**** Jorge Altamira /
En Defensa del Marxismo -
A mediados de febrero pasado, un profesor universitario
norteamericano, Nouriel Roubini, muy seguido en los medios
especializados y en la prensa diaria, desarroll=F3 las doce razones que
justificaban su pron=F3stico de "una creciente probabilidad de un
desenlace financiero y econ=F3mico 'catastr=F3fico' a la crisis bancaria
en curso" en los Estados Unidos. Adem=E1s, explic=F3, m=E1s contundente,
su
"pesimismo acerca de la habilidad de las pol=EDticas y autoridades
financieras para administrar y contener una crisis de esta magnitud".
Seg=FAn Roubini, "hay que prepararse para lo peor, es decir, para una
crisis financiera sist=E9mica".f1 Como el sistema financiero representa
el coronamiento del sistema capitalista, ****que es all=ED donde todo el
producto del trabajo adquiere la forma universal del valor, la
advertencia de Roubini explicita la tendencia a la disoluci=F3n de las
relaciones sociales capitalistas y la incapacidad del presente r=E9gimen
pol=EDtico para hacerle frente. Es obvio, **** otra parte, que "una
('incontenible') crisis financiera sist=E9mica" no encontrar=E1 sus
l=EDmites en las fronteras norteamericanas.
La de Roubini no habr=EDa pasado de ser una posici=F3n m=E1s en las
discusiones que ha desatado la presente crisis, si no hubiera recibido
el aval desde el lugar menos esperado: el editor del Financial
Timesf2, vocero del capital financiero internacional. "=BFEs al menos
plausible esta clase de escenario?", le pregunta Mart=EDn Wolf a sus
lectores. "Lo es", responde, "y podemos estar seguros que, de ocurrir,
pondr=E1 fin a todas las historias de 'desacople'" en referencia a la
relaci=F3n entre la econom=EDa de Estados Unidos y la del resto de los
principales pa=EDses. Para Wolf, sin embargo, la crisis no solamente
tiene una salida sino que ella se impondr=E1 como una "ley de hierro":
el capital acabar=E1 siendo forzosamente rescatado **** el Estado, sea
**** medio de la estatizaci=F3n de la deuda insolvente o de la inflaci=F3n,
o de ambas a la vez. Es una pena que el editor del FT haya detenido su
argumento aqu=ED, ****que una estatizaci=F3n en masa del capital financiero
equivaldr=EDa a una quiebra financiera del Estado que lo rescata; la
inflaci=F3n a una ruina social generalizada; y ambas a una dislocaci=F3n
sin precedentes de las relaciones sociales.
El primer punto que expone Roubini es el hundimiento que est=E1
ocurriendo con los precios de las viviendas, que podr=EDa barrer, si
llega al orden del 20 al 30 **** ciento, con 4 a 6 billones de riqueza
inmobiliaria y poner en valor negativo a diez millones de propiedades
- o sea cuando el valor de la propiedad cae **** debajo del valor del
pr=E9stamo recibido para comprar esa propiedad. A principios de marzo,
efectivamente, las estad=EDsticas dejaron ver que el valor patrimonial
de los hogares hab=EDa entrado en terreno negativo **** primera vez desde
la Segunda Guerra Mundial. Este fen=F3meno precipita el in***plimiento
de los pagos hipotecarios, incluso **** parte de los deudores
solventes, pues el remate de la propiedad representa un costo inferior
a la deuda. Suponiendo un stock de deudas hipotecarias de 50 billones
de d=F3lares, el default afecta ya a un segmento que va del 10 al 20%
del total; aunque a=FAn se encuentra distante del 50% de cesaci=F3n de
pagos que fue la tasa de bancarrota en la crisis de los a=F1os '30, la
velocidad con que est=E1 aumentando supera a cualquier crisis
hipotecaria previa. El n=FAmero de propiedades vac=EDas o vacantes es de
cerca de dos millones.
A la desvalorizaci=F3n que est=E1n sufriendo los precios de las
propiedades hay que agregar las p=E9rdidas que est=E1 ocasionando a los
bancos acreedores el in***plimiento de los pagos de los pr=E9stamos
hipotecarios ajustables, llamados 'subprime', que ya es de unos
400.000 millones de d=F3lares pero que podr=EDa llegar al bill=F3n si
prosigue la tendencia actual. Este desplome afectar=E1 a otras formas de
cr=E9dito que tienen como garant=EDa a estos pr=E9stamos hipotecarios - lo
cual representa un mercado (cr=E9ditos estructurados) de 8 billones de
d=F3lares, que se encuentra en la actualidad completamente congelado, o
sea que no hay transacciones.f3 La mitad del mercado internacional de
cr=E9dito est=E1 formado **** bonos con diversas clases de garant=EDa (la
otra mitad son pr=E9stamos bancarios), que en mayor o menor pro****ci=F3n
incluyen cr=E9ditos hipotecarios incobrables de diferentes
caracter=EDsticas. Hay un escenario de derrumbe del mercado de deuda,
que mueve unos 50 billones de d=F3lares. El sistema de protecci=F3n de
estos t=EDtulos **** parte de compa=F1=EDas especializadas de seguros o ****
fondos de cobertura, se encuentra en ruinas, debido a la escasa base
de capital de las aseguradoras. Si se asume una tasa de in***plimiento
del 1,3%, "unos 500.000 millones de d=F3lares explotar=EDan en la cara de
los negociantes".4 Las cosas se presentan bastante peores a lo
descripto **** Roubini. Esa suma potencial de p=E9rdidas equivale al 25%
de la capitalizaci=F3n bancaria total de los Estados Unidos - de 2
billones de d=F3lares- o a un poco menos respecto a la capitalizaci=F3n
bancaria internacional - de 2,7 billones. Si consideramos el total de
transacciones especulativas que tienen **** base los mercados de bonos
y acciones (derivados), de m=E1s de 500 billones de d=F3lares, un default
del 2% representa p=E9rdidas **** 10 billones.
