Talk About Network

Google


Register and Login
Nick
Password
Register create new account Sign up is FREE and you can post replies, new topics, bookmark posts and more!
Recover lost password


Culture > Colombia > Re: ¡Fidel Cast...
Latest [ Topics | Posts ] Archive Post A New Topic Post a Reply
<< Topic < Post Post 3 of 3 Topic 11167 of 14985
Post > Topic >>

Re: ¡Fidel Castro habla **** primera vez sobre la participación que tuvo en los sucesos ocurridos en Bogotá el 9 de abril de 1948!

by "Steel Former" <steelperformance@[EMAIL PROTECTED] > Apr 3, 2008 at 10:40 PM

Gracias. Tan pronto tenga un tiempito voy a buscar.
La muerte de Gaitàn es el evento colombiano que mas me llama la atencion.
En un noticiero reciente pude oir que la CIA declarò la muerte de Gaitan 
como un hecho indispensable **** la seguridad de la area latina. No me pida

el ****què, no creo que añadieron mas explicaciones.

Cierto, una tempra bien diferente respecto al actual enano, cuyo mejor 
regalo recibido son un pair de rodilleras para que descanse hablando con 
Bush.

S.F.



"tschmidtundert" <T.Schmidt.Teddy@[EMAIL PROTECTED]
> ha scritto nel messaggio 
news:97f11ff0-f93f-414e-b692-98097a6536f6@[EMAIL PROTECTED]
 Apr 2, 1:40 pm, "Steel Former" <steelperforma...@[EMAIL PROTECTED]
> wrote:
> http://www.eltiempo.com/lecturas/29demarzode2008/ARTICULO-WEB-NOTA_IN...
>
> Fidel Castro relata el 9 de abril
>
> Primicia
>
> ¡Fidel Castro habla **** primera vez sobre la participación que tuvo en
los
> sucesos ocurridos en Bogotá el 9 de abril de 1948!
>
> El relato fue grabado **** Carlos Franqui, Comandante de Sierra Maestra,
> director de Radio Rebelde de Cuba y posteriormente del diario
Revolución, 
> de
> La Habana, y actualmente exiliado en Francia.
>
> La transcripción está contenida textualmente en el libro de 'Memorias de
> Franqui' que acaba de aparecer en París. Los lectores la encontrarán en 
> las
> páginas que siguen.
> El estudiante cubano Fidel Castro Ruz, en las calles de Bogotá, el 9 de
> abril de 1948.
>
> El testimonio esperado durante 28 años. El 9 de abril y yo, ¡según
relato
> hecho a Carlos Franqui!
>
> Lo que Bogotá fue en abril de 1948 exactamente. Yo era **** aquella época

> una
> mezcla de individuo quijotesco, romántico, soñador, con bastante poca
> cultura política, un gran deseo de saber y una gran sed de acción. Si de

> una
> manera perfectamente consciente no comprendía todavía contra qué grande
> enemigos iba a luchar, empezaba realmente a avizorarlos. Había en mí 
> algunas
> mezclas de sueños martianos, bolivarianos y de socialista utópico.
>
> **** aquella época me resultaba muy difícil explicarme **** qué la América

> que
> habían concebido sus grandes y extraordinarios emancipadores se apartaba
> tanto de la penosa realidad que presentaban casi una veintena de 
> republicas
> divididas, débiles y empobrecidas.
>
> Había leído muchas biografías de Bolívar y sentía una profunda simpatía
> hacia la vida y la obra de aquel hombre extraordinario. Naturalmente que

> no
> podía entonces analizar sino de una manera muy simple el fenómeno, con
una
> concepción realmente idealista de la historia. Me imaginaba aquello
> resultado de traiciones, las perfidias humanas, políticos corrompidos,
> militares ambiciosos, y en cierto sentido trans****taba mecánicamente a
la
> situación de los distintos países la imagen que tenía del cuadro de 
> nuestra
> propia política nacional, saturada de esos ejemplos. No estaba
capacitado
> **** aquellos días para comprender el fenómeno imperialista en su forma 
> cruda
> y real, y su influencia decisiva en la suerte de nuestras naciones
> latinoamericanas.
>
> Sin embargo, de la lectura y del estudio de los escritos y discursos de
> martí -al que también **** aquella época leía incansablemente- y de las
> historias recientes de las intervenciones militares de Estados Unidos,
no
> solo en nuestro país sino en numerosos países latinos para defender allí

