**** el titulo podemos deducir que al caer la econom=EDa capitalista ira
subiendo la econom=EDa socialista,o no?
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On Mar 18, 9:01 pm, periodistali...@[EMAIL PROTECTED]
wrote:
> **** Jorge Altamira /
> En Defensa del Marxismo -
>
> A mediados de febrero pasado, un profesor universitario
> norteamericano, Nouriel Roubini, muy seguido en los medios
> especializados y en la prensa diaria, desarroll=F3 las doce razones que
> justificaban su pron=F3stico de "una creciente probabilidad de un
> desenlace financiero y econ=F3mico 'catastr=F3fico' a la crisis bancaria
> en curso" en los Estados Unidos. Adem=E1s, explic=F3, m=E1s contundente,
s=
u
> "pesimismo acerca de la habilidad de las pol=EDticas y autoridades
> financieras para administrar y contener una crisis de esta magnitud".
> Seg=FAn Roubini, "hay que prepararse para lo peor, es decir, para una
> crisis financiera sist=E9mica".f1 Como el sistema financiero representa
> el coronamiento del sistema capitalista, ****que es all=ED donde todo el
> producto del trabajo adquiere la forma universal del valor, la
> advertencia de Roubini explicita la tendencia a la disoluci=F3n de las
> relaciones sociales capitalistas y la incapacidad del presente r=E9gimen
> pol=EDtico para hacerle frente. Es obvio, **** otra parte, que "una
> ('incontenible') crisis financiera sist=E9mica" no encontrar=E1 sus
> l=EDmites en las fronteras norteamericanas.
>
> La de Roubini no habr=EDa pasado de ser una posici=F3n m=E1s en las
> discusiones que ha desatado la presente crisis, si no hubiera recibido
> el aval desde el lugar menos esperado: el editor del Financial
> Timesf2, vocero del capital financiero internacional. "=BFEs al menos
> plausible esta clase de escenario?", le pregunta Mart=EDn Wolf a sus
> lectores. "Lo es", responde, "y podemos estar seguros que, de ocurrir,
> pondr=E1 fin a todas las historias de 'desacople'" en referencia a la
> relaci=F3n entre la econom=EDa de Estados Unidos y la del resto de los
> principales pa=EDses. Para Wolf, sin embargo, la crisis no solamente
> tiene una salida sino que ella se impondr=E1 como una "ley de hierro":
> el capital acabar=E1 siendo forzosamente rescatado **** el Estado, sea
> **** medio de la estatizaci=F3n de la deuda insolvente o de la
inflaci=F3n,=
> o de ambas a la vez. Es una pena que el editor del FT haya detenido su
> argumento aqu=ED, ****que una estatizaci=F3n en masa del capital
financiero=
> equivaldr=EDa a una quiebra financiera del Estado que lo rescata; la
> inflaci=F3n a una ruina social generalizada; y ambas a una dislocaci=F3n
> sin precedentes de las relaciones sociales.
>
> El primer punto que expone Roubini es el hundimiento que est=E1
> ocurriendo con los precios de las viviendas, que podr=EDa barrer, si
> llega al orden del 20 al 30 **** ciento, con 4 a 6 billones de riqueza
> inmobiliaria y poner en valor negativo a diez millones de propiedades
> - o sea cuando el valor de la propiedad cae **** debajo del valor del
> pr=E9stamo recibido para comprar esa propiedad. A principios de marzo,
> efectivamente, las estad=EDsticas dejaron ver que el valor patrimonial
> de los hogares hab=EDa entrado en terreno negativo **** primera vez desde
> la Segunda Guerra Mundial. Este fen=F3meno precipita el in***plimiento
> de los pagos hipotecarios, incluso **** parte de los deudores
> solventes, pues el remate de la propiedad representa un costo inferior
> a la deuda. Suponiendo un stock de deudas hipotecarias de 50 billones
> de d=F3lares, el default afecta ya a un segmento que va del 10 al 20%
> del total; aunque a=FAn se encuentra distante del 50% de cesaci=F3n de
> pagos que fue la tasa de bancarrota en la crisis de los a=F1os '30, la
> velocidad con que est=E1 aumentando supera a cualquier crisis
> hipotecaria previa. El n=FAmero de propiedades vac=EDas o vacantes es de
> cerca de dos millones.
