Alejandro Sanz y Fito Páez: El insolente y el payaso
****: Amaury González V.
20/02/08
Ante el inminente concierto de Alejandro Sanz en el Poliedro de Caracas, y
conociendo los recientes antecedentes y andanzas de este artista como
"opinador político", el compañero Paul Gilman proponía una concentración
en
las afueras del recinto el día de su concierto para expresarle de manera
cívica al español, que no era bienvenido en Venezuela. Recapitulando, es
bueno recordar que Sanz afirmó desde un escenario venezolano, en los
inicios
del 2004, que dejaría de cantar si 3 millones de personas se lo pidieran;
el
uso de camisas estampadas con las palabras "Chávez apestas" en recientes
conciertos en Miami, es una de las últimas "gracias" del español.
Este tipo de cinismo prepotente y tonto desparpajo, se parece mucho al que
mostró el Borbón en la ***bre iberoamericana. Resabios de colonialismo.
Pero
lo interesante del asunto, es la significación el hecho concreto que
presenta a un artista extranjero emitiendo opiniones en contra del
presidente, y **** tanto mezclando la política con un recital musical.
Ahora
bien, ¿Cuál es la gravedad de un hecho como este? Es, ante todo, una
intromisión en los asuntos internos del país, y que **** lo tanto sólo les
competen a los venezolanos. **** otra parte, la política en Venezuela se
toma
en serio desde que comenzó la Revolución Bolivariana, proceso que ha
tenido
que enfrentar golpes como el de abril, que produjo muertos; sabotajes
petroleros, que produjeron miles de millones $ en pérdidas, guarimbas,
shows
estrafalarios como el de la plaza Altamira, guerras psicológicas, es
decir,
este proceso de emancipación económica, política, social y cultural que ha
vivido el país en los últimos años, y que de paso tiene cada vez más
repercusión mundial, no es algo de lo que se pueda hablar a la ligera ni
con
lo que se puede jugar. De paso, ha sido pacífico.
En cualquier parte del mundo, la política trata de la articulación de los
asuntos colectivos, de la lucha y el acuerdo sobre cómo utilizar los
recursos para la vida, del acceso a ellos, de la organización para
lograrlo,
del para qué, bajo que condiciones, en fin, la política trata de los
asuntos
de la vida y de la muerte, de lo sagrado y lo necesario, de la seguridad y
el bienestar, de la justicia y la guerra. Cosas que de ninguna forma se
pueden banalizar aunque en algunos sectores de nuestra sociedad se asuma
con
indiferencia, frivolidad, y mucha irresponsabilidad. **** la boca muere el
pez, y si al señor Sanz le interesa tanto la política que adquiera la
nacionalidad venezolana y se inscriba en Un Nuevo Tiempo para que pueda
desahogar sus pasiones, y también sus razones, si es que las tiene. Ya su
torpe paisano Carlos Fernández hizo su intento. Tuve la o****tunidad de ver
a
la banda argentina sodastereo el 29 de noviembre del año pasado, faltando
2
días para el referéndum sobre la reforma de la constitución, y pude
observar
como el público (en su mayoría opositores a Chávez) de alguna manera buscó
reciprocidad, o yo no se que tipo de apoyo, cuando la banda comenzaba a
sonar.
Al grito de "no a la reforma", gran parte de la muchedumbre que asistió al
concierto, y que venían de la concentración del cierre de campaña de la
oposición en la Av. Bolívar, se expresaba recurrentemente en el preludio
del
concierto y después en el interregno entre canción y canción,
manifestaciones con las que Soda se mostró indiferente, mandándole a la
multitud un claro mensaje: ellos estaban ahí para cantar y tocar, para
recordar viejos tiempos, para disfrutar, para agradar al público, no para
gritar consignas políticas con los jóvenes opositores. Pensé que la
ausencia
de liderazgo en el oposicionismo, que ya había producido el fenómeno de
canales de TV asumiendo la dirigencia política y que se había visto
seriamente golpeada desde el fin de la concesión a RCTV, estaba
produciendo
niños expósitos que en cualquier evento de multitudes y ante cualquier
artista, no podían evitar pedir a gritos un poco de apoyo y
representación.
"El espaldarazo de mi artista favorito", anhelan. No en balde, reflexioné
después, Soda terminó el concierto con la canción que menos esperaba:
Sobredosis de TV, con la que talvez quiso darles un útil consejo a los
jóvenes asistentes al recital: muchachos, no vean tanta televisión, no
sigan
dejándose manipular, lean un poco más, instrúyanse.