> los
> más bastardos intereses, la colonización de Puerto Rico y el
apoderamiento
> de una ****ción del territorio que ocupaba el Canal de Panamá, me hacían
> sentir cada vez mayores de dominio y de control, eran la causa principal
e
> esa situación. Claro está que otras potencias imperialistas habían
tenido
> notoria influencia en los acontecimientos.
>
> América Latina
>
> Me deprimía el cuadro de América Latina, dividida en numerosos Estados y
> Republicas débiles y empobrecidas. Tendía muy presente la prédica 
> incesante
> de Martí a favor de la unión de América para defenderse del creciente
> expansionismo, del poderío colosal que se desarrollaba en los Estados 
> Unidos
> del Norte. De una manera muy simple, a través de un razonamiento muy
> sencillo, yo estaba persuadido de que Estados Unidos era el gran enemigo

> de
> la Unión y del desarrollo de las naciones hispanoamericanas, que Estaos
> Unidos siempre habría todo lo que estuviera a su alcance para mantener
esa
> debilidad y esa división sobre las cuales ellos realizaban su política
de
> manejar a su antojo la suerte de nuestros pueblos.
>
> ¿A qué lo atribuía? A la maldad de los hombres, no a las consecuencias
de 
> un
> sistema, no a las consecuencias de un determinado sistema social, no a
un
> producto de la historia. Sentía fuertes simpatías **** el pueblo
> puertorriqueño, **** sus afanes frustrados de independencia; veía en la
> historia del Canal de Panamá un acto e despojo y de piratería contra la
> nación colombiana y contra la ****ción de aquella nación constituida ****
el
> propio pueblo de Panamá; sentía un profundo repudio **** la política
brutal
> que había despojado a México de una considerabilísima y 
> extraordinariamente
> rica ****ción de su territorio.
>
> **** otra parte, subsistían posesiones coloniales de potencias europeas.
Un
> número de nuestros países vivían subyugados **** las tiranías militares
que 
> a
> nosotros nos recordaban los años sombríos de Batista en sus primeros 11 
> años
> de gobierno.
>
> Y como estudiante que era, pensaba que era necesario comenzar a hacer
algo 
> y
> que los estudiantes podían jugar un papel en la lucha contra aquello.
> Aquellas cosas en aquel tiempo constituían algo así como un primitivo e
> incipiente programa revolucionario.
>
> En Bogotá
>
> Expuse la idea a un grupo de dirigentes universitarios de que la 
> Federación
> Estudiantil Universitaria de Cuba organizara un Congreso Latinoamericano

> de
> Estudiantes, que coincidiera, precisamente, con la Conferencia de la
> Organización de Estados Americanos en Bogotá.
>
> Pero tenía la impresión de que se reunían allí los representantes de los
> gobiernos corrompidos, saqueadores, politiqueros venales al estilo de
los
> nuestros cuando no los emisarios de las satrapías sanguinarias; el
propio
> repudio que sentíamos nosotros hacia el Gobierno de Grau San Martín,
> representante y exponente de la frustración de una increíble 
> descomposición
> administrativa nos daba una idea de quiénes se iban a reunir allí a
nombre
> de los pueblos. Y **** eso pensamos que debían los estudiantes reunirse
> también con mucho más legítimo derecho a nombre de los verdaderos
pueblos.
>
> La hostilidad que Estados Unidos manifestaba hacia el movimiento
peronista
> hacía instintivamente mirar con cierta simpatía hacia Perón, hacia su
> movimiento. **** aquellos días circularon entre los estudiantes numerosos
> folletos con discursos de Perón dirigidos a los trabajadores, sus
alegados
> nacionalistas, sus apelaciones a las masas, su lucha contra los
oligarcas.
> Esos discursos ejercían en nosotros alguna atracción, aunque con muchas
> reservas producto del carácter caudillista y militarista con que la 
> inmensa
> mayoría e nuestros periódicos -copiando las consignas de Estados Unidos-
> habían estado inculcando durante años en nosotros, lo cual chocaba
> ciertamente, **** otro lado, con el apasionado sentimiento 
> constitucionalista
> y democrático de nosotros como estudiantes.
>
> Aún todavía para nosotros la democracia era una mágica palabra. En su 
> nombre
> se había derramado la sangre de millones de hombres en los campos de 
> batalla
> en una guerra cuyas incidencias leíamos con el apasionante interés de
los
> muchachos **** la historia y **** la época, con toda nuestra simpatía al 
> lado
> de los que luchaban en nombre de esa democracia, horrorizados **** las
> barbaries del nazismo. En su nombre se congregaban alrededor de nuestros
> Comités universitarios incontables exilados de todos los confines del
> Continente.
>
> De la democracia griega habíamos estado leyendo las mayores apologías en
> todos los libros de historia de las escuelas y de los institutos, sin
que 
> a
> nadie se le hubiese ocurrido indicarnos que aquella democracia se 
> sustentaba
> sobre las espaldas de decenas de miles de esclavos y el trabajo de las 
> masas
> de ciudadanos desprovistos de los derechos a participar en el ágora 
> pública:
> de la misma manera que todavía no comprendíamos que esta llamada 
> democracia
> contem****ánea se asentaba también sobre las espaldas no de decenas de 
> miles,
> sino de millones de hombres igualmente esclavizados en las ciudades y
los
> campos, cuyos derechos de igualdad y de libertad solo figuraban en los
> textos manoseados de nuestras constituciones democrático-burguesas.
Pero, 
> en
> fin, estábamos dispuestos a dar la vida **** esa democracia.
>
> En marcha
>
> Hicimos contacto con algunos delegados del Movimiento peronista que ****
> aquellos días visitaban a Cuba, quienes se interesaron **** el programa
que
> nosotros queríamos plantear en la reunión estudiantil, en el que estaba
la
> lucha contra la subsistencia del coloniaje en Estados Unidos, que
incluía
> entre otras las Islas Malvinas, en las que estaba interesado el gobierno
> argentino. En consecuencia, en coordinación con ellos organizamos el
> Congreso. Ellos se comprometieron a movilizar los centros estudiantiles
de
> las zonas donde tenían más relaciones, nosotros a su vez enviamos
> delegaciones a Centroamérica, y partimos hacia Colombia, pasando primero