>
> A la desvalorizaci=F3n que est=E1n sufriendo los precios de las
> propiedades hay que agregar las p=E9rdidas que est=E1 ocasionando a los
> bancos acreedores el in***plimiento de los pagos de los pr=E9stamos
> hipotecarios ajustables, llamados 'subprime', que ya es de unos
> 400.000 millones de d=F3lares pero que podr=EDa llegar al bill=F3n si
> prosigue la tendencia actual. Este desplome afectar=E1 a otras formas de
> cr=E9dito que tienen como garant=EDa a estos pr=E9stamos hipotecarios -
lo=
> cual representa un mercado (cr=E9ditos estructurados) de 8 billones de
> d=F3lares, que se encuentra en la actualidad completamente congelado, o
> sea que no hay transacciones.f3 La mitad del mercado internacional de
> cr=E9dito est=E1 formado **** bonos con diversas clases de garant=EDa (la
> otra mitad son pr=E9stamos bancarios), que en mayor o menor pro****ci=F3n
> incluyen cr=E9ditos hipotecarios incobrables de diferentes
> caracter=EDsticas. Hay un escenario de derrumbe del mercado de deuda,
> que mueve unos 50 billones de d=F3lares. El sistema de protecci=F3n de
> estos t=EDtulos **** parte de compa=F1=EDas especializadas de seguros o
****=
> fondos de cobertura, se encuentra en ruinas, debido a la escasa base
> de capital de las aseguradoras. Si se asume una tasa de in***plimiento
> del 1,3%, "unos 500.000 millones de d=F3lares explotar=EDan en la cara
de
> los negociantes".4 Las cosas se presentan bastante peores a lo
> descripto **** Roubini. Esa suma potencial de p=E9rdidas equivale al 25%
> de la capitalizaci=F3n bancaria total de los Estados Unidos - de 2
> billones de d=F3lares- o a un poco menos respecto a la capitalizaci=F3n
> bancaria internacional - de 2,7 billones. Si consideramos el total de
> transacciones especulativas que tienen **** base los mercados de bonos
> y acciones (derivados), de m=E1s de 500 billones de d=F3lares, un
default
> del 2% representa p=E9rdidas **** 10 billones.
>
> En la descripci=F3n de la 'cat=E1strofe' en curso entra tambi=E9n el
> in***plimiento en el pago de las diversas formas de cr=E9dito al
> consumo, al punto que la tasa de inter=E9s de las tarjetas de cr=E9dito
ya=
> supera c=F3modamente los dos d=EDgitos. A esto hay que agregar la
> extensi=F3n de la crisis al mercado hipotecario comercial y el impacto
> que est=E1 ocasionando en los bancos regionales. De acuerdo con un
> informe reciente, "existe una tremenda sobre oferta de espacio
> comercial minorista".
>
> Otros 500.000 millones de d=F3lares se encuentran atascados en los
> bancos **** pr=E9stamos para compras de empresas, cuyos t=EDtulos no
pueden=
> ser vendidos en el mercado al valor original. Aunque, seg=FAn el editor
> del FT, Martin Wolf, "las compa=F1=EDas norteamericanas se encuentran en
> buena forma, una 'parte obesa' tiene bajos rendimientos y una deuda
> elevada".5 Los 'defaults' que resultar=EDan de la desvalorizaci=F3n de
> esta clase de bonos en poder de los bancos provocar=EDan p=E9rdidas ****
> 250.000 millones de d=F3lares.
>
> A estos sinsabores Roubini a=F1ade la desintegraci=F3n del "sistema
> financiero en las sombras", o sea de todas las empresas financieras
> desreguladas, como fondos comunes, fideicomisos o fondos de cobertura,
> que no tienen acceso a fondos de los bancos centrales.
>
> La consecuencia final de toda esta cascada de derrumbes ser=EDa el crash
> de las Bolsas y el hundimiento de los mercados de capitales, donde los
> activos financieros acabar=EDan siendo vendidos a precios de remate.
