EL CACIQUE DE LA BARBARIE/V=EDctor Maldonado C.
viernes, 28 de marzo de 2008
El destino de Venezuela siempre se ha debatido entre la civilizaci=F3n
y la barbarie. Desde 1936 hasta la fecha, as=ED como hemos construido un
pa=EDs con una infraestructura moderna y una sociedad m=E1s integrada,
tambi=E9n hemos sufrido =E9pocas de autoritarismo, violencia, y
deterioro.
Nos estamos matando. La tasa de homicidios y el incremento del uso de
la violencia en los delitos no dejan ninguna duda sobre lo que aqu=ED
est=E1 ocurriendo. Los accidentes viales provocados **** la
irresponsabilidad personal y el abandono de la infraestructura. La
cruel y primitiva vida a la que sometemos a los presos venezolanos,
expuestos permanentemente a la indignidad y a la muerte. El incremento
de los secuestros, y la presencia descontrolada de las mafias del
tr=E1fico de drogas, todos ellos son signos de que la civilidad est=E1
perdiendo terreno entre nosotros, dejando el campo abierto a la fuerza
y no la raz=F3n, donde el Estado luce incapaz y desganado para encabezar
la batalla **** el progreso, que no es otra cosa que el control y el
abatimiento de la barbarie.
Un pa=EDs con teatros de la talla del Teresa Carre=F1o, cuyas puertas
s=F3lo se abren para albergar a la misma gente con el mismo tema en
cualquiera de sus infinitas variaciones, el culto a la personalidad
del Presidente, no pueden ser el signo de que estamos enfilados hacia
el progreso y el desarrollo. Tampoco lo son las ansias totalitarias
del ministro de la Cultura, al que le cuesta convivir con el Ateneo de
Caracas, o cualquier otra expresi=F3n cultural independiente, que no
quiera acuclillarse frente a la imaginer=EDa revolucionaria. Esas
conductas no pueden ser sino expresi=F3n de la barbarie.
La sociedad venezolana siente **** todos lados el olor nauseabundo de
la corrupci=F3n. Y las sombras de la duda se ciernen sobre familiares y
relacionados del entorno presidencial. El uso de testaferros y la
vieja costumbre gomecista de apropiarse de lo mejor del pa=EDs ahora
est=E1n presentes sin que la reacci=F3n de los poderes p=FAblicos sea la
de
investigar, contrario a esto, las denuncias se responden con anatemas
al que pretende violar la imagen impoluta de la revoluci=F3n y su
pante=F3n de h=E9roes.
Es **** eso que **** todos lados se siente la tribalizaci=F3n de la
gesti=F3n p=FAblica. Los ciudadanos perciben con grima la presencia de
aliados tenebrosos, como las guerrillas colombianas, oscuros
funcionarios iran=EDes o polic=EDas cubanos, que no traen consigo nada
bueno. En cualquier sitio salta un esc=E1ndalo, una maleta indebida, una
llamada inadecuada, una foto comprometedora. Pura barbarie.
Mientras tanto, el pa=EDs parece un barco al garete con un gobierno m=E1s
preocupado **** sumergirse en las turbias aguas de utop=EDas trasnochadas
que en luchar contra la barbarie que se le viene encima en forma de
m=E1s violencia, m=E1s pobreza, m=E1s escasez, m=E1s inflaci=F3n y menos
capacidad de los servicios p=FAblicos para dar la talla. All=ED est=E1n
los
apagones, un signo m=E1s del torbellino que se est=E1 tragando todo lo que
hemos logrado. R. Nisbet propone que situaciones como la nuestra
indican que el progreso est=E1 acorralado. El culpable es quien ha
quebrado la fe en el valor del pasado, creyendo que es el principio y
fin de todas las cosas. Quien rechaza el valor del crecimiento
econ=F3mico y el desarrollo tecnol=F3gico. Quien repudia la fe en la
raz=F3n=
y el conocimiento cient=EDfico que surge de =E9sta. Quien cree que todo lo
que hemos construido como civilizaci=F3n occidental es pura basura y que
**** lo tanto hay que comenzar de nuevo. El culpable es el liderazgo
tribal y primitivo que se ejerce en el pa=EDs, que odia y resiente, que
amontona y monopoliza. La barbarie tiene su cacique y sus indios.
victormaldonadoc@[EMAIL PROTECTED]
direcci=F3n de correo electr=F3nico
est=E1
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