En la descripci=F3n de la 'cat=E1strofe' en curso entra tambi=E9n el
in***plimiento en el pago de las diversas formas de cr=E9dito al
consumo, al punto que la tasa de inter=E9s de las tarjetas de cr=E9dito ya
supera c=F3modamente los dos d=EDgitos. A esto hay que agregar la
extensi=F3n de la crisis al mercado hipotecario comercial y el impacto
que est=E1 ocasionando en los bancos regionales. De acuerdo con un
informe reciente, "existe una tremenda sobre oferta de espacio
comercial minorista".
Otros 500.000 millones de d=F3lares se encuentran atascados en los
bancos **** pr=E9stamos para compras de empresas, cuyos t=EDtulos no pueden
ser vendidos en el mercado al valor original. Aunque, seg=FAn el editor
del FT, Martin Wolf, "las compa=F1=EDas norteamericanas se encuentran en
buena forma, una 'parte obesa' tiene bajos rendimientos y una deuda
elevada".5 Los 'defaults' que resultar=EDan de la desvalorizaci=F3n de
esta clase de bonos en poder de los bancos provocar=EDan p=E9rdidas ****
250.000 millones de d=F3lares.
A estos sinsabores Roubini a=F1ade la desintegraci=F3n del "sistema
financiero en las sombras", o sea de todas las empresas financieras
desreguladas, como fondos comunes, fideicomisos o fondos de cobertura,
que no tienen acceso a fondos de los bancos centrales.
La consecuencia final de toda esta cascada de derrumbes ser=EDa el crash
de las Bolsas y el hundimiento de los mercados de capitales, donde los
activos financieros acabar=EDan siendo vendidos a precios de remate.
La nacionalizaci=F3n encubierta
La "ley de hierro" a la que alude Wolf se encuentra en plena
operaci=F3n, como lo atestiguan la nacionalizaci=F3n del banco Northern
Rock **** parte de los laboristas ingleses y del alem=E1n IKB **** parte
la coalici=F3n conservadora-socialista germana. Pero estas
nacionalizaciones no ponen remedio a la situaci=F3n que se ha creado,
m=E1s bien aproximan el momento de la cat=E1strofe sist=E9mica a la que se
refiere Roubini. Ocurre que estas nacionalizaciones no pretenden
simplemente salvar, con indemnizaciones, el pellejo de los accionistas
sino, **** sobre todo, evitar el remate de sus activos (cr=E9ditos,
bonos) y el consiguiente in***plimiento de las deudas contra=EDdas para
comprar esos activos. El gobierno brit=E1nico lleva comprometidas unas
50.000 millones de libras esterlinas en el NR y ha asegurado en forma
ilimitada los dep=F3sitos en el banco (mientras en el resto de los
bancos la garant=EDa alcanza s=F3lo a 30.000 libras). Las p=E9rdidas que
asume el Estado al nacionalizar al banco son, potencialmente,
ilimitadas, ****que no interviene para proceder a su liquidaci=F3n (lo
cual derrumbar=EDa el mercado de bonos) sino para revitalizar su
posibilidad de negocios, para lo cual deber=E1 renovar las deudas
pendientes y asumir nuevas deudas con garant=EDa p=FAblica. El Estado se
hace cargo, de este modo, de una parte del mercado de capitales, la
que gestionaba el NR, lo cual es mucho m=E1s que la nacionalizaci=F3n de
un capital privado. **** otro lado, el Banco de Inglaterra ya ha
inyectado m=E1s de 100.000 millones de libras esterlinas en beneficio
del resto de los bancos bajo su jurisdicci=F3n, contra la garant=EDa de
t=EDtulos de dudosa realizaci=F3n. Como acreedor cada vez m=E1s
prominente,
el Estado se convierte en el propietario de los t=EDtulos de cr=E9dito y
de capital que no encuentran mercado y en el garante de los acreedores
bancarios. O sea que suplanta el "riesgo bancario" **** el "riesgo del
Estado", como si fuera invulnerable a la desvalorizaci=F3n de sus
activos y escapara a las leyes del capital. Un fracaso del rescate de
los bancos **** parte del sistema financiero estatal (FED) dejar=EDa como
=FAltimo recurso la intervenci=F3n fiscal o presupuestaria, lo cual
entra=F1ar=EDa una crisis financiera del Estado.