>
> La nacionalizaci=F3n encubierta
>
> La "ley de hierro" a la que alude Wolf se encuentra en plena
> operaci=F3n, como lo atestiguan la nacionalizaci=F3n del banco Northern
> Rock **** parte de los laboristas ingleses y del alem=E1n IKB **** parte
> la coalici=F3n conservadora-socialista germana. Pero estas
> nacionalizaciones no ponen remedio a la situaci=F3n que se ha creado,
> m=E1s bien aproximan el momento de la cat=E1strofe sist=E9mica a la que
se=
> refiere Roubini. Ocurre que estas nacionalizaciones no pretenden
> simplemente salvar, con indemnizaciones, el pellejo de los accionistas
> sino, **** sobre todo, evitar el remate de sus activos (cr=E9ditos,
> bonos) y el consiguiente in***plimiento de las deudas contra=EDdas para
> comprar esos activos. El gobierno brit=E1nico lleva comprometidas unas
> 50.000 millones de libras esterlinas en el NR y ha asegurado en forma
> ilimitada los dep=F3sitos en el banco (mientras en el resto de los
> bancos la garant=EDa alcanza s=F3lo a 30.000 libras). Las p=E9rdidas que
> asume el Estado al nacionalizar al banco son, potencialmente,
> ilimitadas, ****que no interviene para proceder a su liquidaci=F3n (lo
> cual derrumbar=EDa el mercado de bonos) sino para revitalizar su
> posibilidad de negocios, para lo cual deber=E1 renovar las deudas
> pendientes y asumir nuevas deudas con garant=EDa p=FAblica. El Estado se
> hace cargo, de este modo, de una parte del mercado de capitales, la
> que gestionaba el NR, lo cual es mucho m=E1s que la nacionalizaci=F3n de
> un capital privado. **** otro lado, el Banco de Inglaterra ya ha
> inyectado m=E1s de 100.000 millones de libras esterlinas en beneficio
> del resto de los bancos bajo su jurisdicci=F3n, contra la garant=EDa de
> t=EDtulos de dudosa realizaci=F3n. Como acreedor cada vez m=E1s
prominente=
,
> el Estado se convierte en el propietario de los t=EDtulos de cr=E9dito y
> de capital que no encuentran mercado y en el garante de los acreedores
> bancarios. O sea que suplanta el "riesgo bancario" **** el "riesgo del
> Estado", como si fuera invulnerable a la desvalorizaci=F3n de sus
> activos y escapara a las leyes del capital. Un fracaso del rescate de
> los bancos **** parte del sistema financiero estatal (FED) dejar=EDa como
> =FAltimo recurso la intervenci=F3n fiscal o presupuestaria, lo cual
> entra=F1ar=EDa una crisis financiera del Estado.
>
> La nacionalizaci=F3n encubierta es, **** lejos, mucho m=E1s acentuada en
> los Estados Unidos. La Reserva Federal norteamericana ha extendido a
> 200 mil millones de d=F3lares las facilidades otorgadas a los bancos
> para financiar el stock de activos invendibles. A trav=E9s de dos
> programas, uno de subasta de fondos y otro de pr=E9stamos de recompra,
> el banco central de Estados Unidos acepta como garant=EDa los t=EDtulos
> que los bancos no pueden vender en el mercado abierto, en especial los
> que ya se encuentran en 'default'. Aunque formalmente transitorios,
> estos pr=E9stamos se han convertido en una suerte de a****te de capital,
> ya que se renuevan indefinidamente; la 'contribuci=F3n' de la Reserva
> Federal a los bancos privados supera la que se atribuye a los fondos
> de inversi=F3n de las naciones petroleras o asi=E1ticas, que se han
> paralizado, entre otras cosas debido a continuos "descubrimientos" de
> nuevas p=E9rdidas **** parte de los bancos, lo que licua los a****tes
> realizados. Al igual que en el caso ingl=E9s, el Estado no interviene
> para liquidar los activos irrealizables de los bancos sino para
> gestionar su giro, o sea que ser=E1 forzado a comprometer cada vez m=E1s
> fondos o a tolerar mayores deudas. Como dice un 'blog' (The Ninja
> Re****t), la Reserva Federal ha modificado radicalmente sus funciones,
> ****que en lugar de inyectar dinero en el mercado mediante la compra de