> ****
> Panamá y Venezuela.
>
> En Panamá nos reunimos con los estudiantes universitarios, que **** 
> aquellos
> días estaban en plena efervescencia a consecuencia de las luchas a favor

> de
> los derechos de Panamá con relación al Canal, en las que habían
resultado
> algunas víctimas, entre ellas un joven inválido de un balazo que fue
> convertido en bandera de los estudiantes panameños.
>
> Me admiró el fuerte sentimiento antiimperialista de aquel centro
> universitario, mucho más desarrollado políticamente que nuestra propia
> Universidad de La Habana. Obtuvimos su apoyo para el Congreso.
>
> Durante nuestra estancia en ese país, la cosa que más me impresionó fue
el
> espectáculo de las calles de la capital, contiguas a la Base Naval, que
> desembocaban en la zona del canal, que eran un conjunto interminable de
> prostíbulos, cabarets, bares, night clubs, centros de diversión. Aquello
> causó en mí una impresión deprimente e inolvidable.
>
> Hice un recorrido **** aquellas calles, y en medio de aquello, que era
para
> mí la estampa viva de lo que los canales las bases y las instalaciones
> norteamericanas significan para los pueblos, y en medio de toda aquella
> impresión, una anécdota que venía a gravitar sobre nuestros ya
> apesadumbrados ánimos:
>
> Las mujeres cubanas eran tenidas **** las más bellas de todas, de modo
que
> muchas mujeres de distinta procedencia se hacían llamar cubanas, esto 
> aparte
> de las cientos y tal vez miles de cubanas que allí ejercían la 
> prostitución,
> arrastradas hacia aquella penosa profesión **** traficantes
internacionales
> de mujeres que llevaban de nuestra isla a Panamá barcazas cargadas de 
> ellas.
> ¡Hasta la zona del famosísimo Canal de Panamá iban a parar las hijas de 
> las
> familias humildes que los burgueses cubanos, con su sistema de
corrupción,
> desempleo, desesperación y hambre, convertían en prostitutas!
>
> ¡Cuánto dolor sentí al pensar que solo **** aquellas razones era muy 
> estimada
> y conocida Cuba fuera de sus fronteras! ¡Y así eran conceptuadas en el
> exterior **** lo general las mujeres de un país que en los días de la
> Revolución que estaba **** venía dieran tan extraordinarias pruebas de
> entusiasmo patriótico y virtudes morales!
>
> De Panamá nos trasladamos a Venezuela, conmovida todavía **** el
movimiento
> revolucionario que derrotó a la tiranía, donde obtuvimos también el
apoyo 
> de
> los estudiantes universitarios para la Conferencia estudiantil de
Bogotá.
>
> Con Gallegos
>
> Recién había asumido la presidencia el destacado escritor Rómulo
Gallegos.
> Nosotros tuvimos el propósito de conversar con él, de quien teníamos un
> magnífico concepto. A tal efecto le solicitamos una entrevista, la que
se
> nos concedió para el otro día. Dicha entrevista fue solicitada 
> directamente
> a su familia en una casa que poseían en La Guaira y me impresionó muy
> favorablemente la ausencia de centinelas, formalismos y protocolo;
fuimos
> recibidos de manera simple **** sus familiares, que se comunicaron ****
> teléfono con él desde allí, ****que en realidad estaba en Caracas,
> concediéndonos la entrevista para el día siguiente, la que no pudo
> efectuarse ****que temprano debíamos tomar el avión en el aeropuerto de
> Maiquetía hacia Colombia.
>
> En Colombia nos reunimos inmediatamente con lo estudiantes
universitarios,
> el 80 **** ciento de los cuales militaba n las filas del Partido Liberal
> dirigido **** Jorge Eliécer Gaitán. El ambiente era francamente
progresista 
> e
> igualmente antiimperialista. El Partido Comunista era una organización
que
> tenía aproximadamente diez mil miembros, luchaba en condiciones difícil
y 
> no
> podía decidir mucho en los acontecimientos.
>
> La idea del Congreso mientras se celebraba la Conferencia tuvo
entusiasta
> acogida y se dieron a la tarea inmediata de hacer todos los
preparativos.
> Comenzaron a llegar los representantes de otras universidades,
celebramos
> varias reuniones preliminares discutiendo el programa, que incluía todos

