"O vamos a París o nacerá un vegetal"
[...]
¿Cuántas veces tienen que cruzar los españoles los Pirineos para buscar
fuera lo que no encuentran dentro? Primero refugio y asilo; después, el
cine
prohibido, ahora, una intervención médica que hace apenas unos meses se
practicaba en España con normalidad.
A. F., esta chica de 25 años, lleva con ella un feto de 27 semanas con
holoprosencefalia lobar y sospecha de agenesia de cuerpo calloso. El
nombre
médico es tan horrible como la realidad que encierra, pero nadie se atreve
a
cortar con ello. "El niño puede morir al nacer o ser un vegetal. Y
entonces,
¿quién se hace cargo de eso, la Iglesia lo va a atender?", razona R. B.
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Noticia completa:
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/vamos/Paris/nacera/vegetal/elpepusoc/20080203elpepisoc_2/Tes
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Al doctor Luis Montes y sus compañeros
Jorge Martínez Reverte
Josefina Reverte era una mujer guapa, madre de seis hijos, cariñosa y de
derechas, que tenía 75 años cuando, en la clínica de la Concepción de
Madrid, le diagnosticaron un cáncer de mama tan avanzado que ya no tenía
remedio
[..]
Dos días después, la amiga anestesista acudió a la cita cargada de cariño
y
de algunos frascos. Exploró a Josefina, que respiraba con alguna urgencia,
pero sin abrir los ojos, y coincidió con el lego en que el momento había
llegado. Ya no contestaba a las preguntas, ya no besaba cuando era besada,
ya sólo respiraba con una cierta agitación. Las instrucciones eran muy
sencillas: si no había recuperación de la conciencia, era que el momento
había llegado.
De madrugada, el hijo aprovechó un momento de soledad, se sentó a su lado
y
le tomó la mano. Le dijo unas palabras de despedida y la besó de nuevo.
Luego inyectó en el suero las dosis del combinado que harían de su muerte
un
tránsito indoloro y dulce. Y se quedó a esperar. La respiración de
Josefina
se hizo paulatinamente más pausada, y su vida se extinguió sin que pudiera
escucharse un estertor, ****que no había agonía, sólo una expresión de
serenidad. Cuando el pecho se quedó en calma, la muerte se convirtió en
una
de tantas muertes.
Artículo completo:
http://www.elpais.com/articulo/re****tajes/muerte/digna/elpepusocdmg/20080203elpdmgrep_1/Tes
Dos son las asignaturas pendientes que tiene la democracia española desde
hace un buen puñado de años y que hay que afrontar con toda urgencia y sin
más dilación.
Denuncia del Concordato con la Santa Sede, fuera clérigos de las
instituciones civiles, basta ya de financiar sus tropelías con dinero
público y una ley de plazos para el aborto, que dé plenas garantías
jurídicas tanto a mujeres como a médicos y a propietarios de clínicas.
Es del todo intolerable que la indecencia de los obispos y demás
integristas
religiosos, le amarguen la vida al prójimo de este modo. ¡Ni un día más!
Esto es intolerable en la Europa del siglo XXI.
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Mosqui


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