> t=EDtulos p=FAblicos, se hace cargo de los activos desvalorizados de los
> bancos. Como la Reserva Federal no est=E1 en condiciones de gestionar -
> es decir, fundamentalmente, vender- esa cartera de t=EDtulos, tampoco
> puede regular la circulaci=F3n de moneda que ha emitido como
> contrapartida. En los hechos abandona la funci=F3n de un banco central
> para convertirse en una casa de empe=F1os o en un banco residual que
> a***ula los cr=E9ditos incobrables, que sin embargo no puede salir a
> vender. Aunque el monto total en juego hasta ahora, 436 mil millones
> de d=F3lares, representa el 20% del capital bancario norteamericano, la
> participaci=F3n se eleva considerablemente cuando se tiene en cuenta al
> pu=F1ado de bancos que ha recibido la mayor parte de este a****te, entre
> los que se encuentran los de mayor ****te - como el Citibank. Los
> a****tes de liquidez de la FED suman - entre pr=E9stamos (TAF), 100.000
> millones; pr=E9stamos de 28 d=EDas a los bancos generadores de mercado,
> 100.000 millones; seguros de cambio a bancos europeos, 36.000 millones
> y las facilidades financieras de canje de **** avales de hipotecas,
> 200.000 millones- un total de 436.000 millones. En el canje de bonos
> del Tesoro **** deuda avalada **** hipotecas, ingresan los bonos de las
> inversoras inmobiliarias estatales, Freddie Mac y Fannie Mae, para
> frenar la continua desvalorizaci=F3n de sus carteras.
>
> En virtud de las limitaciones que plantea esta nacionalizaci=F3n de los
> bancos, un columnista del Financial Times aboga **** el rescate directo
> del mercado de capitales, saltando la inyecci=F3n de fondos a los
bancos.
> 6 Plantea la compra en el mercado de los activos de las empresas de
> mayor calificaci=F3n en forma directa, o mediante entidades que ser=EDan
> financiadas para hacerlo. Pero tampoco aqu=ED tendr=EDamos una
> reconstrucci=F3n del mercado de capitales, ****que para ello ser=EDa
> necesaria la aparici=F3n de capitales privados dispuestos a rea****ar el
> circuito del cr=E9dito; lo que tendr=EDamos es un rescate con fondos
> p=FAblicos de los capitalistas perjudicados. Nadie ingresar=E1 en el
> mercado hasta que =E9ste haya tocado fondo, algo que nadie, incluida la
> FED, prev=E9 en el corto plazo.
>
> El sol con un harnero
>
> Pero el mercado de capitales que la Reserva Federal se empe=F1a en
> congelar en su balance, a la espera de un giro de los acontecimientos,
> se sigue moviendo a pesar de ella, aunque siempre hacia abajo. A
> mediados del mes pasado, el Citigroup arm=F3 un 'corralito' en su fondo
> CSO Partners, al negarse a permitir el retiro de dinero de sus
> inversores. Lo mismo ocurri=F3 con otros dos fondos del Citi - Falcon
> Strategies y el Old Lane Partners.7 En la primera semana de marzo los
> principales bancos del mundo le quitaron el apoyo a uno de los
> principales fondos especulativos, el Carlyle Capital, cuando la ca=EDda
> del valor de los activos en su poder dej=F3 sin cobertura los
pr=E9stamos
> bancarios que hab=EDa recibido para comprarlos. El fondo est=E1
vinculado
> al Carlyle Group, un pulpo financiero envuelto en toda clase de
> operaciones, incluida la guerra de Irak. La quiebra de estos fondos y
> el consiguiente remate de sus t=EDtulos, acent=FAa la desvalorizaci=F3n
qu=
e
> ya vienen sufriendo en el mercado y provoca una mayor desvalorizaci=F3n
> a la cartera en poder de esos mismos bancos. Las nacionalizaciones
> subrepticias de los bancos, como los de la Reserva Federal o el Banco
> de Inglaterra, no pueden impedir este despe=F1e de los t=EDtulos cuyo
> valor se pretende congelar. Con fondos propios de inversores ****
> apenas 700 millones de d=F3lares, Carlyle hab=EDa hecho inversiones,
> tomando pr=E9stamos bancarios, **** 22.000 millones - 32 veces su
> capital. Muchos otros fondos, que operan fuera de los bancos, pasan
> **** una situaci=F3n similar.