> los
> puntos a que me referí anteriormente: la lucha contra las dictaduras
> militares, la independencia de Puerto Rico (o nacionalización, no me
> acuerdo), cese de los territorios coloniales en la América latina y la
> organización de una Federación Latinoamericana de Estudiantes.
>
> Allí se suscitó una pequeña cuestión de jurisdicción. Aun cuando yo no
era
> presidente de la Federación Estudiantil Universitaria de Cuba, sino solo

> de
> la Esuela de Derecho de la Universidad de La Habana, y aun cuando en 
> nuestra
> delegación iba también el presidente de nuestra Federación, los
delegados
> reunidos en aquellas sesiones preliminares me habían designado
presidente 
> de
> aquellas reuniones.
>
> Estando ya nosotros allí se integró a nuestra delegación el presidente
de 
> la
> Federación Estudiantil Universitaria, joven anodino que en nada se había
> interesado **** aquel esfuerzo y solo se incor****ó cuando vio que estaba
> marchando exitosamente. Como se creara una situación embarazosa (él
tenía
> más jerarquía que yo dentro de los estudiantes de La Habana), se planteó

> si
> debía seguir yo o él presidiendo las reuniones.
>
> Recuerdo haberles explicado a los distintos delegados reunidos allí que
yo
> no tenía ningún interés **** aquello, que solo me interesaba el éxito de
lo
> que se estaba haciendo, que yo sabía bien la historia de América, cómo
los
> hombres que más lucharon terminaron su vida en el olvido, con méritos
> infinitamente mayores que los que nosotros pudiéramos alcanzar, que no
> esperaba honores en le cargo, no luchaba **** honores en le cargo.
>
> Con Gaitán
>
> Nuestro entusiasmo crecía de punto al expresarnos los representantes de 
> los
> estudiantes colombianos, la posibilidad de que Gaitán inaugurara nuestro
> Congreso en la Plaza de Cundinamarca, con un acto multitudinario el
mismo
> día que se inaugurara la Conferencia de Cancilleres.
>
> Para conocer a Gaitán, y para hacerle la invitación formalmente, los
> estudiantes me invitaron a visitarlo en su despacho en su despacho, a 
> donde
> yo me trasladé -no recuerdo exactamente la calle-. Nos recibió en su 
> oficina
> el día 7 de abril, nos entrevistamos con él; nos trató con gran 
> amabilidad,
> nos habló con simpatía de lo que estábamos haciendo. Nos entregó
distintos
> folletos contentivos de sus discursos, entre ellos una preciosa pieza
> oratoria: "Oración **** la paz", que pronunciara en semanas pasadas
> recientes, después de un gigantesco desfile de masas, en protesta contra

> los
> asesinatos que se venían cometiendo en todo el país contra sus 
> partidarios.
>
> Leí aquel discurso con sumo interés, lo cual junto a las noticias sobre
la
> fuerza de su movimiento, el triunfo absolutamente mayoritario obtenido
en
> elecciones parlamentarias recientes, la magnitud de sus actos de masas y

