz=F3n y tu esp=EDritu humano
necesitan, hoy en d=EDa m=E1s que nunca, para no s=F3lo deshacerte de tus
tinieblas y de tus pecados, =ABsino para que ya empieces a conocer al
Fundador de tu nueva vida eterna en la tierra y as=ED entrar al m=E1s
all=E1, pero s=F3lo en el d=EDa del SE=D1OR=BB. Porque =E9ste nuevo d=EDa
ca=
da vez
se acerca m=E1s y m=E1s a la tierra, para recoger a sus hijos e hijas, de
los que est=E1n en el polvo de sus tumbas y de los que a=FAn viven sus
vidas comunes y corrientes tambi=E9n, =ABpara levantarlos con =C9l de
regreso al para=EDso, para empezar a vivir la nueva vida eterna muy
pronto=BB.
Porque nuestro Dios empezara la nueva vida infinita de cada hombre,
mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, =ABen donde Ad=E1n la dejo
olvidada en el para=EDso a los pies del =C1rbol de la vida, cuando peco
delante de Dios al no comer del fruto de la vida=BB; y ah=ED mismo
=ABretomaremos nuestras vidas celestiales, para no volverla a olvidar
jam=E1s=BB. Porque todos hemos olvidado vivir la nueva vida infinita,
libre de Satan=E1s y de su pecado, como cuando Ad=E1n y Eva viv=EDan
libres
del mal eterno y puros de coraz=F3n delante de Dios y de sus huestes
angelicales, por ejemplo; pero volveremos a =E9sta nueva vida del
para=EDso, =ABporque el =C1rbol de la vida nos levantara a ella muy
pronto=BB.
Y esto ha de ser contigo y con los tuyos en el d=EDa se=F1alado de nuestro
Dios y de su =C1rbol de vida a la vida infinita de Su Nueva Jerusal=E9n
Santa y Perfecta del cielo, por ejemplo, =ABpara que goce tu coraz=F3n la
felicidad de vivir libre de Satan=E1s y del efecto terrible de su
presencia inhumana en tu vida=BB. Porque todo pecador que act=FAa
falsamente en contra de su semejante, pues est=E1 actuando en el
esp=EDritu inhumano de Satan=E1s para no s=F3lo robarle, matarle y
destruirle, =ABsino tambi=E9n para que su alma se pierda en el juicio
final de nuestro Padre Celestial y de su Cordero Escogido=BB; pero Dios
sostiene al hombre, =ABporque =E9l mismo ama a Jesucristo seriamente=BB.
Adem=E1s, Satan=E1s act=FAa cruelmente e inhumanamente as=ED con todo
pecado=
r
y con toda pecadora de la tierra, desde la antig=FCedad y hasta nuestros
d=EDas, para cegar sus vidas cada vez m=E1s y m=E1s =ABy as=ED no lo
abandon=
en a
=E9l jam=E1s, por el amor antiguo y eterno de Dios y de su Jesucristo, por
ejemplo=BB. Porque la vida del hombre es dulce sin Satan=E1s y sin sus
seguidores de gran maldad eterna en el para=EDso y as=ED tambi=E9n en la
tierra, =ABpara que s=F3lo el esp=EDritu del amor, la paz, el gozo, la
felicidad, la sabidur=EDa y el conocimiento de las cosas pues reinen en
tu vida diariamente y por siempre en la eternidad=BB.
Adem=E1s, sin Satan=E1s en tu vida, pues ahora si que podr=E1s realmente
conocer a tu Padre Celestial, a tu Creador Todopoderoso, =ABel mismo que
te formo con sus manos santas para que seas como =C9l o como su Hijo
amado, el Hijo de David, el =C1rbol de la vida del para=EDso, de la tierra
y as=ED tambi=E9n de La Nueva Jerusal=E9n Angelical=BB. Porque es dulzura
si=
n
igual para el coraz=F3n de las naciones y sus familias juntas con sus
religiones aut=F3ctonas vivir sin Satan=E1s y sin sus tinieblas de
siempre, en sus esp=EDritus y en sus vidas humanas; ciertamente, la vida
sin Satan=E1s es rica como la leche y la miel, =ABpara el cuerpo y para el
alma del hombre del mundo entero=BB.