>
> Mucho m=E1s grave es la situaci=F3n de las compa=F1=EDas que, con un
capit=
al
> extremadamente reducido, se dedican a asegurar los t=EDtulos que se
> negocian en el mercado de capitales, incluido el de t=EDtulos
p=FAblicos,
> como los bonos municipales y estaduales, que financian la educaci=F3n,
> la salud o las inversiones en infraestructura. Estas compa=F1=EDas
> aseguradoras no tienen ahora la capacidad de cubrir las p=E9rdidas
> potenciales o el cese de pagos que se asoma para los t=EDtulos bajo su
> protecci=F3n; esta circunstancia ha provocado una ca=EDda en la
cotizaci=
=F3n
> de esos t=EDtulos. Las recomendaciones para reflotar a estas
> aseguradoras mediante pr=E9stamos o una ampliaci=F3n de su base de
> accionistas, han fracasado miserablemente; una propuesta para emitir
> acciones nuevas **** 1.500 millones de d=F3lares para la aseguradora
> AMBAC fue bochada **** sus accionistas para impedir que se diluya el
> capital actual. El gobernador de Nueva York ha amenazado con cancelar
> los contratos de seguros de las entidades p=FAblicas de su Estado, para
> evitar que caiga su cotizaci=F3n y se dificulte su refinanciamiento (A
> Elliot Spitzer esto le ha costado el 'o****tuno' descubrimiento de sus
> relaciones con una red de prostituci=F3n). Como los bonos p=FAblicos no
> corren riesgo de cesar sus pagos, privar a las aseguradoras de su
> cobertura las dejar=EDa con la parte m=E1s vulnerable del negocio, los
> t=EDtulos privados. El gobierno del estado de California vendi=F3 deuda
en=
> el mercado sin contrato de seguro. Pero esto no pueden hacerlo los
> gobiernos locales, que "absorben 2 billones de d=F3lares del mercado de
> deuda".8 La incapacidad de las medidas de intervenci=F3n estatal o de
> nacionalizaci=F3n encubierta para detener la hemorragia del mercado de
> capitales, explica el implacable derrumbe de las Bolsas en todo el
> mundo, en especial en Asia.
>
> El oro o la crisis monetaria internacional
>
> El oro se acerca a los mil d=F3lares la onza cuando la crisis a=FAn se
> encuentra en pa=F1ales. Se trata del refugio universal del valor, que
> pone al des****o la desvalorizaci=F3n de todas las formas nacionales de
> la riqueza capitalista. Pero la econom=EDa mundial no puede volver a
> basar el cr=E9dito en el oro; a saber, no puede retroceder del cr=E9dito
> virtual y electr=F3nico, y de la especulaci=F3n financiera (con sus
bonos,=
> swaps, opciones, coberturas).
>
> De la crisis bancaria y financiera pasamos as=ED, sin tr=E1nsito, a una
> crisis monetaria, que para el caso de la devaluaci=F3n del d=F3lar es
****
> dem=E1s clara. Esta devaluaci=F3n se ha transformado en la raz=F3n
princip=
al
> para el aumento extraordinario que registran los precios de las
> materias primas, con el consiguiente incremento de precios en la mayor
> parte de los pa=EDses. Para contrarrestar esta tendencia se reval=FAan
las=
> principales monedas, aumentando las deudas internas en d=F3lares y
> desvalorizando las reservas y cr=E9ditos internacionales en moneda
> norteamericana. Sin embargo, el o****tuno derrumbe de la especulaci=F3n
> en el mercado de materias primas deber=EDa conducir a un colapso
> monetario internacional, **** medio de las llamadas devaluaciones
> competitivas. Las naciones de Europa Oriental y Turqu=EDa, con elevados
> d=E9ficits comerciales y una enorme deuda externa de corto plazo,
> podr=EDan convertirse en los disparadores de ese colapso monetario.