> la
> simpatía de lo que estábamos haciendo. Nos entregó distintos folletos
> contentivos de sus ideas. Lo que proponía aquel hombre, me convenció de 
> que
> representaba en aquel entonces una fuerza realmente progresista en 
> Colombia,
> y que su triunfo sobre la oligarquía estaba **** descontado.
>
> Nos invitó a reunirnos otra vez dos días después a las dos de la tarde: 
> tres
> horas, precisamente, después de su trágico e incalificable asesinato.
>
> Gaitán no solamente tenía un enorme arraigo entre las masas; tenía
también
> grandes simpatías en el propio ejército de Colombia. Allí estaba
surgiendo
> considerablemente un factor **** aquellos días: era su defensa de un 
> teniente
> del ejército, que al parecer en un acto de defensa propia había dado 
> muerte
> a un policía (o algo **** el estilo: a un funcionario o a un policía, no
> recuerdo exactamente bien).
>
> Como este oficial tenía antecedentes liberales, y al parecer la
situación
> política estaba influyendo en el proceso, el juicio se convirtió en un
> acontecimiento de gran trascendencia. Gaitán era su abogado defensor;
las
> audiencias eran transmitidas **** radio y escuchadas virtualmente en
todos
> los cuarteles de la República. Invitados **** los estudiantes asistimos a

> una
> de las sesiones del juicio. Gaitán, con extraordinaria habilidad,
defendía
> tanto desde el punto de vista penal como político al acusado, que se
había
> convertido en algo así como un Dreyfus de los militares.
>
> No es de extrañar, pues, que la oligarquía colombiana, en medio de una
ola
> de sangre, fraguara el asesinato de aquel formidable adversario al que
> realmente temían.
>
> El 9 de abril de 1948
>
> El día 9 de abril salimos nosotros del hotel donde nos hospedábamos a
> recorrer la ciudad antes de almorzar, y en espera de la entrevista que
> tendríamos **** la tarde. Era como las once de la mañana aproximadamente
> cuando gentes como enloquecidas comenzaron a correr **** las calles 
> repletas
> de público, gritando con ojos de indescriptible asombro: ¡Mataron a 
> Gaitán!
> ¡Mataron a Gaitán! Y así la noticia se esparció como un reguero de
pólvora
> **** toda la ciudad.
>
> Apenas en cuestión de minutos comenzó a producirse de una manera 
> espontánea,
> ****que aquello no lo podía ni fraguar ni organizar nadie, una 
> extraordinaria
> agitación. Se creó un estado de cólera indescriptible.
>
> Yo me encaminé **** una de las calles hacia la Plaza que está frente al
> Capitolio, donde precisamente se celebraba la Conferencia de
Cancilleres,
> custodiado **** un cordón de policías vestidos de azul, con bayoneta 
> calada.
> La muchedumbre concentrada en el parque se aproximaba al cordón de 
> policías
> que ante el impacto que le produjo aquel movimiento se de****zo en mil
> pedazos, penetrando el pueblo en el Capitolio sede de la Conferencia, en

> el
> que veían tal vez un símbolo que les recordaba un poder odiado.
>
> En aquellos momentos yo, en el medio del parque, contemplaba lo que
estaba
> sucediendo. Pero muy pronto también la gente comenzó a destruir las 
> farolas
> eléctricas: piedras y cristales saltaban **** doquier. Alguien desde un
> balcón trataba de hablar; nadie lo escuchaba ni habría podido
escucharlo.
>
> Pronto me di cuenta de que aquello que estaba desarrollándose no
conducía 
> a
> nada. Las vidrieras de los establecimientos comenzaban a ser destruidas;