Entonces es muy bueno para el coraz=F3n del hombre, de la mujer, del
ni=F1o y de la ni=F1a no apartarse jam=E1s de Los Diez Mandamientos de
Dios,=
para perd=F3n de pecados y para bendici=F3n constante de sus almas
infinitas; =ABporque la Ley es el mismo Esp=EDritu del =C1rbol de la vida
o
del Mes=EDas para bendecirnos siempre a todos cada d=EDa=BB. Adem=E1s,
nuest=
ro
Dios creo al hombre en sus manos santas para que viva la felicidad
celestial, primordialmente la de su =C1rbol de la vida, y m=E1s no la vida
pecadora y terrible de Satan=E1s, por ejemplo; puesto que a nuestro Dios
no le gusta ver a nadie sufrir jam=E1s, =ABsino vivir siempre la vida
fruct=EDfera y feliz de su Hijo amado=BB. (Es decir, que ninguna vida le
complace a Dios ni la de sus =E1ngeles del cielo, ni menos la del hombre
ni de la mujer de la tierra, =ABpero si Jesucristo est=E1 en sus
corazones, pues bienvenidos son siempre delante de su presencia
sagrada a cada paso, para todo lo que necesiten de =E9l y de sus
riquezas abismales e infinitas=BB.)
Es por eso que el coraz=F3n del hombre no es feliz sin el Se=F1or
Jesucristo en su alma infinita desde siempre, sino que vive
diariamente trastornada su vida, pues =ABsin saber jam=E1s de donde viene
ni hacia donde va su alma eterna por sus pasos en la tierra y en la
eternidad venidera tambi=E9n=BB. Es decir, que el hombre camina d=EDa y
noche por toda la tierra, creciendo siempre de tinieblas en tinieblas
para cegar su coraz=F3n y los ojos de su cara, =ABpara no ver jam=E1s la
luz=
viviente de Dios ni de su =C1rbol de vida eterna, sino s=F3lo hasta que
llegue ante el trono del juicio final de todas las cosas=BB.
Y s=F3lo entonces =E9l se detenga en su =FAltimo paso delante de Dios, sin
Jesucristo en su coraz=F3n, para recibir de Dios el merecido justo
juicio por sus pecados, =ABy as=ED ser condenado al fuego eterno del lago
de fuego, la muerte segunda de su alma eterna, porque jam=E1s conoci=F3 en
su coraz=F3n el amor de Jesucristo hacia su Creador=BB. Y el hombre sufre
as=ED a cada instante, simplemente porque no s=F3lo no est=E1 viviendo la
vida, la cual Dios mismo le entrego a =E9l, en el d=EDa de su creaci=F3n,
en=
su imagen y conforme a su semejanza celestial, =ABsino porque no ha
comido ni ha bebido a=FAn del =C1rbol de la vida feliz=BB, =A1nuestro
Se=F1o=
r
Jesucristo!
Y hay as=ED mucha gente por todos los lugares del mundo entero, que no
han gustado a=FAn en sus corazones la bendici=F3n celestial de tener al
Se=F1or Jesucristo, =ABcomo el Hijo de Dios, el Cordero de la sangre
expiatoria de sus pecados y el sumo sacerdote celestial para mediar
para su bien eterno siempre entre =E9l y Dios en el cielo=BB. Por lo
tanto, el hombre y as=ED tambi=E9n la mujer caminan juntos ciegos por el
mismo camino del mal eterno, sin el Se=F1or Jesucristo en sus almas para
obrar siempre en el secreto de sus corazones y de sus esp=EDritus
humanos, =ABpara bien de sus vidas y protecci=F3n constante ante la falta
de honradez de Satan=E1s y de sus gentes malhechoras=BB.