>
> Como los pa=EDses que han adoptado el euro no pueden recurrir a la
> devaluaci=F3n para disminuir el peso de sus deudas y rebajar el costo de
> su producci=F3n, corren el peligro de una recesi=F3n gigantesca. **** eso
> es llamativa la tendencia que ha despuntado a una devaluaci=F3n de la
> libra esterlina, lo que no deber=EDa sorprender luego de la
> nacionalizaci=F3n del Northern Rock. Una devaluaci=F3n de la libra mete
> presi=F3n al euro, que se supervaloriza. O sea que la crisis monetaria
> est=E1 planteando ya, potencialmente, una dislocaci=F3n del comercio
> internacional - y de esa creaci=F3n adorada del imperialismo, la moneda
> com=FAn europea.
>
> Desacople... en el espacio
>
> En los comienzos de la presente crisis se dec=EDa, sin el menor empacho,
> que la demanda de los pa=EDses emergentes evitar=EDa una recesi=F3n en
> Estados Unidos.
>
> Pero si las ideas acerca del 'desacople' - es decir, que los pa=EDses
> atrasados no sufrir=EDan los golpes de la crisis en los pa=EDses
> centrales- se demostraran correctas, entonces la crisis ser=EDa mucho
> mayor todav=EDa. Es que al mantenerse **** un tiempo prolongado el alza
> de los precios de las materias primas, se estar=EDa bloqueando el
> mecanismo esencial de salida a la crisis, que es la masiva
> desvalorizaci=F3n de mercanc=EDas y capitales excedentes. Cuanto m=E1s
> demore esta desvalorizaci=F3n, m=E1s aguda ser=E1 la crisis en los
pa=EDse=
s
> centrales y, luego, m=E1s brutal la desvalorizaci=F3n de las
mercanc=EDas =
en
> los pa=EDses atrasados.
>
> Ahora que la recesi=F3n norteamericana est=E1 en marcha, la tesis del
> 'desacople' ha perdido partidarios. Las principales ca=EDdas
burs=E1tiles
> han tenido lugar en Asia. El economista jefe de Merril Lynch se=F1al=F3,
> respecto a la exposici=F3n de los bancos chinos a la crisis hipotecaria
> estadounidense que "no he observado que los bancos chinos estuvieran
> comprando papeles 'subprime' pero es razonable pensar que el d=E9ficit
> de cuenta corriente de Estados Unidos, en a=F1os recientes, fue
> financiado despro****cionadamente **** la v=EDa de productos que rend=EDan
> mucho margen".9 Es una forma elegante de decir que los bancos chinos
> est=E1n metidos hasta el pescuezo en la crisis norteamericana.
>
> En el caso de Brasil, una firma de an=E1lisis se=F1ala que el
crecimiento
> de la Bolsa "ha sido alimentado **** bancos locales que han recurrido a
> la liquidez internacional"10, o sea al endeudamiento externo. Con
> tasas de inter=E9s extravagantes y una moneda en constante
apreciaci=F3n,
> Brasil ha atra=EDdo en forma masiva capital especulativo, que deber=E1
> emprender la retirada con el agravamiento de la crisis internacional.
> Un bono brasile=F1o, que vence en 2045, ofrece un 7,5% de inter=E9s ****
> encima de la inflaci=F3n, pero una deuda con Jap=F3n paga solamente el
1%;=
> tomar prestado en Tokio para invertir en Sao Paulo se ha convertido en
> un verdadero negociado para los bancos que operan en Brasil. Las
> ca=EDdas extraordinarias que, epis=F3dicamente, protagonizara el mercado
> de Sao Paulo en los =FAltimos meses, en reacci=F3n a los derrumbes
> internacionales, son una manifestaci=F3n de su vulnerabilidad
> financiera. La revaluaci=F3n del yen, en los =FAltimos meses, encarece
los=
> pr=E9stamos que apalancan las inversiones en Brasil. Para valorar la
> im****tancia protectora de los 150 mil millones que Brasil tiene en
> reservas bancarias, habr=EDa que conocer el endeudamiento internacional
> de sus bancos y de sus entidades financieras. En enero, Brasil tuvo
> una salida de fondos de cerca de 3 mil millones de d=F3lares, "la cifra
> m=E1s alta desde 2000".11 En lo que va del a=F1o, unas quince
colocaciones=
> financieras han debido mantenerse en suspenso debido a la
> incertidumbre sobre el resultado. Una crisis en Argentina vendr=E1, en
> primer lugar, como consecuencia de una desestabilizaci=F3n financiera en
> Brasil, que compra el 35% de sus ex****taciones. La garant=EDa que
> sustenta los negocios financieros en Brasil es el crecimiento de los
> precios de las materias primas, que se ha acentuado desde inicio de
> 2008. Sin embargo, existe un consenso internacional en que m=E1s de un
> 30% de estos precios responde a operaciones especulativas alentadas
> **** la devaluaci=F3n del d=F3lar.
