Querido Aon, haznos saber cuando ***plirás los 18 años y te prometo un
regalo.
Juan
PS: No te mufes, el mundo sería un lugar mas antipático todavía de lo que
es
si no hubiera adolescentes soñadores.
"Aon" <fundacioncentrodeltao@[EMAIL PROTECTED]
> wrote in message
news:2337994a-bb95-4894-8b97-101460ca12b5@[EMAIL PROTECTED]
Religión y una Nueva Educación. Se precisa urgente un
profundo cambio de conciencia:
La humanidad se encuentra atravesando desde hace siglo o quizá
milenios, un período oscuro de corrupción y barbarie. A tal punto se
desarrolla este infame salvajismo, que la mayoría de los logros
alcanzados no estuvieron inspirados en el beneficio colectivo de los
pueblos del mundo, sino en construir más fuertemente el poder de la
corrupción para conquistar más tierras y más mercados, y así
consolidar un sometimiento mayor y la total explotación de la gente
común.
Las políticas del mundo han fracasado, de lo contrario, la humanidad
no se encontraría al borde del mayor colapso de todos los tiempos, el
que se avecina con la destrucción de los recursos naturales **** la
ambición económica de generar un desequilibrado campo de ofertas
desmesuradas estableciendo una falsa necesidad conducente a la
insaciable demanda y al consumo irrefrenable de dichos mercados.
Y ante esta degradación de la condición humana como especie
inteligente y pensante que se dirige presurosa hacia una inexorable
autodestrucción, se vuelve más evidente el rotundo fracaso del aparato
político, reflejado en la gran masa de clases sociales empobrecidas y
marginales del sistema a lo largo y ancho del mundo, ya que sus
quiméricas estrategias y proyectos de vida no han podido brindarles
una mínima solución, aún al costo de haber invertido en ello las
riquezas de los ecosistemas planetarios hasta su mismo deterioro y
agotamiento.
¿Qué más se puede esperar de las políticas del mundo?
¡Ellas no han sabido hablar en nombre de la humanidad!
Las religiones del mundo han fracasado, de lo contrario el ser humano
no sería tan insensible ante sus hermanos, al punto de ser capaz de
crímenes aberrantes en nombre de un fe ciega a un determinado credo.
Si las religiones del mundo hubieran triunfado en su doctrina de amor,
respeto, benevolencia y compasión, seguramente el mundo no hubiera
conocido la discriminación, la xenofobia, los comandos de muerte del
pensamiento diferente, la inquisición, la cacería de brujas, las
cruzadas, la despiadada evangelización de los indígenas masacrados
cuando se aferraban a la sabiduría de sus ancestros, el ku kux klan y
el fundamentalismo cristiano. Entonces, las religiones del mundo no
hubieran apoyado a los gobiernos militarizados o autoritarios para el
sometimiento sistemático de los pueblos con sus gentes indefensas.
¿Qué más se puede esperar de las doctrinas religiosas del mundo?
¡Ellas no han sabido hablar en nombre de la humanidad!
Lo único que han hecho históricamente todas las religiones y políticas
del mundo ha sido someter a la humanidad pero jamás liberarla, ****que
dichas doctrinas fueron las verdaderas causas de la esclavitud
humana. Y aun así, estos corruptos e infrahumanos de las políticas y
religiones nacionalizadas y globalizadas siguen hablando de garantías
libertadoras... todas aberrantes mentiras para seguir ocupando cargos
públicos de alta jerarquía y seguir usurpando las últimas riquezas de
los pueblos.
De este modo, los gobiernos y los organismos religiosos del mundo
siguen prosperando económicamente mientras la pobreza de la gente
común es cada vez mayor, ocasionada con el mínimo esfuerzo de inventar
promesas. ¡Un negocio redondo!
A menos que la política venza a la corrupción instalada en las
entrañas mismas del estado y sea capaz de negarse a los intereses
creados, emancipándose de las economías abusivas basadas en la
explotación del pueblo y desarticulando los imperios mafiosos de las
grandes cor****aciones capitalistas que sostienen las ideologías
doctrinarias mediante el tráfico de drogas, las armas, la usurpación y
robo organizado, el secuestro, la desviación de fondos, en fin, pueda
terminar con la corrupción del estado en todas sus dependencias,
tampoco podrá ser una política limpia y sana capaz de encausar en
realidad el enorme potencial del pueblo hacia el esplender de su mayor
expresión.
A menos que las religiones del mundo se unifiquen de una vez
coincidiendo en que sus respectivas misiones de liberar el espíritu
humano es básicamente la misma, y que sus objetivos de darle paz y
amor a los corazones humanos son idénticos; y a menos que las
religiones reconozcan que la misma Divinidad existencial se muestra de
diferentes maneras en cada cultura religiosa y que esencialmente se
trata de la misma, y que el último sentido de las religiones es hacer
de los seres humanos personas más virtuosas y dignas de la vida
conferida tem****almente **** un período de tiempo limitado, muy breve,
fugaz y efímero, de nada servirán sus promesas esperanzadoras de un
reino más justo, de una existencia mejor y de una vida más hermosa, al
ser ellas las primeras destructoras de todo posible futuro ideal.
Y como toda posible corrección **** parte de las políticas y religiones
resulta una mera utopía difícil de plasmar, lo más indicado será que
el mismo pueblo, sin intermediarios, opte **** la Revolución Pedagógica
de una Nueva Educación, a través de la cual se reconstituya la
verdadera hermandad entre los pueblos y logre gestarse la Fuerza
descomunal y el Poder extraordinario de su propia Unidad, orientado al
apoyo mutuo de las personas, a la defensa de todas las personas
comunes (no líderes políticos o religiosos), con la finalidad de
salvaguardar los derechos de cada individuo y proteger la calidad de
vida de todos los sectores sociales, para obtener lo que más ansía y
sueña la gente común... la paz y las necesidades básicas satisfechas
como para poder disfrutar y gozar de la vida.
Nada más... así de poco y de simple.


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