Pues ellos caminan d=EDa y noche con los suyos deslumbrados y condenados
a morir una muerte segura en la tierra y en el infierno tambi=E9n, para
jam=E1s ser felices en sus almas infinitas, en esta vida ni en la
venidera tampoco; =ABporque todos ellos son culpables de sus pecados por
no haber amado a Dios, por medio de su Jesucristo=BB. Porque nuestro
Padre Celestial lleva a juicio d=EDa y noche a todo pecador y a toda
pecadora y as=ED tambi=E9n a los suyos, aunque no hayan ofendido jam=E1s
en
sus vidas, hacia el castigo del juicio final de todas las cosas en el
m=E1s all=E1, por su culpa y por su error de no amar a Jesucristo en sus
vidas.
Y lo mismo es verdad cada d=EDa para las naciones de la tierra, =ABporque
nuestro Dios juzga a las naciones continuamente como en la antig=FCedad,
como las que no honran ni menos aman la vida celebre de su Hijo
amado=BB, nuestro Se=F1or Jesucristo, para expiaci=F3n de sus pecados y
salvaci=F3n eterna; pues recordemos a Israel ahora, sin irnos tan lejos.
Dios juzgo a Israel por sus pecados nacionales una y otra vez, =ABy sin
la sangre del Cordero sobre su altar pues era convicta sin duda
alguna=BB, y hasta destruida muchas veces por falta de la santidad de
Dios en las vidas de sus ciudadanos y su religi=F3n prehist=F3rica
tambi=E9n, por supuesto. Y sin el derramamiento de la sangre de su Hijo
amado, el Cordero de Dios y de Israel, como en la antig=FCedad, =ABno hay
expiaci=F3n de pecado posible para ninguna naci=F3n, aunque sea Israel
mismo, ni para ninguna familia de la humanidad entera=BB; por ende, el
alma que pecare le dar=E1 cuentas a Dios, hoy y en el d=EDa del juicio
tambi=E9n.
Porque no hay mayor pecado de condenaci=F3n eterna ante el tribunal de
nuestro Padre Celestial y de su Esp=EDritu Santo, y esto es de no amar y
de no venerar el amor del Se=F1or Jesucristo en sus corazones eternos,
=ABdespu=E9s de haber =C9l hecho tantas cosas y hasta lo imposible para
perdonar sus pecados y asegurarles vida infinita en sus almas
vivientes=BB. Y esto es muerte para cualquiera y a=FAn hasta para con los
=E1ngeles m=E1s poderosos del cielo, como le sucedi=F3 a Lucifer, por
ejemplo, quien se convirti=F3 en Satan=E1s (o en el adversario de Dios),
=ABporque no quiso honrar ni menos comer del fruto del =C1rbol de la vida,
el cual es el nombre Salvador del SE=D1OR para enriquecer su vida
infinitamente=BB.
Porque con s=F3lo creer en el coraz=F3n y as=ED confesar con los labios el
nombre ungido y milagroso del SE=D1OR, =ABpues entonces ese ser, sea
=E1ngel=
del cielo u hombre, mujer, ni=F1o o ni=F1a de la humanidad entera, tiene
vida infinita con Dios y con su =C1rbol de la vida eterna eternamente y
para siempre=BB, =A1nuestro Se=F1or Jesucristo! Y todo aquel que no
invoque
el nombre del SE=D1OR en los =FAltimos d=EDas, =ABentonces ser=E1 llevado
a
juicio por nuestro Padre Celestial para que le responda por su pecado,
de no haber honrado ni menos glorificado su nombre santo=BB, cuando tuvo
la oportunidad de hacerlo as=ED, como en los d=EDas normales de su vida
por toda la tierra, por ejemplo.