> no
> se sabía cómo se iba a encauzar todo aquello, pero era evidente que una
> insurrección popular estaba en marcha.
>
> De insurrecciones populares de aquellas características, yo no conocía
más
> que las impresiones que en mi imaginación habían dejado los relatos de
la
> toma de la Bastilla, y los toques a rebato de los Comités
revolucionarios 
> de
> París llamando al pueblo en los días más gloriosos de la Revolución.
Pero
> allí, en aquel instante, nadie dirigía.
>
> Decidí dirigirme a la casa donde residían dos compañeros más de la
> Delegación. Al atravesar una de las calles vi la primera manifestación
de
> algo que parecía canalizado en alguna dirección: era una enorme 
> muchedumbre,
> algo así como una interminable procesión, que no sé -y dudo que alguien
> sepa- cómo se formó, y que avanzaba hacia una estación de policía, que
> estaba a varias cuadras de allí. En aquella muchedumbre me enrolé; no 
> sabía
> qué iba a ocurrir cuando alcanzara la estación de policía.
>
> A las armas
>
> Decenas de hombres con fusiles apostados en las azoteas, pero nadie
> disparaba. Llegamos a la entrada y las puertas se franquearon. Cientos
de
> personas se lanzaron dentro buscando desesperadamente armas, y aunque yo
> estaba entre los primeros solo pude alcanzar una escopeta de gases
> lacrimógenos. Con ella y varias cananas de bala de ese tipo -que me
> imaginaba pudieran servir para algo- subí a la planta alta a tratar, si 
> era
> posible, de encontrar más equipo, sobre todo algún equipo de campaña o 
> algún
> arma mejor. Entré en una de las habitaciones; había allí un grupo, que
> después comprendí que eran oficiales completamente desmoralizados y
> acobardados.
>
> Les pregunté si tenían armas o ropa de campaña, ropa militar; y, **** 
> cierto,
> no se me podrá olvidar que habiéndome sentado en una de las camas en
> disposición de ponerme unas botas militares, uno de aquellos oficiales,
en
> medio de aquel caos, no se le ocurrió otra cosa que gritarme lleno de
> preocupación: "¡Mis boticas no! ¿Mis boticas no!
>
> Salí al fin con unas botas, un capote militar y una gorra sin visera.
> Mientras tanto, un tiroteo descomunal tenía lugar en el patio. Bajé, y 
> eran
> los primeros hombres del pueblo, armados probando sus armas al aire. En
> medio del patio, un oficial armado de un fusil trataba de formar una
> escuadra, en medio de un gran desorden. Yo me arrimé allí y también
formé 
> en
> la escuadra.
>
> Cuando aquel oficial me vio con tantas cananas y la escopeta de gases
> lacrimógenos, se dirigió a mí, y al parecer en realidad ****que tenía 
> muchos
> deseos de marcharse más que otra cosa, me dijo: "¿Qué vas a hacer con
todo
> esto? Mira, mejor dámelo y yo te entrego el fusil este". Para recibirlo,

> en
> medio de mucha gente que quería armas, tuve que forcejear duramente. Y
así
> tuve al fin un fusil con 16 balas.
>
> Salí del edificio y ya estaba en marcha de nuevo la multitud, armada de 
> mil
> maneras distintas: unos con fusiles, otros con machetes, otros con 
> hierros.
> Y aparentemente se dirigía al Palacio presidencial. Varias esquinas más
> adelante, se entabla un tiroteo; la muchedumbre, instintivamente, 
> retrocede,
> pero a los pocos segundos como un resorte vuelve de nuevo a avanzar.
>
> En estas circunstancias ocurren las cosas más inverosímiles. Llego a la
> esquina donde se había producido el tiroteo, me encuentro a dos hombres
> armados de fusiles en una de las esquinas, parando a la gente, 
> desviándolas
> hacia otra dirección, diciendo que solo pasaran los militares. Creyendo 
> que
> eran dos revolucionarios, yo me puse a ayudarlos también. Después llegué
> casi a la convicción de que en realidad no eran revolucionarios sino dos
> soldados que allí estaban -algo inconcebible e inexplicable- en un
intento
> de poner un poco de orden dentro de aquella confusión. Aún hoy no estoy
> seguro si realmente eran revolucionarios o eran soldados.
>
> Desorden
>
> Al tratar de indagar qué ocurría, me informaron que desde un colegio,
una
> universidad católica, habían disparado sobre la multitud y se había
> originado un tiroteo. Debo confesar que en aquellos tiempos yo
-habiéndome
> educado durante muchos años en un colegio religioso- me mostraba 
> incrédulo,
> no podía imaginarme a los sacerdotes disparando desde aquel edificio 
> contra
> la gente. Y aún no puedo afirmar a ciencia cierta lo que ocurrió, si
> efectivamente se disparó o no se disparó, o si algunos militares o
civiles
> de la oligarquía dispararon desde allí. Es lo cierto que mientras yo
> observaba en medio de la esquina alguien bruscamente me apartó hacia una
> pared. Días más tarde, sin embargo, llegué a la conclusión -vistas todas

