Interpol descredita a Colombia en el caso del computador de Raúl Reyes
Caracas 25 Abr. ABN.- La interpretación que en Colombia se hizo de los
documentos encontrados en el computador personal del miembro de las FARC,
Raúl Reyes, fueron desacreditados por analistas de la Secretaría General
de
la OEA.
Un análisis de Autenticidad hecho por la Interpol al Computador Portátil
de
las FARC No prueba Nexos entre Venezuela y los Rebeldes.
Explicaron que no existe evidencia que indique que los documentos
disponibles para el público pudieran servir de base para ninguna de las
afirmaciones extremistas hechas por el gobierno colombiano en cuanto a que
Ecuador y Venezuela tuvieran algún tipo de relación financiera con los
rebeldes.
Carta Abierta a los Medios de Comunicación:
Análisis de Autenticidad hecho por la Interpol al Computador Portátil de
las
FARC No "Probará" Nexos Entre Venezuela y los Rebeldes
La interpretación que en Colombia se hizo de los documentos ha sido
desacreditada por analistas de la Secretaría General de la OEA
Hacia finales de este mes la Organización Internacional de Policía
Criminalística (Interpol) determinará públicamente la autenticidad de los
computadores portátiles recuperados en un campamento rebelde en Ecuador,
luego del ataque a dicho refugio rebelde por parte del gobierno
colombiano.
Considerando la cobertura previa por parte de la prensa de la incursión y
de
los documentos, es para nosotros de suma importancia que los medios de
comunicación interpreten de manera muy cuidadosa los hallazgos hechos por
la
Interpol. Durante la primera ronda de la cobertura del evento por los
medios
de comunicación, surgieron considerables problemas de inconsistencia
precisamente como resultado de la brecha existente entre las exageraciones
de Colombia y lo que realmente dicen los documentos.1
Incluso si llegara a corroborarse que los computadores personales en
efecto
pertenecían a miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC), no existe evidencia que indique que los documentos disponibles
para
el público pudieran servir de base para ninguna de las afirmaciones
extremistas hechas por el gobierno colombiano en cuanto a que Ecuador y
Venezuela tuvieran algún tipo de relación financiera con los rebeldes. De
hecho, análisis independientes de los documentos indican que el gobierno
colombiano ha exagerado de manera sustancial el contenido de estos
documentos, quizás con fines políticos. Cualquier cobertura mediática de
los
hallazgos de la Interpol deberá dejar en claro que muchas de las
acusaciones
colombianas ya han sido ampliamente desacreditadas.
La interpretación colombiana ha probado ser tan débil que la semana pasada
el señor José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA, al rendir
testimonio ante el Subcomité de la Cámara encargado de Asuntos del
Hemisferio Occidental, indicó de manera inequívoca que "no existe
evidencia"
que vincule a Venezuela con los rebeldes colombianos. No obstante, esta
afirmación de Insulza ha pasado virtualmente desapercibida para la prensa
de
habla inglesa.
Los analistas citan tres fallas primarias en las imputaciones hechas por
el
gobierno colombiano sobre los nexos entre Venezuela y las FARC:
El "Dossier": La idea de que el gobierno venezolano le proporcionó - o
intentó proporcionarle - 300 millones de dólares a las FARC se basa
exclusivamente en este extracto de una carta enviada por Raúl Reyes a la
secretaría de las FARC:
"En cuanto a los 300, los cuales en adelante denominaremos 'dossier',
actualmente se están adelantando esfuerzos en atención a las órdenes del
jefe al lisiado, las cuales explicaré en una nota aparte".3
No hay una descripción clara de qué representan los "300". Mientras los
colombianos aseguran que se trata de una referencia a los 300 millones de
dólares, igualmente podría tratarse de trescientos dólares o incluso
trescientos rehenes. Nótese que esta carta tiene fecha del 23 de diciembre
de 2007, dos semanas antes de la primera ola de liberación de rehenes por
parte de las FARC.
El Contacto: Para poder creer que Hugo Chávez le estaba dando apoyo
material
a las FARC - más allá de su rol como negociador de rehenes - hay que
aceptar
que la persona a la cual los documentos de las FARC denominan bajo el
nombre
código "Ángel" es en efecto Hugo Chávez. Sin embargo, los documentos hacen
referencia tanto a "Ángel" como a "Chávez", a veces en el mismo párrafo.
Da
la impresión de que los documentos se refieren a dos personas distintas.
El Tiempo: Adam Isacson, del Centro para la Política Internacional4, ha
hecho la evaluación más amplia de los documentos disponibles. Además de
los
puntos anteriores, Isacson concluyó que la comunicación entre el gobierno
de
Venezuela y las FARC coincidió casi exclusivamente con el período de
tiempo
durante el cual Chávez fue invitado a hacer las veces de mediador en las
negociaciones por los rehenes.
Según palabras del propio Isacson, "Al ser consideradas en orden
cronológico, las comunicaciones de la guerrilla que hacen referencia a
Hugo
Chávez y a Venezuela parecen revelar una relación cordial pero distante
hasta el otoño de 2007"5, exactamente el tiempo en que se iniciaron las
negociaciones.
Nótese también que ya se ha probado la falsedad o lo sospechoso de otras
acusaciones colombianas relacionadas con los computadores portátiles. Cabe
destacar que las afirmaciones que indicaban que las FARC estaban
conspirando
para construir una "bomba sucia" fueron desechadas públicamente6 por el
gobierno de Estados Unidos y por expertos en terrorismo de toda la región.
Además se probó la falsedad de las acusaciones de Colombia sobre el
hallazgo
de una fotografía en los computadores portátiles y que mostraba una
reunión
entre líderes de las FARC y un funcionario del gabinete ecuatoriano.7
Aquí la discusión se trata del apoyo al terrorismo por parte del estado, y
en el clima político actual nunca había habido tanto en juego. Dada la
sensibilidad y las potenciales implicaciones para la paz en el hemisferio,
es de vital importancia que los medios de comunicación sean más críticos
que
lo que han sido hasta la fecha con su propia cobertura. Cualquier
cobertura
imparcial del próximo pronunciamiento de la Interpol dejará en claro que
la
autenticación de los computadores portátiles no implica la validación de
las
interpretaciones colombianas de su contenido, y debería tomar nota tanto
del
análisis independiente de los documentos como de la declaración del
Secretario General de la OEA.
Atentamente,
Charles Bergquist, University of Washington, Seattle
Larry Birns, Council on Hemispheric Affairs
Amy Chazkel, Queens College, City Univerity of New York
Avi Chomsky, Salem State College
Luis Duno Gottberg , Florida Atlantic University
James Early, TransAfrica Forum Board of Directors and Institute for Policy
Studies Board of Directors
Samuel Farber, Brooklyn College, City University of New York
Sujatha Fernandes, Queens College, City University of New York
Lesley Gill, American University
Greg Grandin, New York University
Daniel Hellinger, Webster University
Forrest Hylton, New York University
Diane Nelson, Duke University
Jocelyn Olcott, Duke University
Diana Paton, University of Newcastle, UK
Fred Rosen, North American Congress on Latin America
T.M Scruggs, University of Iowa
Sinclair Thomson, New York University
Miguel Tinker Salas, Pomona College
Mark Weisbrot, Center for Economic and Policy Research
John Womack, Harvard University


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