Teor=EDa de la presunci=F3n pol=EDtica
Luis Barrag=E1n
Domingo, 11 de mayo de 2008
El gobierno da **** cierto situaciones no comprobadas, amparado ****
toda su maquinaria propagand=EDstica y publicitaria. **** endeble que
sea, fuente de toda sospecha de falsedad e improvisaci=F3n, ha
convertido la presunci=F3n pol=EDtica en una pieza maestra del discurso
presumido o vanidoso de estos a=F1os.
Al lado de la presunci=F3n absoluta que recae o dice recaer sobre la
capacidad pol=EDtica y administrativa de los que ejercen hoy el poder,
crey=E9ndolos superiores a los anteriores elencos que abogaban **** el
marxismo en nuestro pa=EDs, est=E1 la presunci=F3n cada vez m=E1s relativa
e=
n
torno a sus realizaciones y criterios, ****que siempre se les ven las
costuras. Hacerse de la lucha anti-imperialista, al igual de otras
consignas que revelan el modo anacr=F3nico de hacer las cosas, luego de
la tant=EDsima agua que ha corrido **** debajo del puente, constituye un
magn=EDfico pretexto para ocultar el desastre de los resultados en la
gesti=F3n gubernamental y, acaso, una veleidad adicional de aquellos que
se acobijan en la fraseolog=EDa revolucionaria.
El lenguaje jur=EDdico luce como el m=E1s preciso para aproximarnos a la
utilidad pol=EDtica que brindan las presunciones: **** una parte, el
oficialismo dice enmarcarse en una tradici=F3n que es propia de la Cuba
de los sesenta, reforzando as=ED su hipot=E9tica condici=F3n
revolucionaria
que =96 **** lo menos =96 autoriza a cuestionar la naturaleza de un
proceso, as=ED sus seguidores lo crean =96**** un acto de fe =96 inscrito
en
un cambio que, a la postre, es peor de lo mismo. **** otra, a esta
presunci=F3n que dice no admitir prueba en contra, seg=FAn el can=F3n
presidencial, opera otra que no s=F3lo las admite, sino evidencian una
vulgar manipulaci=F3n de los hechos noticiosos del continente **** la
simple deducci=F3n que toda persona pueda hacer.
Las actuaciones de los servicios de inteligencia de las mayores
potencias de la otrora guerra fr=EDa, prontamente se aplican al caso
venezolano y no hay ni habr=E1 un dirigente opositor que no reciba el
abono correspondiente de la CIA o =96 acaso =96 dispuesto a acciones de
superior calibre, a pesar de que la ciudadan=EDa observe la austeridad y
la vocaci=F3n pac=EDfica de im****tantes l=EDderes pol=EDticos y de
opini=F3n=
a
los que el gobierno puede sorprender tratando de conseguir dinero para
pagar la electricidad o el tel=E9fono hogare=F1os, sin un arma en el cinto
en la c artera. Y bastar=E1 que haya un esfuerzo auton=F3mico en Bolivia
para tratarlo como una odisea separatista, perfectamente generalizable
en Venezuela, aunque =96 **** ejemplo =96 jam=E1s escuchamos un
planteamiento=
similar de los liberales zulianos a los que el r=E9gimen r=E1pidamente
estigmatiz=F3.
La demanda **** una mejor educaci=F3n, pretendiendo un ampl=EDsimo debate
en relaci=F3n a todo el sistema, es interpretada como un atentado a la
Constituci=F3n de la Rep=FAblica **** el rechazo de una reforma curricular
arbitraria, unilateral y caprichosa que, al recordar una vieja
ilustraci=F3n de Dumont para el extinto =93Econom=EDa Hoy=94, a****an los
birretes. Y es que vamos de enga=F1ifa en enga=F1ifa, a***ulados tantos
supuestos que el tiempo desmiente, para decepci=F3n de los propios
seguidores del gobierno: la c=E9lebre computadora ****t=E1til en manos del
gobierno colombiano no existe seg=FAn la versi=F3n de nuestro gobierno,
mas la presunci=F3n deviene certeza cuando no es una casualidad que sea
atrapado un traficante de armas en el otro lado del mundo o sean
admitidas algunas diligencias hechas =96 muy a lo =93guerra fr=EDa=94 -
****
funcionarios venezolanos, como resultado del amasijo de bytes en
cuesti=F3n.
La presunci=F3n ha sido una magn=EDfica herramienta pol=EDtica en manos de
no pocos presumidos en nuestro agitado y ya largo historial,
confin=E1ndola muy despu=E9s en el =E1mbito de la moral que en el de un
eficaz pragmatismo. Empero, que sea parte de la muy humana naturaleza
pol=EDtica, no significa o sugiere la ausencia de medios, recursos o
mecanismos que detengan, frenen o compensen sus nefastas
consecuencias.
La libertad de investigaci=F3n y de expresi=F3n constituye el mejor escudo
frente al enga=F1o, **** lo resulta indispensable un conjunto de
instituciones que permitan procesar las presunciones de las que se
vale el poder, sincer=E1ndolas como un cortante cuchillo de la mentira,
de los falsos supuestos, de las enga=F1ifas. Prosperar=E1 la m=E1s
raqu=EDti=
ca
presunci=F3n en aquellos lugares donde no hay libertad de prensa ni obre
el cuestionamiento parlamentario, con las garant=EDas necesarias para su
m=E1s eficaz desenvolvimiento. Y es **** ello, que las emisoras del
Estado aceptan, recrean y refuerzan el car=E1cter secesionista de la
oposici=F3n o maldicen los cuestionamientos a la reforma curricular,
liquidando a RCTV para ahora atacar a Globovisi=F3n y m=E1s tarde a
cualquier expresi=F3n de disidencia frente a las presunciones m=E1s
inocuas.
Un pa=EDs bajo el yugo del totalitarismo, no permite siquiera dudar de
la palabra de los oficiantes del poder, cuyas ocurrencias adquieren el
car=E1cter de sagrada palabra. As=ED, los cubanos creen que son los m=E1s
y
mejores alimentados ante un mundo completamente hambriento; pocos
imaginan un r=E9gimen de seguridad social eficiente, con derechos
sindicales; y todos presumen la entera culpabilidad del innecesario
bloqueo estadounidense, relevados de pensar en el fracaso de un
sistema que los fuerza.
A falta de talento pol=EDtico, con destrezas o habilidades m=E1s o menos
exitosas, as=ED como de un credo asumido con integridad, bien valen las
enga=F1ifas. El neoautoritarismo en Venezuela ha gozado del poder de la
presunci=F3n a sus anchas, presumido y presumi=E9ndose como lo mejor e
inevitable que ha ocurrido a lo lago de la historia venezolana.
luisbarragan@[EMAIL PROTECTED]


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