La "esperanza" de la reelecci=F3n
Fernando Luis Ega=F1a
Martes, 25 de marzo de 2008
El mandatario rojo-rojito no pierde sus esperanzas en lograr, **** lo
menos, una tercera reelecci=F3n en el 2012: recu=E9rdese que la primera
fue en el 2000 y la segunda en el 2006. Y es que en ello se le va la
vida a la "revoluci=F3n bolivariana", fen=F3meno dif=EDcil de concebir sin
los frutos del petroestado.
Desaprobada la reforma constitucional del 2007, sabe que no podr=E1
presentar la f=F3rmula de la "reelecci=F3n indefinida" a trav=E9s de una
nueva iniciativa de reforma, pero tambi=E9n sabe que en el reino de la
"legalidad emergente" siempre hay margen para alguna alternativa
pr=E1ctica tipo enmienda o incluso reforma de distinto tenor.
Pero el tema no es tanto jur=EDdico sino pol=EDtico y aqu=ED la esperanza
luce menos sustentada. Si ya perdi=F3 el referendo del 2-D no parece
probable que pueda triunfar en otra hipot=E9tica consulta sobre la
continuidad del mandato. Las cifras de Datos y otras encuestadoras as=ED
lo indican con variable aproximaci=F3n.
Sin embargo, la tenacidad y el providencialismo del se=F1or Ch=E1vez lo
llevan a mantener viva la ilusi=F3n. Al fin y al cabo, pensar=E1, el
***enio todav=EDa comienza y la fortuna pol=EDtica puede dar vueltas
favorables, como de hecho ocurri=F3 desde mediados del 2003 y hasta bien
entrado el 2007.
Ahora bien, si se mantienen las actuales tendencias y si los
resultados de las elecciones regionales del 2008 las confirman,
entonces la esperanza de conseguir una modificaci=F3n constitucional en
pro de una nueva reelecci=F3n, quedar=EDa bastante acorralada **** los
hechos.
Y as=ED como el se=F1or Ch=E1vez reconoci=F3 su derrota militar el 4-F, y
su=
ca=EDda pol=EDtica el 11-A, y su rev=E9s electoral el 2-D, tambi=E9n
podr=ED=
a
darse cuenta que ya no ser=EDa posible seguir con la vela prendida a la
reelecci=F3n. En alg=FAn momento, y no demasiado alejado, tendr=EDa que
producirse la cuarta epifan=EDa.
De ser as=ED le quedar=EDan, en l=EDneas generales, dos rutas **** delante.
La de permanecer en Miraflores hasta el final del per=EDodo, en una
especie de languidecimiento presidencial con todas las penosas
caracter=EDsticas del gobernante convertido en victimario; o la de
provocar un conflicto de tanta intensidad que lo ayudara a ser
eyectado del poder con la impresi=F3n del gobernante victimado.
=BFCu=E1l podr=EDa preferir? Quiz=E1 la segunda sobre la primera, ****que
la
noci=F3n de una "revoluci=F3n" interrumpida **** las fuerzas del
imperialismo internacional y vern=E1culo suena m=E1s apropiada que la de
una marchita **** sus desmanes end=F3genos.
Todo esto puede asemejarse a ciencia ficci=F3n o a metaf=EDsica
pol=EDtica,
desde luego que las realidades venezolanas de los =FAltimos a=F1os han
superado los anticipos m=E1s delirantes. Pero una cosa si es cierta: la
esperanza en la reelecci=F3n que a=FAn conserva el se=F1or Ch=E1vez y, ****
tanto, la posibilidad de perderla de manera definitiva, sigue siendo
la variable capital de nuestro gran laberinto.
flegana@[EMAIL PROTECTED]


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