Y el que no tiene el nombre sagrado del Se=F1or Jesucristo en su coraz=F3n
desde ya, pues entonces ya es juzgado y condenado por sus propios
pecados y delitos, =ABpara ser posteriormente lanzado al lago de fuego
eterno, en su segunda muerte final de su alma infinita, para jam=E1s
volver a ver a Dios ni a su Hijo amado, para siempre=BB. Por ello, el
hombre y as=ED tambi=E9n cada uno de sus descendientes, comenzando con la
mujer, =ABvive en la mentira y en sus violencias terribles de
enfermedades, problemas y, por fin la muerte eterna=BB, como en el
infierno o como en el lago de fuego, para no volver a conocer la vida
ni o=EDr de su =C1rbol de vida eterna jam=E1s.
Porque el pecado del hombre es en contra de nuestro Dios, por inicio,
por no creer ni confesar con sus labios al salvador de su vida; y es
por eso que su vida va sin prisa =ABcamino al juicio final del para=EDso,
sin tener que ir a ese d=EDa terrible para su alma, si tan s=F3lo
Jesucristo reina en su coraz=F3n=BB. Porque fuera del Se=F1or Jesucristo
ya
no hay vida alguna para ning=FAn =E1ngel del cielo ni para ning=FAn
hombre,
mujer, ni=F1o o ni=F1a de la humanidad entera en todas las naciones de la
tierra, =ABsino s=F3lo tinieblas tras tinieblas y un mundo horrendo de
fuego y de violencias incre=EDbles en la nueva eternidad venidera del
juicio eterno de todas las cosas=BB.
Adem=E1s, nuestro Padre Celestial llevara a juicio a cada palabra, a
cada pensamiento, a cada sentir, a cada acci=F3n del hombre, comenzando
con Ad=E1n en el para=EDso y as=ED tambi=E9n hasta con su ultimo reto=F1o
qu=
e
nazca en la tierra de mujer, por ejemplo, =ABpara as=ED ponerle fin
infinitamente a cada efecto del pecado en la vida del hombre=BB. Y as=ED
ya no quede rasgo alguno del pecado en el coraz=F3n de la humanidad
entera, comenzando con Ad=E1n y Eva en el para=EDso, =ABsino que s=F3lo
prevalecer=E1 todo lo bueno, todo lo glorioso y todo lo sublime de
nuestro =C1rbol de la vida eterna, nuestro Jesucristo, para gloria y
honra infinita de nuestro Padre Celestial que est=E1 en los cielos=BB.
Porque todos los que entren a vivir la nueva vida eterna de nuestro
Padre Celestial y de sus huestes angelicales, =ABentonces tienen que
haber recibido por fe la carne, la sangre, el esp=EDritu, el alma y
hasta el mismo pensar y sentir de su Jesucristo, para poder por fin
entrar al nuevo reino sempiterno, y no salir de =E9l jam=E1s=BB. Es por
eso
que tenemos que darle gloria y honra en nuestros corazones diariamente
a nuestro Creador y a su Esp=EDritu Santo, por medio de nuestro
Jesucristo, =ABporque esa es su comida predilecta=BB, la cual ha esperado
desde siempre con gran paciencia en su coraz=F3n y en su alma sant=EDsima,
para que hoy t=FA mismo se la des en su boca.
Para que de esta manera, =ABnuestro Padre Celestial se sienta bien lleno
con cada uno de nosotros=BB, en nuestro millares y, a la misma vez
=ABhonrado por todo lo que nos ha dado y hecho por cada uno de nosotros
tambi=E9n=BB, en todos los lugares de la tierra, comenzando con Ad=E1n y
Eva, por ejemplo, en el para=EDso. Porque lo que nuestro Creador comenz=F3
a hacer por cada uno de nosotros, verdaderamente lo comenz=F3 desde
mucho antes de la fundaci=F3n del cielo y de la tierra, para que lo
vivamos todo desde ya, =ABy as=ED entremos libres del pecado y gozosos en
nuestros corazones con la verdad y con la justicia de su =C1rbol de la
vida=BB, =A1nuestro Se=F1or Jesucristo!
