viernes 1 de febrero de 2008
El turismo en Cuba: retos y o****tunidades
Elías Amor Bravo
Economista
LiberPress, Enero de 2007- Estos días se está celebrando en Madrid FITUR,
la
Feria Internacional de Turismo que convierte a la capital española en el
escaparate en el que se dan cita todos los países que consideran este
im****tante sector de actividad como un poderoso instrumento para promover
el
desarrollo económico, la calidad de vida y bienestar de sus poblaciones.
España, potencia mundial de turismo, ha visto cómo, a lo largo de las
últimas décadas, el desarrollo de esta actividad, que empezó estrechamente
vinculada a las posibilidades de sol y playa, se ha ido especializando y
aumentando en profesionalidad, a la vez que las pequeñas empresas
hoteleras
y de viajes que aparecieron en la década de los años 60, se han convertido
en grandes cor****aciones globales con intereses en numerosos países, que
no
sólo prestan servicios directos a los viajeros y turistas, sino que han
empezado a transferir tecnología y gestión, dos elementos que concentran
la
mayor parte del valor añadido del sector.
Cuba también participa en Fitur. Lo viene haciendo desde hace años. El
desarrollo del sector turístico en la Isla ha sido otro de los retos para
el
régimen, sobre todo, desde la caída del muro de Berlín y la crisis
provocada
**** el denominado "período especial" con el desplome de las subvenciones
soviéticas que mantenían de forma artificial a la economía cubana. ****
desgracia hasta esa fecha, comienzos de los años 90, se perdió un tiempo
formidable, ya que mientras otros países del Caribe, con recursos
naturales,
clima y condiciones similares a las de Cuba desarrollaban planes
coherentes
para atraer a millones de viajeros procedentes de Europa o América, el
régimen castrista apostaba **** el eterno discurso ideológico, y entre sus
enunciados, durante la larga etapa anterior al derrumbe soviético,
calificaba al turismo como una actividad "no socialista" en tanto que su
disfrute era uno de los privilegios asociados a la cúpula política
dirigente
del país.
El desarrollo de la plataforma turística para atender las necesidades de
divisas durante el "período especial" confirmó que las autoridades en esta
materia, al igual que en otras muchas, lejos de apostar **** un modelo
adecuado a las necesidades de la demanda y oferta, lo que hacían era dar
un
salto adelante, y una vez más, el burócrata planificador anteponía sus
intereses a las prioridades reales de la economía cubana.
Los datos son contundentes. La Oficina Nacional de Estadística de Cuba, en
su Anuario Estadístico 2007, y con cifras que sólo alcanzan hasta 2006,
confirma que las llegadas internacionales de turistas a la Isla han
disminuido un -2,5% con respecto al año anterior, situándose en 1.931.000,
dejando la tasa media anual desde 2001 en un modesto 3,1%. El sector
parece
haberse estancado desde su nacimiento.
Hay razones que explican estos deficientes resultados. En primer lugar, el
apparteid que se práctica a la población de la Isla respecto al uso y
disfrute de la planta y servicios hoteleros, principalmente la de calidad
superior en los principales resorts del país, una medida socialmente
cuestionada y que posiblemente se verá modificada. En el Gráfico adjunto
se
observa cómo el 70,3% de las pernoctaciones de extranjeros se producen en
establecimientos de 5 y 4 estrellas, los cubanos que acceden a estos
apenas
representan el 1,1%. La participación de los cubanos en los denominados
"medios de alojamiento complementarios", vinculados a los premios y
regalías
del régimen, bases de campismo, cabañas y casas, campamentos y villas
turísticas" es claramente superior 57,8% a los extranjeros, un 4%.(
Gráfico:
Distribución de las pernoctaciones de ciudadanos cubanos y extranjeros,
****
tipo de establecimiento hotelero -fuente Anuario Estadístico de Cuba 2007-
Pernoctaciones de cubanos en rojo, extranjeros en azul.)
En segundo lugar, el desigual com****tamiento de los mercados emisores de
turistas. En los últimos años, el turismo procedente de Europa presenta un
perfil muy desalentador. Una caída del -3,2% en 2006, y un aumento anual
a***ulado de sólo un 2% desde 2001, confirman que los europeos que viajan
a
Cuba no repiten, y que cualquier estrategia de acercamiento a este mercado
exige un cambio en el modelo actual. El turismo procedente de América,
fundamentalmente Canadá, se encuentra prácticamente estancado, y los
mercados de Venezuela, México o Argentina no pueden alcanzar las cifras
absolutas europeas.
En tercer lugar, la tasa de ocupación media de los establecimientos de
alojamiento no supera en ninguno de los años del período 2001-2006 el 65%,
experimentando en este último año un descenso hasta el 60,7% para el
conjunto de establecimientos.
En cuarto, el ritmo de crecimiento de los ingresos **** turismo deja mucho
que desear. Cuando las autoridades comprobaron el coste de la captación de
divisas asociadas al turismo, y la eventual aparición de actividades
privadas que se beneficiaban de esta corriente monetaria foránea,
intentaron
frenar cualquier estímulo. La ausencia de una oferta turística
complementaria, de naturaleza privada y competitiva, es uno de los
factores
que puede condicionar en mayor medida el desarrollo del sector, y sobre
todo, su impacto positivo sobre el conjunto de la economía cubana.
El balance no puede ser más negativo. Mientras otros países de la cuenca
del
Caribe se preparan para contar cifras millonarias de turistas e ingresos,
el
régimen cubano languidece con políticas que no permiten mejorar el sector
ni
extender sus efectos benéficos. La presencia de Cuba en Fitur pasa **** ser
simbólica.
http://liberpress.blogspot.com/2008/02/el-turismo-en-cuba-retos-y.html


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