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=C0NGEL COLOM DIU QUE EL CATAL=C0 HA RETROCEDIT EN CINC ANYS COM SI
N'HAGUESSIN PASSAT CINQUANTA
04.05.2008 - 17:01
"Ses Illes, cada d=EDa m=E1s lejos"
Pilar Rahola
Recuerdo un magn=EDfico art=EDculo de Montserrat Roig, en su =FAltima
etapa
en el Avui,cuando el c=E1ncer ya laminaba su joven cuerpo. Dec=EDa:
"Cuando voy a Mallorca, viajo en barco, y vuelvo en vaixell".En
aquellos a=F1os, no tan lejanos, el viaje a Ses Illes era el reencuentro
con un catal=E1n lleno de expresiones tan ricas que alimentaban los
sue=F1os de la normalidad ling=FC=EDstica. Desde nuestro chava
acomplejado,
ese mallorqu=EDn abigarrado y bello recordaba el mucho trecho perdido en
otras zonas del territorio ling=FC=EDstico. Y alentaba las esperanzas de
recuperar plenamente el dominio del idioma.
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Algo as=ED me ocurr=EDa cuando volv=EDa al Cadaqu=E9s familiar y el
vocabulario retornaba al salar de mis abuelos. En los dos casos, en la
Mallorca de Roig y en mi Cadaqu=E9s, lo que hab=EDa era un catal=E1n a=FAn
arraigado en lo popular, cercano a sus ra=EDces y, a pesar de los muchos
barbarismos, vital y genuino. En pocos a=F1os la situaci=F3n ha cambiado
de tal manera que hoy el viaje a Mallorca o a Cadaqu=E9s s=F3lo nos
devuelve la constataci=F3n de nuestra enorme fragilidad ling=FC=EDstica.
No se trata, s=F3lo, de la contaminaci=F3n fon=E9tica que han sufrido las
m=FAltiples variedades dialectales del catal=E1n, hasta el punto de que
cada d=EDa nos parecemos m=E1s y convergemos todos en la misma pachanga
fon=E9tica. Se trata, tambi=E9n, del uso normal del idioma en todos los
estamentos de la sociedad, desde comprar el pan hasta poner gasolina.
Es decir, un idioma que no s=F3lo vive feliz en las c=E1tedras
universitarias, sino que tambi=E9n act=FAa en la realidad cotidiana de una
sociedad. Las islas, Cadaqu=E9s, y tantos otros lugares de nuestra
realidad ling=FC=EDstica, desde Fraga hasta Ma=F3, daban el vuelco al
pobre
catal=E1n que se hablaba en las capitales y garantizaban su buena salud
de futuro.
Hoy no es as=ED, y la desaparici=F3n gradual del catal=E1n oral es tan
evidente en las ciudades como lo es en los pueblos, y pr=E1cticamente
han desaparecido los espacios felices donde el catal=E1n viv=EDa su normal
deambular entre la gente.
Algunas de mis primeras preguntas a un =C0ngel Colom acabado de llegar a
Catalunya, despu=E9s de a=F1os de vivir lejos, fueron las obvias:
"=BFQu=E9 =
te
preocupa?", "=BFEn qu=E9 ha cambiado nuestro pa=EDs?". Me esperaba las
respuestas propias de su inquietud pol=EDtica - tripartito, fractura
nacionalista=85-, pero =C0ngel hab=EDa percibido algo menos et=E9reo y
m=E1s=
terrenal, y su respuesta fue alarmada: "En cinco a=F1os, el catal=E1n ha
retrocedido como si hubieran pasado cincuenta. Nomehan hablado en
catal=E1n en ning=FAn lugar, y en muchos locales, incluso me han dicho que
no lo entend=EDan. S=F3lo he conseguido hablar catal=E1n con los amigos".
Aquella vieja an=E9cdota de Quim Monz=F3, cuando en un bar de copas no le
entendieron al pedir un Bloody Mary y acab=F3 pidiendo un Mar=EDa
Sangrante, resumir=EDa la realidad integral de Colom en sus primeros
d=EDas por Barcelona. Desde mi perspectiva, esta pinza entre unas
capitales (=A1qu=E9 decir de Valencia!) que pierden el dominio oral de su
idioma a marchas forzadas, y unos territorios que ya no reequilibran
su salud, es tan erosiva que sit=FAa el idioma catal=E1n en uno de sus
momentos m=E1s delicados. Quiz=E1s en una fragilidad letal.
=BFQu=E9 est=E1 ocurriendo? En Barcelona, como en otras grandes ciudades,
la=
pregunta hay que hacerla en pasado, porque lo que ocurre viene de
lejos y, a pesar de estar diagnosticado, no ha merecido soluciones
comprometidas. Pero en Cadaqu=E9s, en Ses Illes, y en tantos lugares que
gozaban de mejor salud idiom=E1tica, la degradaci=F3n del catal=E1n se ha
acelerado sin demasiada preocupaci=F3n ciudadana. Sencillamente, est=E1
ocurriendo, con la misma inevitabilidad que ocurre el cambio
clim=E1tico. Baja demograf=EDa, llegada masiva de inmigrantes, muchos de
los cuales tienen el castellano como lengua materna, y ninguno tiene
el catal=E1n, indolencia pol=EDtica=85 Lo cierto es que hoy viajas en
barco
a Mallorca y no vuelves en vaixell.Muy al contrario. Hablar en catal=E1n
en cualquier tienda mallorquina o ampurdanesa ya no es un acto de
normalidad, sino un antip=E1tico gesto de resistencia. Lo cual s=F3lo
puede llevarnos a una conclusi=F3n: que estamos en ca=EDda libre y nadie
parece preocupado en tirar la red.
Informa: LA VANGUARDIA


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