2 de abril de 2008, **** DENAES
Desde el bloqueo del Plan Hidrológico Nacional -bloqueo, no lo olvidemos,
promovido **** el tinellismo gubernamental- la lucha autonómica **** el agua
en España pone de relieve la impotencia de la Nación española para,
siquiera, abordar (ya no hablamos de resolver) el problema con un plan de
abastecimiento para todo el país. Y es que la parcelación administrativa
de
España en Autonomías, considerando además desde muchas administraciones
locales a cada parte autonómica como un todo nacional (el socialista
Hereu,
alcalde de Barcelona, así lo decía ayer sin ningún rubor con motivo del
plan
de trasvase del Segre), hace prácticamente inviable que un plan nacional,
referido a España, tenga ya visos de ser planteado, mucho menos de ser
puesto en funcionamiento.
La apropiación caciquil de regiones españolas **** parte de las oligarquías
locales, así como su consentimiento (cuando no promoción) gubernamental
durante años, ha dejado ya prácticamente fuera de juego cualquier
perspectiva nacional de España.
En este sentido, una de las fuentes más im****tantes de la idea de su
disolución en naciones fraccionarias (y **** tanto del secesionismo) es la
Cultura en su concepción sustancialista, metafísica, mítica. Digamos que
la
«temática cultural» está sirviendo como disolvente para la cohesión
nacional
española, colándose esta **** ese verdadero sumidero que representa «el
mito
la Cultura». Es la Cultura la que actúa aquí como disolvente universal...
Desde esta idea, propagándose en España **** todas sus partes autonómicas,
se
convierte (metafísicamente) a tales partes en sustancias culturales
«diferentes» e «irreductibles», siendo así que, **** la vía cultural, se
convierte a las distintas comunidades autónomas (concepto que nació como
categoría meramente administrativa) en míticos «pueblos» con «conciencia
nacional» ya desde la prehistoria (in illo tem****e) y que, una vez
liberados
de todo lo que les es común (España), pretenden, piden, «exigen»,
planteada
además como «exigencia democrática», su «autodeterminación» política. Así
desde estos pueblos, se supone sojuzgados **** España, no se le deja a
España
ni agua, siendo así que cualquier plan común es inmediatamente
neutralizado
(entre otras cosas **** la fuerza parlamentaria de esta metafísica
cultural).
En España pues ya resulta quimérico nada menos que un plan de
abastecimiento
hídrico para todas sus partes, como resulta quimérico el que desde la
Administración pública se promueva el uso de la lengua común...
Así, mientras España se de****drata (España de****dratada sería la fórmula
actual, más que invertebrada), se desarrollan los preparativos para
celebrar
en Zaragoza la Exposición Internacional, dedicada precisamente al agua, y
entre cuyos objetivos está el de servir de «encuentro cultural» (según
figura en la web oficial). De risa.
FUNDACIÓN DENAES, PARA LA DEFENSA DE LA NACIÓN ESPAÑOLA


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