La nacionalizaci=F3n encubierta es, **** lejos, mucho m=E1s acentuada en
los Estados Unidos. La Reserva Federal norteamericana ha extendido a
200 mil millones de d=F3lares las facilidades otorgadas a los bancos
para financiar el stock de activos invendibles. A trav=E9s de dos
programas, uno de subasta de fondos y otro de pr=E9stamos de recompra,
el banco central de Estados Unidos acepta como garant=EDa los t=EDtulos
que los bancos no pueden vender en el mercado abierto, en especial los
que ya se encuentran en 'default'. Aunque formalmente transitorios,
estos pr=E9stamos se han convertido en una suerte de a****te de capital,
ya que se renuevan indefinidamente; la 'contribuci=F3n' de la Reserva
Federal a los bancos privados supera la que se atribuye a los fondos
de inversi=F3n de las naciones petroleras o asi=E1ticas, que se han
paralizado, entre otras cosas debido a continuos "descubrimientos" de
nuevas p=E9rdidas **** parte de los bancos, lo que licua los a****tes
realizados. Al igual que en el caso ingl=E9s, el Estado no interviene
para liquidar los activos irrealizables de los bancos sino para
gestionar su giro, o sea que ser=E1 forzado a comprometer cada vez m=E1s
fondos o a tolerar mayores deudas. Como dice un 'blog' (The Ninja
Re****t), la Reserva Federal ha modificado radicalmente sus funciones,
****que en lugar de inyectar dinero en el mercado mediante la compra de
t=EDtulos p=FAblicos, se hace cargo de los activos desvalorizados de los
bancos. Como la Reserva Federal no est=E1 en condiciones de gestionar -
es decir, fundamentalmente, vender- esa cartera de t=EDtulos, tampoco
puede regular la circulaci=F3n de moneda que ha emitido como
contrapartida. En los hechos abandona la funci=F3n de un banco central
para convertirse en una casa de empe=F1os o en un banco residual que
a***ula los cr=E9ditos incobrables, que sin embargo no puede salir a
vender. Aunque el monto total en juego hasta ahora, 436 mil millones
de d=F3lares, representa el 20% del capital bancario norteamericano, la
participaci=F3n se eleva considerablemente cuando se tiene en cuenta al
pu=F1ado de bancos que ha recibido la mayor parte de este a****te, entre
los que se encuentran los de mayor ****te - como el Citibank. Los
a****tes de liquidez de la FED suman - entre pr=E9stamos (TAF), 100.000
millones; pr=E9stamos de 28 d=EDas a los bancos generadores de mercado,
100.000 millones; seguros de cambio a bancos europeos, 36.000 millones
y las facilidades financieras de canje de **** avales de hipotecas,
200.000 millones- un total de 436.000 millones. En el canje de bonos
del Tesoro **** deuda avalada **** hipotecas, ingresan los bonos de las
inversoras inmobiliarias estatales, Freddie Mac y Fannie Mae, para
frenar la continua desvalorizaci=F3n de sus carteras.
En virtud de las limitaciones que plantea esta nacionalizaci=F3n de los
bancos, un columnista del Financial Times aboga **** el rescate directo
del mercado de capitales, saltando la inyecci=F3n de fondos a los bancos.
6 Plantea la compra en el mercado de los activos de las empresas de
mayor calificaci=F3n en forma directa, o mediante entidades que ser=EDan
financiadas para hacerlo. Pero tampoco aqu=ED tendr=EDamos una
reconstrucci=F3n del mercado de capitales, ****que para ello ser=EDa
necesaria la aparici=F3n de capitales privados dispuestos a rea****ar el
circuito del cr=E9dito; lo que tendr=EDamos es un rescate con fondos
p=FAblicos de los capitalistas perjudicados. Nadie ingresar=E1 en el
mercado hasta que =E9ste haya tocado fondo, algo que nadie, incluida la
FED, prev=E9 en el corto plazo.