Y s=F3lo as=ED con el Se=F1or Jesucristo en nuestros corazones, =ABpues
evitaremos ser juzgados por nuestros pecados en el juicio final para
todas las cosas expuestas y de las que est=E1n escondidas, sean buenas o
sean malas, para cerrar por fin la era del pecado y vivir al fin la
nueva era llena de Dios y de su Esp=EDritu Santo=BB. De modo definitivo,
=E9sta es la misma vida eterna de la antig=FCedad, la cual nuestro Padre
Celestial preparo para ti, su Jesucristo, para que la vivas desde hoy,
d=EDa y noche delante de su presencia santa en la tierra y en Su Nueva
Jerusal=E9n Santa y Gloriosa del cielo.
=A1Gloria a Dios! =A1Am=E9n! =A1Gracias a Jesucristo y al Esp=EDritu Santo
d=
e
Dios por tu nueva vida infinita! =A1As=ED pues al=E9grate siempre en tu
coraz=F3n eterno, s=F3lo con en el nombre del SE=D1OR, porque el nombre
del
SE=D1OR es bueno para toda tu vida y la de los tuyos tambi=E9n, hoy en
d=EDa=
y en todos los lugares de la tierra y de la nueva eternidad venidera!
El amor (Esp=EDritu Santo) de nuestro Padre Celestial y de su Jesucristo
es contigo.
=A1Cultura y paz para todos, hoy y siempre!
D=EDgale al Se=F1or, nuestro Padre Celestial, de todo coraz=F3n, en el
nombre del Se=F1or Jesucristo: Nuestras almas te aman, Se=F1or. Nuestras
almas te adoran, Padre nuestro. Nuestras almas te rinden gloria y
honra a tu nombre y obra santa y sobrenatural, en la tierra y en el
cielo, tambi=E9n, para siempre, Padre Celestial, en el nombre de tu Hijo
amado, nuestro Se=F1or Jesucristo.
LAS MALDICIONES BIBLICAS, para los que obran maldad d=EDa y noche,
(Deuteronomio 27: 15-26):
=93=91=A1Maldito el hombre que haga un =EDdolo tallado o una imagen de
fundici=F3n, obra de mano de tallador (lo cual es transgresi=F3n a la Ley
Perfecta de nuestro Padre Celestial), y la tenga en un lugar secreto!=92
Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92
=93=91=A1Maldito el que le reste importancia a su padre o a su madre!=92 Y
todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92
=93=91=A1Maldito el que cambie de lugar los limites de propiedad de su
pr=F3jimo!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92
=93=91=A1Maldito el que desvi=E9 al ciego de su camino!=92 Y todo el
pueblo=
dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92
=93=91=A1Maldito el que falsee el derecho del extranjero, del hu=E9rfano
y =
de
la viuda!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92
=93=91=A1Maldito el que se acueste con la mujer de su padre, porque
descubre la desnudes de su padre!=92 Y todo el pueblo dir=E1:
=91=A1Am=E9n!=
=92
=93=91=A1Maldito el que tenga contacto sexual con cualquier animal!=92 Y
to=
do
el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92
=93=91=A1Maldito el que se acueste con su hermana, hija de su padre o
hija
de su madre!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92
=93=91=A1Maldito el que se acueste con su suegra!=92 Y todo el pueblo
dir=
=E1:
=91=A1Am=E9n!=92
=93=91=A1Maldito el que a escondidas y a traici=F3n hiera de muerte a su
semejante, sin causa alguna!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92
=93=91=A1Maldito el que acepte soborno para matar a un inocente, sin
causa
alguna!=92 Y todo el pueblo dir=E1: =91=A1Am=E9n!=92
=93=91=A1Maldito el que no cumpla las palabras de esta ley, poni=E9ndolas
p=
or
obra en su diario vivir en la tierra!=92 Y todo el pueblo dir=E1:
=91=A1Am=
=E9n!=92
LOS =CDDOLOS SON UNA OFENSA / AFRENTA A LA LEY PERFECTA DE DIOS
Es por eso que los =EDdolos han sido desde siempre: un tropiezo a la
verdad y al poder de Dios en tu vida. Un tropiezo eterno, para que la
omnipotencia de Dios no obre en tu vida, de acuerdo a la voluntad
perfecta del Padre Celestial y de su Esp=EDritu Eterno. Pero todo esto
tiene un fin en tu vida, en =E9sta misma hora crucial de tu vida. Has de
pensar quiz=E1 que el fin de todos los males de los =EDdolos termine,
cuando llegues al fin de tus d=EDas. Pero esto no es verdad. Los =EDdolos
con sus esp=EDritus inmundos te seguir=E1n atormentando d=EDa y noche
entre
las llamas ardientes del fuego del infierno, por haber desobedecido a
la Ley viviente de Dios. En verdad, el fin de todos estos males est=E1
aqu=ED contigo, en el d=EDa de hoy. Y =E9ste es el Se=F1or Jesucristo.