> las
> cosas que puede observar- de que en Colombia hay sectores del clero lo
> suficientemente reaccionarios como para disparar sin vacilación contra
el
> pueblo.
>
> Grupos de estudiantes en carros altoparlantes, con los cadáveres de sus
> primeros compañeros muertos colocados en el techo, arengaban a la
> muchedumbre.
>
> Después de que yo salí, que se produce el tiroteo, estoy en la esquina,
> salto para una pared, voy a la otra esquina, allí veo los primeros
carros
> altoparlantes. Grupos de estudiantes aparecieron: pude identificar entre
> aquella gente a algunos estudiantes, me reuní con ellos y comenzaron a
> llegar noticias de que una estación de radio, que estaba en manos de los
> estudiantes, estaba siendo atacada **** el ejército y necesitaban 
> refuerzos.
> Alguien propuso que nos dirigiéramos hacia allá y allí nos dirigimos.
>
> Cruzamos **** varias calles y acertamos a pasar, entre otros, frente al
> edificio del Ministerio de Guerra; **** la calle contraria a la que
íbamos
> nosotros, marchaba un tanque y una compañía de soldados con cascos; no
> disparaban contra nadie, ignorábamos hacia dónde se dirigían y qué
actitud
> tenían. Llegaron a una gran plaza que está en las cercanías del Edificio

> del
> Ministerio de Guerra, venían en dirección opuesta.
>
> En ese momento, éramos un grupo de seis o siete. Como medida de 
> precaución,
> nos situamos a la expectativa detrás de unos bancos del parque; mas el
> tanque y los soldados pasaron haciéndonos caso omiso. Cruzamos la calle
y
> nos paramos frente al Ministerio de Guerra.
>
> En aquel momento, aparentemente, el Ejército vacilaba, en una actitud
> expectante ante los acontecimientos. Recuerdo que dejándome llevar ****
el
> entusiasmo me paré en un banco, les dirigí la palabra y les hice una 
> arenga
> a los soldados que estaban enfrente. Y después continuamos hacia el
sitio
> donde se decía que estaban siendo atacados los estudiantes. Todo esto en
> medio de una gran confusión.
>
> Deambulando
>
> Cuando estábamos llegando al final de la cuadra se escucharon algunos
> disparos, y era que desde el Ministerio de Guerra habían salido algunos
> soldados a perseguirnos a nosotros. Casi no nos dimos cuenta. Ocupamos
un
> ómnibus y nos dirigimos hacia la zona donde estaba la estación. Eramos 
> como
> siete, pero con tres fusiles nada más.
>
> Llegamos a una ancha avenida, se paró la guagua en una esquina, y los
tres
> que teníamos fusiles avanzamos hacia la Avenida. Y a unas dos manzanas
de
> nosotros estaba todo un grupo de caballería que era quien estaba
atacando 
> la
> estación. Prácticamente barrieron la avenida aquella a tiros. Nosotros
nos
> defendimos detrás de unos bancos de aquella avenida, y cuando tuvimos
> o****tunidad nos retiramos otra vez hacia la calle, donde estaba la
guagua.
> Entonces, decidimos ir la Universidad para ver si había algo organizado,
> para tratar de informarnos si había algo en la Universidad.
>
> Llegamos a la Ciudad Universitaria e igualmente nos encontramos un gran 
> caos
> allí: nada organizado en ninguna dirección, aunque muchos estudiantes
> desarmados, agitados, y allí surgió la idea de salir hacia una estación
de
> policía. Salimos hacia la estación de policía, aquella fuerza seguía
> contando únicamente con tres fusiles. Cuando llegamos a la estación que
> íbamos supuestamente a tomar, estaba afortunadamente tomada ya.
>
> Y entonces allí hice el primer contacto con lo que parecía ser embrión
de
> organización y de dirección en gestación, ****que a la estación llegó un
> comandante de Policía, que estaba tratando de agrupar a las fuerzas
> revolucionarias que habían ocupado todas las estaciones de policía y 
> estaban
> integradas **** gente del pueblo y muchos policías. Hablé con él 
> rápidamente,
> le expuse algunas ideas acerca de la necesidad de organizar, que si
quería
> estaba dispuesto a ayudarlo; el hombre aceptó muy gustoso. Me invitó a
ir 
> en
> el jeep de él a visitar la jefatura del Partido Liberal en el centro de
la
> ciudad.
>
> Atravesamos la ciudad en medio de aquel caos, donde no se sabía quién
era 
> el
> enemigo y quién no lo era, y llegamos a la jefatura del Partido Liberal.
>
> En la jefatura del Partido Liberal, **** lo que hoy recuerdo, había
algunos
> hombres tratando de vertebrar la organización, pero me alentaba la idea
de
> que al fin toda aquella fuerza que surgió de manera espontánea se
pudiera
> organizar, tuve esperanza de que eso llegara a cristalizar, se veían ya 
> los
> primeros síntomas. No puedo hacerme un juicio de aquellos hombres que vi
> allí. Entró en un despacho el comandante, salió otra vez, y volvió a la
> estación de policía de donde habíamos partido.
>
> De allí se decidió a ir nuevamente a la jefatura del Partido Liberal; ya