El sol con un harnero
Pero el mercado de capitales que la Reserva Federal se empe=F1a en
congelar en su balance, a la espera de un giro de los acontecimientos,
se sigue moviendo a pesar de ella, aunque siempre hacia abajo. A
mediados del mes pasado, el Citigroup arm=F3 un 'corralito' en su fondo
CSO Partners, al negarse a permitir el retiro de dinero de sus
inversores. Lo mismo ocurri=F3 con otros dos fondos del Citi - Falcon
Strategies y el Old Lane Partners.7 En la primera semana de marzo los
principales bancos del mundo le quitaron el apoyo a uno de los
principales fondos especulativos, el Carlyle Capital, cuando la ca=EDda
del valor de los activos en su poder dej=F3 sin cobertura los pr=E9stamos
bancarios que hab=EDa recibido para comprarlos. El fondo est=E1 vinculado
al Carlyle Group, un pulpo financiero envuelto en toda clase de
operaciones, incluida la guerra de Irak. La quiebra de estos fondos y
el consiguiente remate de sus t=EDtulos, acent=FAa la desvalorizaci=F3n
que
ya vienen sufriendo en el mercado y provoca una mayor desvalorizaci=F3n
a la cartera en poder de esos mismos bancos. Las nacionalizaciones
subrepticias de los bancos, como los de la Reserva Federal o el Banco
de Inglaterra, no pueden impedir este despe=F1e de los t=EDtulos cuyo
valor se pretende congelar. Con fondos propios de inversores ****
apenas 700 millones de d=F3lares, Carlyle hab=EDa hecho inversiones,
tomando pr=E9stamos bancarios, **** 22.000 millones - 32 veces su
capital. Muchos otros fondos, que operan fuera de los bancos, pasan
**** una situaci=F3n similar.
Mucho m=E1s grave es la situaci=F3n de las compa=F1=EDas que, con un
capital=
extremadamente reducido, se dedican a asegurar los t=EDtulos que se
negocian en el mercado de capitales, incluido el de t=EDtulos p=FAblicos,
como los bonos municipales y estaduales, que financian la educaci=F3n,
la salud o las inversiones en infraestructura. Estas compa=F1=EDas
aseguradoras no tienen ahora la capacidad de cubrir las p=E9rdidas
potenciales o el cese de pagos que se asoma para los t=EDtulos bajo su
protecci=F3n; esta circunstancia ha provocado una ca=EDda en la
cotizaci=F3n=
de esos t=EDtulos. Las recomendaciones para reflotar a estas
aseguradoras mediante pr=E9stamos o una ampliaci=F3n de su base de
accionistas, han fracasado miserablemente; una propuesta para emitir
acciones nuevas **** 1.500 millones de d=F3lares para la aseguradora
AMBAC fue bochada **** sus accionistas para impedir que se diluya el
capital actual. El gobernador de Nueva York ha amenazado con cancelar
los contratos de seguros de las entidades p=FAblicas de su Estado, para
evitar que caiga su cotizaci=F3n y se dificulte su refinanciamiento (A
Elliot Spitzer esto le ha costado el 'o****tuno' descubrimiento de sus
relaciones con una red de prostituci=F3n). Como los bonos p=FAblicos no
corren riesgo de cesar sus pagos, privar a las aseguradoras de su
cobertura las dejar=EDa con la parte m=E1s vulnerable del negocio, los
t=EDtulos privados. El gobierno del estado de California vendi=F3 deuda en
el mercado sin contrato de seguro. Pero esto no pueden hacerlo los
gobiernos locales, que "absorben 2 billones de d=F3lares del mercado de
deuda".8 La incapacidad de las medidas de intervenci=F3n estatal o de
nacionalizaci=F3n encubierta para detener la hemorragia del mercado de
capitales, explica el implacable derrumbe de las Bolsas en todo el
mundo, en especial en Asia.
El oro o la crisis monetaria internacional
El oro se acerca a los mil d=F3lares la onza cuando la crisis a=FAn se
encuentra en pa=F1ales. Se trata del refugio universal del valor, que
pone al des****o la desvalorizaci=F3n de todas las formas nacionales de
la riqueza capitalista. Pero la econom=EDa mundial no puede volver a
basar el cr=E9dito en el oro; a saber, no puede retroceder del cr=E9dito
virtual y electr=F3nico, y de la especulaci=F3n financiera (con sus bonos,
swaps, opciones, coberturas).
De la crisis bancaria y financiera pasamos as=ED, sin tr=E1nsito, a una
crisis monetaria, que para el caso de la devaluaci=F3n del d=F3lar es ****
dem=E1s clara. Esta devaluaci=F3n se ha transformado en la raz=F3n
principal=
para el aumento extraordinario que registran los precios de las
materias primas, con el consiguiente incremento de precios en la mayor
parte de los pa=EDses. Para contrarrestar esta tendencia se reval=FAan las
principales monedas, aumentando las deudas internas en d=F3lares y
desvalorizando las reservas y cr=E9ditos internacionales en moneda
norteamericana. Sin embargo, el o****tuno derrumbe de la especulaci=F3n
en el mercado de materias primas deber=EDa conducir a un colapso
monetario internacional, **** medio de las llamadas devaluaciones
competitivas. Las naciones de Europa Oriental y Turqu=EDa, con elevados
d=E9ficits comerciales y una enorme deuda externa de corto plazo,
podr=EDan convertirse en los disparadores de ese colapso monetario.
Como los pa=EDses que han adoptado el euro no pueden recurrir a la
devaluaci=F3n para disminuir el peso de sus deudas y rebajar el costo de
su producci=F3n, corren el peligro de una recesi=F3n gigantesca. **** eso
es llamativa la tendencia que ha despuntado a una devaluaci=F3n de la
libra esterlina, lo que no deber=EDa sorprender luego de la
nacionalizaci=F3n del Northern Rock. Una devaluaci=F3n de la libra mete
presi=F3n al euro, que se supervaloriza. O sea que la crisis monetaria
est=E1 planteando ya, potencialmente, una dislocaci=F3n del comercio
internacional - y de esa creaci=F3n adorada del imperialismo, la moneda
com=FAn europea.
Desacople... en el espacio
En los comienzos de la presente crisis se dec=EDa, sin el menor empacho,
que la demanda de los pa=EDses emergentes evitar=EDa una recesi=F3n en
Estados Unidos.
Pero si las ideas acerca del 'desacople' - es decir, que los pa=EDses
atrasados no sufrir=EDan los golpes de la crisis en los pa=EDses
centrales- se demostraran correctas, entonces la crisis ser=EDa mucho
mayor todav=EDa. Es que al mantenerse **** un tiempo prolongado el alza
de los precios de las materias primas, se estar=EDa bloqueando el
mecanismo esencial de salida a la crisis, que es la masiva
desvalorizaci=F3n de mercanc=EDas y capitales excedentes. Cuanto m=E1s
demore esta desvalorizaci=F3n, m=E1s aguda ser=E1 la crisis en los
pa=EDses
centrales y, luego, m=E1s brutal la desvalorizaci=F3n de las mercanc=EDas
en=
los pa=EDses atrasados.
Ahora que la recesi=F3n norteamericana est=E1 en marcha, la tesis del
'desacople' ha perdido partidarios. Las principales ca=EDdas burs=E1tiles
han tenido lugar en Asia. El economista jefe de Merril Lynch se=F1al=F3,
respecto a la exposici=F3n de los bancos chinos a la crisis hipotecaria
estadounidense que "no he observado que los bancos chinos estuvieran
comprando papeles 'subprime' pero es razonable pensar que el d=E9ficit
de cuenta corriente de Estados Unidos, en a=F1os recientes, fue
financiado despro****cionadamente **** la v=EDa de productos que rend=EDan
mucho margen".9 Es una forma elegante de decir que los bancos chinos
est=E1n metidos hasta el pescuezo en la crisis norteamericana.