Cree =
en
=C9l, en esp=EDritu y en verdad. Usando siempre tu fe en =C9l, escaparas
los=
males, enfermedades y los tormentos eternos de la presencia terrible
de los =EDdolos y de sus huestes de esp=EDritus infernales en tu vida y en
la vida de cada uno de los tuyos tambi=E9n, para la eternidad del nuevo
reino de Dios. Porque en el reino de Dios su Ley santa es de d=EDa en
d=EDa honrada y exaltada en gran manera, por todas las huestes de sus
=E1ngeles santos. Y t=FA con los tuyos, mi estimado hermano, mi estimada
hermana, has sido creado para honrar y exaltar cada letra, cada
palabra, cada oraci=F3n, cada tilde, cada categor=EDa de bendici=F3n
terrenal y celestial, cada honor, cada dignidad, cada se=F1or=EDo, cada
majestad, cada poder, cada decoro, y cada vida humana y celestial con
todas de sus muchas y ricas bendiciones de la tierra, del d=EDa de hoy y
de la tierra santa del m=E1s all=E1, tambi=E9n, en el reino de Dios y de
su
Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!, =A1El Todopoderoso de Israel y de
las=
naciones!
S=D3LO ESTA LEY (SIN ROMPERLA) ES LA LEY VIVIENTE DE DIOS
Esta es la =FAnica ley santa de Dios y del Se=F1or Jesucristo en tu
coraz=F3n, para bendecirte, para darte vida y vida en abundancia, en la
tierra y en el cielo para siempre. Y te ha venido diciendo as=ED, desde
los d=EDas de la antig=FCedad, desde los lugares muy altos y santos del
reino de los cielos:
PRIMER MANDAMIENTO: =93No tendr=E1s otros dioses delante de m=ED=94.
SEGUNO MANDAMIENTO: =93No te har=E1s imagen, ni ninguna semejanza de lo
que est=E9 arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas
debajo de la tierra. No te inclinar=E1s ante ellas ni les rendir=E1s
culto, porque yo soy Jehov=E1 tu Dios, un Dios celoso que castigo la
maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la
cuarta generaci=F3n de los que me aborrecen. Pero muestro misericordia
por mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos=94.
TERCER MANDAMIENTO: =93No tomar=E1s en vano el nombre de Jehov=E1 tu Dios,
porque =C9l no dar=E1 por inocente al que tome su nombre en vano=94.
CUARTO MANDAMIENTO: =93Acu=E9rdate del d=EDa del s=E1bado para
santificarlo.=
Seis d=EDas trabajar=E1s y har=E1s toda tu obra, pero el s=E9ptimo d=EDa
ser=
=E1
s=E1bado para Jehov=E1 tu Dios. No har=E1s en ese d=EDa obra alguna, ni
t=FA=
, ni
tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu animal, ni el
forastero que est=E1 dentro de tus puertas. Porque en seis d=EDas Jehov=E1
hizo los cielos, la tierra y el mar, y todo lo que hay en ellos, y
repos=F3 en el s=E9ptimo d=EDa. Por eso Jehov=E1 bendijo el d=EDa del
s=E1ba=
do y
lo santific=F3=94.
