Lunes 4 de febrero de 2008, **** DENAES
Los «recoge-nueces» volverán a violar la ley sin ninguna contemplación,
ante
la eventualidad de que los «agita-árboles» sean ilegalizados **** la
Justicia
española.
Desde la Fundación para la Defensa de la Nación Española hemos tenido
ocasión ya de manifestar nuestra satisfacción ante la decisión adoptada
****
el Tribunal Supremo frente al llamado «caso Atucha». Tal resolución,
contestada hace dos semanas de un modo tan tolerado como intolerable ****
las
fuerzas secesionistas vascas en las calles de Bilbao (y ya sabemos que
dichas calles «lo aguantan todo» desde hace muchos años sin que nadie en
España se digne a mover un dedo) ha vuelto a pro****cionar, **** si fuese
preciso, la más nítida corroboración de la catadura que cuadra a los
aliados
políticos que han venido apoyando la estrategia de Zapatero durante la
presente legislatura y con los que, según muchos indicios, Mariano Rajoy
podría verse tentado a acordar «sus cuentas» ante la hipótesis de una
victoria electoral del Partido Popular en las próximas elecciones.
Pues bien, Íñigo Urkullu, presidente del Euskadiko Buru Batzat del PNV,
acaba de declarar con toda la insolencia que es siempre propia de este
tipo
de personajes que ante una más que previsible decisión de la judicatura
que
ordenase la disolución del grupo parlamentario que representa a la banda
terrorista ETA en el Parlamento Vasco (PCTV), este mismo Parlamento -es
decir, su mesa de presidencia con Izaskun Bilbao a la cabeza- actuará,
«****
supuesto», del mismo modo que Atucha; advirtiendo de esta guisa, los
«recoge-nueces» de que el Parlamento Vasco -insistimos: su presidencia-
volverá a violar la ley sin ninguna contemplación, ante la eventualidad de
que los «agita-árboles» sean ilegalizados **** la Justicia española ahora
que
semejante ilegalización del brazo político de ETA conviene efectivamente a
los intereses electorales del PSOE.
Digámoslo de otro modo: el PNV (**** no referirnos ahora a las
declaraciones,
las más de las ocasiones harto más gruesas, de los señores representantes
de
Eusko Alkartasuna o de Ezker Batua) se atreve a declarar públicamente -es
decir, se permite sencillamente amenazar a la Nación Española- con la
comisión futura de un delito bajo la coartada, ella misma tautológica, de
la
defensa de la soberanía del Parlamento Vasco como si, en efecto, ésta no
fuese precisamente lo que se discute; siendo así que la soberanía sobre la
totalidad del territorio nacional reside, de forma indivisa, en la propia
Nación española que estos individuos pretenden desguazar.
Justamente ayer, 3 de febrero, otra nación a la que sus enemigos han
decidido hace ya mucho tiempo encastrar en un «lecho de Procusto» tan
europeo como democrático, rebanando la soberanía sobre su territorio en
mil
pedazos distintos (Bosnia, Croacia, Kosovo, Montenegro), acude a unas
elecciones presidenciales. Ante las legislativas de marzo, la principal
exigencia que los ciudadanos españoles deberíamos mantener respecto de
nuestros políticos, antes de que sea demasiado tarde para evitarlo, es que
no permitan que en España suceda lo mismo.
FUNDACIÓN DENAES, PARA LA DEFENSA DE LA NACIÓN ESPAÑOLA


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