En el caso de Brasil, una firma de an=E1lisis se=F1ala que el crecimiento
de la Bolsa "ha sido alimentado **** bancos locales que han recurrido a
la liquidez internacional"10, o sea al endeudamiento externo. Con
tasas de inter=E9s extravagantes y una moneda en constante apreciaci=F3n,
Brasil ha atra=EDdo en forma masiva capital especulativo, que deber=E1
emprender la retirada con el agravamiento de la crisis internacional.
Un bono brasile=F1o, que vence en 2045, ofrece un 7,5% de inter=E9s ****
encima de la inflaci=F3n, pero una deuda con Jap=F3n paga solamente el 1%;
tomar prestado en Tokio para invertir en Sao Paulo se ha convertido en
un verdadero negociado para los bancos que operan en Brasil. Las
ca=EDdas extraordinarias que, epis=F3dicamente, protagonizara el mercado
de Sao Paulo en los =FAltimos meses, en reacci=F3n a los derrumbes
internacionales, son una manifestaci=F3n de su vulnerabilidad
financiera. La revaluaci=F3n del yen, en los =FAltimos meses, encarece los
pr=E9stamos que apalancan las inversiones en Brasil. Para valorar la
im****tancia protectora de los 150 mil millones que Brasil tiene en
reservas bancarias, habr=EDa que conocer el endeudamiento internacional
de sus bancos y de sus entidades financieras. En enero, Brasil tuvo
una salida de fondos de cerca de 3 mil millones de d=F3lares, "la cifra
m=E1s alta desde 2000".11 En lo que va del a=F1o, unas quince colocaciones
financieras han debido mantenerse en suspenso debido a la
incertidumbre sobre el resultado. Una crisis en Argentina vendr=E1, en
primer lugar, como consecuencia de una desestabilizaci=F3n financiera en
Brasil, que compra el 35% de sus ex****taciones. La garant=EDa que
sustenta los negocios financieros en Brasil es el crecimiento de los
precios de las materias primas, que se ha acentuado desde inicio de
2008. Sin embargo, existe un consenso internacional en que m=E1s de un
30% de estos precios responde a operaciones especulativas alentadas
**** la devaluaci=F3n del d=F3lar.
La revaluaci=F3n del yen no s=F3lo tendr=E1 efectos desastrosos para
Brasil;=
el principal perjudicado ser=E1 el propio Jap=F3n. El retorno de los
capitales especulativos producir=E1 un retorno de la depresi=F3n y la
deflaci=F3n, de la cual Jap=F3n no ha podido librarse desde el estallido
de la crisis de mediados de los '80.
En el caso de China, la inflaci=F3n, que ya llega al 9% anual a pesar de
que su moneda nacional se reval=FAa, est=E1 indicando la inminencia de un
derrumbe financiero, lo cual anticipa la enorme ca=EDda que ha tenido la
Bolsa de Hong Kong y en poco menor medida Shangai. Es cierto que China
tiene suficientes reservas para respaldar a sus principales bancos,
pero valerse de ellas ser=EDa una variante de la nacionalizaci=F3n
encubierta de la Reserva Federal, o sea que no servir=EDa para darle
aire, si hiciera falta, al mercado de cr=E9ditos. En los =FAltimos tres
meses se ha desarrollado tambi=E9n en China una suerte de crisis
inmobiliaria: las acciones de varios desarrolladores inmobiliarios
cayeron m=E1s de un 50% desde sus picos en 2007 y algunos de ellos
podr=EDan declararse en bancarrota.12 China, m=E1s que nadie, se ve
afectada **** la devaluaci=F3n del d=F3lar, **** un lado ****que desvaloriza
sus reservas, y **** el otro ****que alimenta la inflaci=F3n. La
revalorizaci=F3n de la moneda china, para contrarrestar la inflaci=F3n,
incrementa el valor en d=F3lares de su deuda interna (y puede llevar a
la quiebra a numerosas empresas y bancos) y, del mismo modo,
desvaloriza sus activos. China est=E1 perdiendo 4 mil millones de
d=F3lares al mes entre lo que paga para absorber su emisi=F3n de moneda a
cambio de d=F3lares y lo que recibe cuando invierte estos d=F3lares en el
exterior.13 Seg=FAn otro c=E1lculo, esta sangr=EDa representar=EDa un 5%
del=
PBI de China, unos 70.000 millones de d=F3lares al a=F1o.