QUINTO MANDAMIENTO: =93Honra a tu padre y a tu madre, para que tus d=EDas
se prolonguen sobre la tierra que Jehov=E1 tu Dios te da=94.
SEXTO MANDAMIENTO: =93No cometer=E1s homicidio=94.
SEPTIMO MANDAMIENTO: =93No cometer=E1s adulterio=94.
OCTAVO MANDAMIENTO: =93No robar=E1s=94.
NOVENO MANDAMIENTO: =93No dar=E1s falso testimonio en contra de tu
pr=F3jimo=94.
DECIMO MANDAMIENTO: =93No codiciar=E1s la casa de tu pr=F3jimo; no
codiciar=E1s la mujer de tu pr=F3jimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su
buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu pr=F3jimo=94.
Entr=E9gale tu atenci=F3n al Esp=EDritu de Dios y deshazte de todos estos
males en tu hogar, en tu vida y en la vida de cada uno de los tuyos,
tambi=E9n. Hazlo as=ED y sin mas demora alguna, por amor a la Ley santa de
Dios, en la vida de cada uno de los tuyos. Porque ciertamente ellos
desean ser libres de sus =EDdolos y de sus im=E1genes de talla, aunque
t=FA
no lo veas as=ED, en =E9sta hora crucial para tu vida y la vida de los
tuyos, tambi=E9n. Y t=FA tienes el poder, para ayudarlos a ser libres de
todos estos males, de los cuales han llegado a ellos, desde los d=EDas
de la antig=FCedad, para seguir destruyendo sus vidas, en el d=EDa de hoy.
Y Dios no desea continuar viendo estos males en sus vidas, sino que
s=F3lo =C9l desea ver vida y vida en abundancia, en cada naci=F3n y en
cada
una de sus muchas familias, por toda la tierra.
Esto es muy importante: Oremos junto, en el nombre del Se=F1or
Jesucristo. Vamos todos a orar juntos, por unos momentos. Y digamos
juntos la siguiente oraci=F3n de Jesucristo delante de la presencia
santa del Padre Celestial, nuestro Dios y salvador de todas nuestras
almas:
ORACI=D3N DEL PERD=D3N
Padre nuestro que est=E1s en los cielos: santificada sea la memoria de
tu nombre que mora dentro de Jesucristo, tu hijo amado. Venga tu
reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo as=ED tambi=E9n en la
tierra. El pan nuestro de cada d=EDa, d=E1noslo hoy. Perd=F3nanos nuestras
deudas, como tambi=E9n nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos
metas en tentaci=F3n, mas l=EDbranos del mal. Porque tuyo es el reino, el
poder y la gloria por todos los siglos. Am=E9n.
Porque si perdon=E1is a los hombres sus ofensas, vuestro Padre Celestial
tambi=E9n os perdonar=E1 a vosotros. Pero si no perdon=E1is a los hombres,
tampoco vuestro Padre os perdonar=E1 vuestras ofensas.
Por lo tanto, el Se=F1or Jes=FAs dijo, "Yo soy el CAMINO, y la VERDAD, y
la VIDA ETERNA; nadie PUEDE VENIR al PADRE SANTO, sino es POR M=CD=94.
Juan 14:
NADIE M=C1S TE PUEDE SALVAR.
=A1CONF=CDA EN JES=DAS HOY!
MA=D1ANA QUIZAS SEA DEMASIADO TARDE.
YA MA=D1ANA ES DEMASIADO TARDE PARA MUCHOS, QUE NO LO SEA PARA TI Y LOS
TUYOS, EN EL D=CDA DE HOY.
- Reconoce que eres PECADOR en necesidad, de ser SALVO de =E9ste MUNDO y
su MUERTE.