Pero Alejandro no está sólo en sus toscas balbuceadas. El día de ayer,
martes 19 de febrero, apareció en el ****tal noticias24.com una noticia
runyonescamente titulada: "Fito Páez reta a Chávez poco antes de su
concierto en Caracas", al final de la cual se invita al público a la
lectura
de una "extensa entrevista con el cantante", que sería publicada en el
nacional de hoy, miércoles 20. No soy ferviente admirador de Páez, pero si
tengo una buena opinión de la música que hace y tengo algunos de sus
trabajos. No obstante, nunca lo he visto en vivo aunque si pude saber de
su
com****tamiento en el último concierto que ofreció en el Aula Magna de la
UCV. En aquella o****tunidad, en pleno concierto, planteó una interacción
con
el público que consistía en "dividir" el escenario entre los de la
izquierda
y los de la derecha, haber quien cantaba más fuerte. Fito Páez,
dirigiéndose
a la gente, profirió algo como "Voy a dividir a la audiencia, pero no como
ha dividido al país ustedes saben quien". Pensé, otro más al que Chávez
sacó
de su vacío existencial, otro más al que Chávez ha logrado impactar y
entretener.
Desde entonces, el argentino no ha escatimado epítetos para referirse al
presidente Chávez, llamándolo charlatán, falso paladín, y más
recientemente
intolerante, arrogante y brutal. De haber tenido esta opinión hace 8 o 10
años, hubiera resultado comprensible a la luz de la experiencia que tuvo
el
país hermano con los militares. Incluso para Hebe de Bonafini, Chávez en
un
principio no era más que un despreciable "milico", palabra que alude a ese
tipo de militar que llega al poder dando un golpe de estado, y que se
caracteriza **** ser un personaje autoritario, tradicional, tutelado
religiosamente y esencialmente fascista. Pero también represor y brutal.
Es
el caso de Videla, Viola, y Galtieri en Argentina, **** ejemplo, o Pinochet
en Chile. Hoy en día, semejante actitud, viniendo de un artista sólo
expresa
cierta ignorancia y hasta alguna velada admiración **** alguien que
considera
que Chávez "ya es una máquina latinoamericana".
Olivia Liendo, le pregunta a Páez, en un momento donde empieza a deslizar
sus consideraciones políticas, sobre el derecho a ser autobiográfico, a lo
que el argentino responde desde el punto de vista del artista y hace esta
afirmación: "Claro, una canción no es un elemento para juzgar o analizar
la
historia, una canción es una canción". En este sentido, yo le diría a
Páez:
Claro, un concierto no es un "elemento", entiéndase, no es un escenario,
para analizar o juzgar los procesos políticos históricos de una nación
hermana, un concierto es un concierto. No sé si Fito tiene conciencia de
clase o si se ha do***entado en relación a nuestro proceso bolivariano,
pero
tiene que hacerlo si quiere hacer un serio y responsable, y **** qué no,
rebelde, ejercicio de la libertad, que el defiende cuando afirma "Uno
tiene
derecho a pensar, hacer y decir lo que quiera, mientras eso no afecte a
los
demás". ¡Che, pero si lo que dices es cierto, no dudo de tus lecturas de
Bakunin y Montesquieu y de sus sentencias sobre la libertad!
Es bueno recordarle a Fito, que así como en nombre de la libertad de
empresa
no se puede vender un medicamento que mate a la gente, así como en nombre
de
la libertad de expresión no se puede calumniar, insultar, incitar a la
guerra o a magnicidio, así como en nombre del derecho a la propiedad no se
puede negar la propiedad a las mayorías del mundo, así mismo, el artista,
en
nombre del derecho que reclama a expresarse en el escenario de cualquier
país, no puede hacer consideraciones de naturaleza política de manera
irresponsable en escenario ajeno. No se si Páez estará enterado de la
censura sufrida **** la banda norteamericana Pearl Jam **** haberle pedido a
Bush en pleno concierto en una ciudad de su país, que saliera de Irak y
que
dejara al mundo tranquilo. Fue vetado y en su propio país. En el caso de
Sanz y en el de Páez, no sólo se trata de artistas que le hacen el juego a
la coalición nacional e internacional que se opone al proyecto
bolivariano,
formando parte conciente o inconsciente de las campañas de desinformación
y
manipulación de las cor****aciones mediáticas mundiales, sino que ya lo han
hecho en nuestra tierra y con reincidencias en el exterior.
Sobre la "arrogancia y brutalidad de Chávez", y sobre lo de "Chávez no
tolera la disidencia, es intolerante", no haré mayores comentarios, sólo
esto: Señor Fito Páez, siga cantando sus canciones de amor, siga tecleando
como muy bien lo hace, y repase un poco la historia de su propio país
donde
si hubo intolerancia y brutalidad, donde tiraban a la gente **** la ventana
y
desde helicópteros, donde mataron y persiguieron, donde torturaron y
desaparecieron. Aquí vivimos también esas tragedias, pero en el marco de
una
falsa democracia que de seguro usted hubiera defendido.
Siempre hay puntos en común, y si hay algo en lo que estoy de acuerdo con
Páez es en su afirmación de que "Ya no tengo grandes apasionamientos, ni
grandes críticas a nada". Ah, y otra cosa, no hará falta que venga
disfrazado, hace tiempo que ya lo hizo.


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