Para compensar una ca=EDda de sus mercados de ex****taci=F3n, China
deber=EDa=
modificar radicalmente su actual esquema econ=F3mico, lo cual afectar=EDa
a los capitales internacionales que han convertido a China en una
econom=EDa de ex****taci=F3n (arma componentes que luego ex****ta). Es decir
que una crisis internacional no dejar=EDa de lado a China; **** el
contrario, ella ser=EDa la m=E1s golpeada. En todas las crisis mundiales
hasta ahora, al menos desde 1825, las naciones atrasadas o de
desarrollo menor conocieron un salto de su industrializaci=F3n y de su
mercado interno debido a la interrupci=F3n de la ex****taci=F3n extranjera,
pero esto s=F3lo tuvo lugar luego de atravesar **** una crisis severa;
entre 1930 y 1932, el PBI argentino cay=F3 un fenomenal 15%. Es
precisamente esta experiencia hist=F3rica (y en especial la depresi=F3n de
los a=F1os '30) la que ense=F1a: 1) que el desarrollo interno de los
pa=EDses atrasados tiene lugar despu=E9s del estallido de la crisis, nunca
con anterioridad a ella o con la posibilidad de prevenirla; 2) que
cuando ese desarrollo tiene lugar, se agudiza la tendencia a proteger
el nuevo marco de autonom=EDa nacional creado **** la crisis mundial, en
perjuicio de una recomposici=F3n del comercio internacional; 3) que
solamente cuando la crisis mundial se encuentra en v=EDas de superaci=F3n
(algunas d=E9cadas m=E1s tarde) se rea****a la interconexi=F3n de la
econom=
=EDa
mundial en una escala superior. En el caso de la depresi=F3n del '30, el
retorno a la normalidad entra=F1=F3 antes al nazismo, el holocausto, la
guerra civil espa=F1ola, la Segunda Guerra Mundial con sus cien millones
de muertos, la revoluci=F3n china, el avance del Ej=E9rcito Rojo hasta las
proximidades del Atl=E1ntico y varias revoluciones europeas y nacionales
(en Asia, Am=E9rica Latina y Africa) traicionadas.
El impacto de la crisis en Europa no solamente se manifiesta en una
tendencia a la recesi=F3n. La deuda p=FAblica italiana, **** este motivo,
se ha desvalorizado frente a las de otros pa=EDses de la Uni=F3n Europea,
lo que ha encarecido el financiamiento de su d=E9ficit p=FAblico. La
novedad pol=EDtica de una derecha que va a las elecciones de abril
pr=F3ximo con un programa de proteccionismo econ=F3mico, en principio
contra las ex****taciones chinas, refleja el completo impasse del
capitalismo de la pen=EDnsula. Pero la suma de factores indica que
Italia est=E1 a la cabeza de una incipiente disgregaci=F3n de la Uni=F3n
Europea; Sarkozy ya ha reclamado una pol=EDtica proteccionista a la
escala de la UE; en Hungr=EDa ya hay fuertes s=EDntomas de un derrumbe
financiero. Italia podr=EDa acabar uni=E9ndose a Gran Breta=F1a y los
pa=EDs=
es
escandinavos en su rechazo al euro - ese es claramente el planteo del
ministro de Econom=EDa de un futuro gobierno Berlusconi, Guido Tremonti.
En Espa=F1a y en Gran Breta=F1a la crisis hipotecaria se acent=FAa, y con
ella la amenaza de crisis para sus bancos. Una gran constructora
espa=F1ola, accionista principal de varios bancos im****tantes,
SacyrVallehermoso, acaba de recibir un llamado para cubrir los
m=E1rgenes entre los pr=E9stamos que ha recibido y la desvalorizaci=F3n de
sus activos.
La devaluaci=F3n del d=F3lar, que impulsa Estados Unidos para desvalorizar
sus deudas internas e internacionales y mejorar la posici=F3n comercial
de la producci=F3n norteamericana, acent=FAa la dimensi=F3n internacional
que la crisis ha tenido desde el inicio. Se trata de una crisis que
culmina varios ciclos econ=F3micos. El primero, que se inicia a mediados
de 2002 con la apertura en gran escala del mercado de China y la
transformaci=F3n de ese pa=EDs en la correa de transmisi=F3n del
financiamiento de los d=E9ficit norteamericanos (comercial y fiscal).
**** medio de China los d=F3lares emitidos **** Estados Unidos retornaron
para financiar los d=E9ficits norteamericanos. La Reserva Federal
financi=F3 el super=E1vit chino con deuda norteamericana, que ahora la
devaluaci=F3n del d=F3lar se encargar=E1 de licuar. El fin de este ciclo
plantea una crisis econ=F3mica y social sin precedentes tanto en uno
como en otro pa=EDs, y especialmente pone en crisis la restauraci=F3n
capitalista. El otro ciclo que culmina es m=E1s largo, el que se inicia
a fines de los '70 con la emergencia de un modo de a***ulaci=F3n de
capital centrado en el capital financiero. Este modo tiene su propia
patolog=EDa: "Cuando se observa cu=E1nta deuda agreg=F3 este ciclo al
sistema en relaci=F3n con el crecimiento econ=F3mico, **** encima y m=E1s
all=E1 de lo que ha sido normal en expansiones anteriores, el monto de
creaci=F3n excesiva de cr=E9dito suma 6 billones de d=F3lares"14, un monto
que es la mitad del producto bruto norteamericano. El dato pone de
manifiesto el parasitismo fundamental de la llamada globalizaci=F3n
capitalista.