Disponte a dejar el pecado (arrepi=E9ntete):
Cree que Jesucristo muri=F3 por ti, fue sepultado y resucito al tercer
d=EDa por el Poder Sagrado del Esp=EDritu Santo y deja que entr=E9 en tu
vida y sea tu =DANICO SALVADOR Y SE=D1OR EN TU VIDA.
QUIZ=C1 TE PREGUNTES HOY: =BFQUE ORAR? O =BFC=D3MO ORAR? O =BFQU=C9
DECIRLE =
AL
SE=D1OR SANTO EN ORACI=D3N? -HAS LO SIGUIENTE, y di: Dios m=EDo, soy un
pecador y necesito tu perd=F3n. Creo que Jesucristo ha derramado su
SANGRE PRECIOSA y ha muerto por mi pecado. Estoy dispuesto a dejar mi
pecado. Invito a Cristo a venir a mi coraz=F3n y a mi vida, como mi
SALVADOR.
=BFAceptaste a Jes=FAs, como tu Salvador? =BFS=ED _____? O =BFNo _____?
=BFFecha? =BFS=ED ____? O =BFNo _____?
Si tu respuesta fue Si, entonces esto es solo el principio de una
nueva maravillosa vida en Cristo. Ahora:
Lee la Biblia cada d=EDa para conocer mejor a Cristo. Habla con Dios,
orando todos los d=EDas en el nombre de JES=DAS. Baut=EDzate en AGUA y en
El=
ESP=CDRITU SANTO DE DIOS, adora, re=FAnete y sirve con otros cristianos en
un Templo donde Cristo es predicado y la Biblia es la suprema
autoridad. Habla de Cristo a los dem=E1s.
Recibe ayuda para crecer como un nuevo cristiano. Lee libros
cristianos que los hermanos Pentecost=E9s o pastores del evangelio de
Jes=FAs te recomienden leer y te ayuden a entender m=E1s de Jes=FAs y de
su
palabra sagrada, la Biblia. Libros cristianos est=E1n disponibles en
gran cantidad en diferentes temas, en tu librer=EDa cristiana inmediata
a tu barrio, entonces visita a las librer=EDas cristianas con
frecuencia, para ver que clase de libros est=E1n a tu disposici=F3n, para
que te ayuden a estudiar y entender las verdades de Dios.
Te doy las gracias por leer m=ED libro que he escrito para ti, para que
te goces en la verdad del Padre Celestial y de su Hijo amado y as=ED
comiences a crecer en =C9l, desde el d=EDa de hoy y para siempre.
El salmo 122, en la Santa Biblia, nos llama a pedir por la paz de
Jerusal=E9n d=EDa a d=EDa y sin cesar, en nuestras oraciones. Porque
=E9sta =
es
la tierra, desde donde Dios lanzo hacia todos los continentes de la
tierra: todas nuestras bendiciones y salvaci=F3n eterna de nuestras
almas vivientes. Y nos dice Dios mismo, en su Esp=EDritu Eterno: =93Vivan
tranquilos los que te aman. Haya paz dentro de tus murallas y
tranquilidad en tus palacios, Jerusal=E9n=94. Por causa de mis hermanos y
de mis amigos, dir=E9 yo: =93Haya paz en ti, siempre Jerusal=E9n=94. Por
cau=
sa
de la casa de Jehov=E1 nuestro Dios, en el cielo y en la tierra:
implorar=E9 por tu bien, por siempre.
El libro de los salmos 150, en la Santa Biblia, declara el Esp=EDritu de
Dios a toda la humanidad, dici=E9ndole y asegur=E1ndole: - Qu=E9 todo lo
que=
respira, alabe el nombre de Jehov=E1 de los Ej=E9rcitos, =A1el
Todopoderoso!=
Y esto es, de toda letra, de toda palabra, de todo instrumento y de
todo coraz=F3n, con su voz tiene que rendirle el hombre: gloria y loor
al nombre santo de Dios, en la tierra y en las alturas, como antes y
como siempre, para la eternidad.
http://www.supercadenacristiana.com/listen/player-wm.asp?playertype=3Dwm%20%=
20///
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