> yo
> lo estaba acompañando; prácticamente me había convertido en un ayudante 
> del
> jefe de la policía sublevado (...)Hubo un minuto, cuando ya en horas de
la
> madrugada, tuve tiempo de detenerme a recapacitar y pensar en la 
> situación,
> en que estaba convencido de que aquella tropa estaba perdida, que si la
> atacaban iban a perecer todos, que estaba dirigida de una manera
estúpida. 
> Y
> entonces me planteé una problema de conciencia: si yo debía seguir ahí.
>
> Pensé en Cuba, en mi familia, en muchas cosas y me pregunté si yo debía
> permanecer allí en esa cosa inútil. Y realmente tuve dudas. Estaba
> absolutamente desconectado, absolutamente solo en ese momento, ningún 
> cubano
> conmigo. No me unía más con el pueblo de Colombia y con aquellos 
> estudiantes
> que un simple vínculo conceptual, cuestión de conceptos, de ideas.
>
> Y sin embargo la decisión que tomé fue quedarme, ****que me dije: bueno,
el
> pueblo es igual aquí que en Cuba, que en todas partes; aquí como en
todas
> partes el pueblo es víctima de los crímenes, de los atropellos, de las
> injusticias; aquí como en todas partes la gente sufre, y aquí esta gente
> tiene la razón absoluta, y **** lo tanto me quedo (...) La ciudad
> virtualmente está ardiendo; humo y fuego **** todas partes (...) Allí nos
> encontramos con un delegado argentino que estaba muy asustado (...) le 
> exigí
> que nos llevara en su carro diplomático a la embajada de Cuba (...) En
> realidad es increíble que no nos mataran (...) Al atravesar una calle,
un
> niño desgarrado en llanto se acercó a mí y me dijo: 'Han matado a mi
papá.
> Han matado a mi papá'.
>
> Era una súplica que a mí me produjo mucho dolor; posiblemente alguna
bala
> perdida lo había matado, pero fue una de esas cosas de las que dejan una
> impresión tan dolorosa de la guerra y del sufrimiento del pueblo.

Parece que Fidel no sabe quien ordenó el asesinato de Gaitán. En
Colombia han dicho que fue el CIA, otros dicen que fue Mariano Ospina
Pérez o Laureano Gómez o alguien im****tante de la extrema derecha
colombiana, Mariano decía que fueron los comunistas y otros dicen que
fue Fidel Castro. El caso es que el autor material  de nombre Raul Roa
Sierra fue linchado ahí mismo.

T.Schmidt
P.S. Yo creo que fue el CIA.  Me baso solo en que ellos siempre que
les preguntan dicen que no pueden decir ****que *es vital para la
seguridad de los EE.UU.*  Y todos sabemos que el CIA es *la seguridad
de los EE.UU.* Entre líneas, lo que quieren decir es que es vital para
la existencia de es organización secreta.
P.S. La mejor información sobre el asesnaito de Gaitán la tiene Paul
Wolf, un abogado gringo que se ha dedicado a investigar el misterioso
asesinato.  No sé qué opina la hija de Gaitán, Gloria Gaitán. Ella
pidió asilo político en Venezuela y creo que vive en Maracaibo.
Busquen en sus browsers con las palabras Gaitan y "paul wolf"
 




 3 Posts in Topic:
¡Fidel Castro habla por primera vez sobre la participación que t
"Steel Former"   2008-04-02 22:40:24 
=?ISO-8859-1?Q?Re=3A_=A1Fidel_Castro_habla_por_primera_vez_sobre
tschmidtundert <T.Schm  2008-04-02 17:46:34 
Re: ¡Fidel Castro habla por primera vez sobre la participación q
"Steel Former"   2008-04-03 22:40:08 

Post A Reply:
  Go here to Signup

AddThis Feed Button


About - Advertising - Contact - Frequently Asked Questions - Privacy Policy - Terms of Use - Signup

Contact
tan12V112 Tue Dec 2 0:50:53 CST 2008.