La crisis plantea un principio de "desglobalizaci=F3n" de la econom=EDa
mundial; la dispersi=F3n de los niveles de precios internos respecto de
los internacionales es el m=E1s alto de la historia. La crisis monetaria
en curso va a acentuar este dislocamiento. Lejos de nivelar las
condiciones del mercado mundial, se ha acentuado la tendencia a un
desarrollo desigual y divergente. El desacople de los niveles de
precios deber=E1 acentuar la tendencia al proteccionismo, incluido el
sistema de retenci=F3n de ex****taciones de los pa=EDses productores de
alimentos para evitar el encarecimiento de sus mercados internos. Es
evidente para cualquiera que los principales bancos centrales no han
hecho siquiera una tentativa de coordinar su acci=F3n frente a la
presente crisis - o sea que est=E1 a la orden del d=EDa la consigna de la
salvaci=F3n nacional. Se configura un replay de lo ocurrido luego de la
primera guerra y, definitivamente, en la crisis del '30 - claro que en
una escala social y econ=F3mica muy superior. En resumen, en lugar de un
desacople de la crisis tenemos a la vista el desarrollo de una crisis
que abarca a todos los pa=EDses, en distinto grado y con distinto ritmo.
Y en lugar de un acople del capital financiero para dise=F1ar una salida
global a la crisis, asistimos a un desacople de la econom=EDa mundial y
a la recuperaci=F3n de las tendencias nacionalistas.
La "ley de hierro" del capital
Los comentaristas ya no hablan de la posibilidad de evitar una
recesi=F3n internacional, sino que toman nota de una "crisis financiera
sist=E9mica". Crisis sist=E9mica significa deflaci=F3n de mercanc=EDas y
capitales y destrucci=F3n de riqueza capitalista a***ulada. La
intervenci=F3n del Estado se convierte en el recurso =FAltimo del capital
ante la disoluci=F3n de los mercados. Como lo se=F1ala el titular de un
art=EDculo del Wall Street Journal: "Entramos en la era de los rescates".
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Lo cierto, sin embargo, es que ninguno de los rescates que fueron
proyectados hasta ahora se han concretado, y las rebajas sucesivas de
las tasas de inter=E9s interbancaria en Estados Unidos, han fracasado.
Los propietarios se oponen a que se refinancien los pr=E9stamos **** sus
viviendas, ****que no est=E1n dispuestos a reconocer una deuda
hipotecaria considerablemente superior a los valores inmobiliarios de
mercado. No lo quieren las asociaciones inmobiliarias, que estiman que
los pr=E9stamos refinanciados tampoco ser=EDan pagados. La extensi=F3n de
los m=E1rgenes que tienen las entidades inmobiliarias estatales de
Estados Unidos para levantar el mercado comprando los t=EDtulos
hipotecarios privados en default, choca con las p=E9rdidas cada vez
mayores que ellas mismas est=E1n sufriendo como consecuencia de la
desvalorizaci=F3n de su propia cartera de cr=E9ditos hipotecarios. El
centroizquierdismo norteamericano ofrece como alternativa la puesta en
marcha de un gigantesco programa de obras p=FAblicas, que al mismo
tiempo dar=EDa una respuesta al descomunal deterioro de la
infraestructura p=FAblica en Estados Unidos. Claro que antes habr=EDa que
dar una salida al derrumbe inminente del mercado de capitales y a la
quiebra econ=F3mica internacional que esto producir=EDa.
Las autoridades norteamericanas se han embarcado, como punto de
partida para una salida, en la devaluaci=F3n del d=F3lar; o sea, en
reducir los costos de un rescate interno y descargar la crisis sobre
el mercado mundial. Es una aproximaci=F3n a una crisis del '30.
Pero aunque la crisis se presenta como un fen=F3meno financiero ligado
al mercado hipotecario, la funci=F3n del cr=E9dito en la econom=EDa
capitalista es superar los l=EDmites que encuentra el capital para su
realizaci=F3n y valorizaci=F3n. El cr=E9dito extiende el mercado de
consumo
personal y productivo, y tambi=E9n es una palanca para elevar la tasa de
beneficio del capital invertido en la industria. En un determinado
punto, esa expansi=F3n expresa, decididamente, una situaci=F3n de
sobreproducci=F3n. Sin el crecimiento explosivo del cr=E9dito inmobiliario
norteamericano y sin la inflaci=F3n de valores de los mercados de
cr=E9dito y de capital no hubiera habido mercado para la producci=F3n de
China, y sin esto China no hubiera podido convertirse en un mercado
para las mercanc=EDas y para la inversi=F3n internacional de capital en
China. La sobreproducci=F3n se ha manifestado en lo que el Banco de
Basilea ha llamado una "huelga de inversiones", con la excepci=F3n de
China e India, que ahora sufren el impacto de esta sobreproducci=F3n,
una vez que han agotado las posibilidades de sustituir a la
competencia con menores precios. El cr=E9dito inmobiliario no solamente
fue una enorme palanca para la demanda de consumo personal y
productivo (construcci=F3n) sino que sirvi=F3 tambi=E9n para apoyar el
desarrollo de otras formas de cr=E9dito que cebaron el mercado de
consumo y permitieron la obtenci=F3n de tasas de rendimiento m=E1s
elevadas.
Recientemente, el ex secretario de Trabajo de Clinton, Robert Reich,
se=F1al=F3 que aunque el poder adquisitivo del salario en Estados Unidos
no ha crecido desde los '70, el consumo lo ha hecho en m=E1s de un
ciento **** ciento. La soluci=F3n de esta paradoja se encuentra en varios
factores. Reich se=F1ala, primero, la incor****aci=F3n de la mujer al
trabajo, lo que explica un 35% de ese incremento, aunque Reich no dice
que sirvi=F3, **** sobre todo, para congelar los salarios en un marco de
mayor productividad. En segundo lugar figura la extensi=F3n de la
jornada laboral, que se ha convertido en la m=E1s larga en los pa=EDses
desarrollados. El tercer factor es el endeudamiento de los hogares,
que ha llegado a m=E1s del 200% de la remuneraci=F3n del trabajo; el
mercado de consumo norteamericano depende cada vez m=E1s menos del
ingreso **** salarios y cada vez m=E1s del cr=E9dito al consumo. En el
plano financiero, una reducida camada de trabajadores se ha
beneficiado de la inflaci=F3n burs=E1til e incluso de la de los precios
inmobiliarios para acrecentar lo que se denomina el ingreso disponible
de los hogares. Sin embargo, con el derrumbe de la riqueza
inmobiliaria, el corte del cr=E9dito al consumo, las cesant=EDas
provocadas **** la recesi=F3n y el incremento del trabajo de tiempo
parcial (peor remunerado), las condiciones econ=F3micas del consumo
personal se est=E1n viniendo abajo y la situaci=F3n de la clase obrera
est=E1 sufriendo un cambio que ser=E1 radical.
La fuerza de trabajo, que recibe ingresos bajo la forma de salarios o
de remuneraci=F3n de un trabajo aut=F3nomo, no a***ula el valor que crea
con su trabajo; lo a***ula el capital. Como la fuerza de trabajo, a
diferencia del capital, no se autovaloriza, a la larga su
endeudamiento acaba con sus ingresos y salarios: el salario pasa a
remunerar al capital (bancario), no a la fuerza de trabajo. La crisis
bancaria disimula, entonces, una crisis de sobreproducci=F3n, que el
cr=E9dito al consumo ha tratado infructuosamente de superar: las fuerzas
productivas desbordan el marco capitalista en que fueron creadas. El
estallido del cr=E9dito al consumo (incluido el hipotecario) potencia
social e hist=F3ricamente la recesi=F3n econ=F3mica: socialmente, amenaza
con generar una miseria mayor a las crisis precedentes;
hist=F3ricamente, tiene l=EDmites mucho mayores para encontrar una v=EDa
de
salida o, dicho de otro modo, sus v=EDas de salida son m=E1s destructivas
y (=A1s=ED!) catastr=F3ficas.
La siniestralidad urbana y social de Detroit, **** ejemplo, la
hist=F3rica capital de la industria norteamericana, donde la
desocupaci=F3n alcanza al 10% y el derrumbe de la infraestructura
p=FAblica y edilicia es enorme, es una muestra de la perspectiva social
que deja en pie la crisis que se ha abierto en Estados Unidos - donde
ya hay 800.000 desalojos de viviendas. No es casual que tambi=E9n en
Estados Unidos, hayan comenzado a aflorar de nuevo los planteos
proteccionistas de parte de varias tendencias de la burgues=EDa.
Un cambio de condiciones y de percepciones
En el movimiento obrero mundial, lamentablemente, no se ha comenzado
siquiera a discutir un programa para esta crisis; pero esto comenzar=E1
a ocurrir en breve tiempo. Las nacionalizaciones encubiertas son la
o****tunidad para plantear la nacionalizaci=F3n de la banca sin
indemnizaci=F3n, pues est=E1 claro para toda la sociedad que el capital se
ha ca=EDdo como consecuencia de sus propias leyes, y de que no hay lugar
para ning=FAn resarcimiento social. Pero la cat=E1strofe que se insin=FAa
deja todav=EDa m=E1s clara la necesidad de expropiar a todas las
industrias armamentistas o vinculadas con la guerra, para
reconvertirlas en beneficio popular. Sobre la base de la expropiaci=F3n
de la banca y de la industria ligada a la guerra, un programa de obras
p=FAblicas y de reindustrializaci=F3n puede ser una salida para las masas.
La cuesti=F3n de los despidos y de los salarios pasar=E1 al orden del
d=EDa,=
y ello deber=E1 dar lugar, de nuevo, a una crisis en el escl*****zado
movimiento sindical. De todos modos, lo im****tante es esto: la
implosi=F3n de la econom=EDa de mercado, esa ficci=F3n que ha llevado a
toda=
la izquierda mundial a entregarse al capitalismo. El mercado no
sacar=E1, no ya a los obreros, sino a los propios capitalistas, de la
hecatombe en que se han metido. El cambio de percepci=F3n y de
perspectiva para los explotados, en especial en los pa=EDses
econ=F3micamente m=E1s avanzados, ser=E1 el fruto m=E1s rico de la
presente
crisis. Se impone, **** lo tanto, que la vanguardia obrera inicie un
en=E9rgico esfuerzo de deliberaci=F3n pol=EDtica.
(Publicado en En Defensa del Marxismo, del Partido Obrero, de
Argentina, n=BA 35, marzo de 2008)
Notas
1. RGE Monitor, febrero 2008.
2. Financial Times, 20 de febrero de 2008.
3. International Clearing House, 7 de marzo de 2008.
4. The Economist, 2 de febrero de 2008.
5. Financial Times, 20 de febrero de 2008.
6. Financial Times, 4 de febrero de 2008.
7. The Wall Street Journal, 15 de febrero de 2008.
8. Financial Times, 3 de marzo de 2008.
9. Financial Times, 29 de enero de 2008.
10. Financial Times, 26 de enero de 2008.
11. Financial Times, 11 de febrero de 2008.
12. Financial Times, 14 de febrero de 2008.
13. Financial Times, 31 de enero de 2008.
14. Financial Times, 28 de enero de 2008.
15. The Wall Street Journal, 19 de febrero de 2008.


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