>
> La revaluaci=F3n del yen no s=F3lo tendr=E1 efectos desastrosos para
Brasi=
l;
> el principal perjudicado ser=E1 el propio Jap=F3n. El retorno de los
> capitales especulativos producir=E1 un retorno de la depresi=F3n y la
> deflaci=F3n, de la cual Jap=F3n no ha podido librarse desde el estallido
> de la crisis de mediados de los '80.
>
> En el caso de China, la inflaci=F3n, que ya llega al 9% anual a pesar de
> que su moneda nacional se reval=FAa, est=E1 indicando la inminencia de
un
> derrumbe financiero, lo cual anticipa la enorme ca=EDda que ha tenido la
> Bolsa de Hong Kong y en poco menor medida Shangai. Es cierto que China
> tiene suficientes reservas para respaldar a sus principales bancos,
> pero valerse de ellas ser=EDa una variante de la nacionalizaci=F3n
> encubierta de la Reserva Federal, o sea que no servir=EDa para darle
> aire, si hiciera falta, al mercado de cr=E9ditos. En los =FAltimos tres
> meses se ha desarrollado tambi=E9n en China una suerte de crisis
> inmobiliaria: las acciones de varios desarrolladores inmobiliarios
> cayeron m=E1s de un 50% desde sus picos en 2007 y algunos de ellos
> podr=EDan declararse en bancarrota.12 China, m=E1s que nadie, se ve
> afectada **** la devaluaci=F3n del d=F3lar, **** un lado ****que
desvaloriza
> sus reservas, y **** el otro ****que alimenta la inflaci=F3n. La
> revalorizaci=F3n de la moneda china, para contrarrestar la inflaci=F3n,
> incrementa el valor en d=F3lares de su deuda interna (y puede llevar a
> la quiebra a numerosas empresas y bancos) y, del mismo modo,
> desvaloriza sus activos. China est=E1 perdiendo 4 mil millones de
> d=F3lares al mes entre lo que paga para absorber su emisi=F3n de moneda
a
> cambio de d=F3lares y lo que recibe cuando invierte estos d=F3lares en
el
> exterior.13 Seg=FAn otro c=E1lculo, esta sangr=EDa representar=EDa un 5%
d=
el
> PBI de China, unos 70.000 millones de d=F3lares al a=F1o.
>
> Para compensar una ca=EDda de sus mercados de ex****taci=F3n, China
deber=
=EDa
> modificar radicalmente su actual esquema econ=F3mico, lo cual
afectar=EDa
> a los capitales internacionales que han convertido a China en una
> econom=EDa de ex****taci=F3n (arma componentes que luego ex****ta). Es
decir=
> que una crisis internacional no dejar=EDa de lado a China; **** el
> contrario, ella ser=EDa la m=E1s golpeada. En todas las crisis mundiales
> hasta ahora, al menos desde 1825, las naciones atrasadas o de
> desarrollo menor conocieron un salto de su industrializaci=F3n y de su
> mercado interno debido a la interrupci=F3n de la ex****taci=F3n
extranjera,=
> pero esto s=F3lo tuvo lugar luego de atravesar **** una crisis severa;
> entre 1930 y 1932, el PBI argentino cay=F3 un fenomenal 15%. Es
> precisamente esta experiencia hist=F3rica (y en especial la depresi=F3n
de=
> los a=F1os '30) la que ense=F1a: 1) que el desarrollo interno de los
> pa=EDses atrasados tiene lugar despu=E9s del estallido de la crisis,
nunca=
> con anterioridad a ella o con la posibilidad de prevenirla; 2) que
> cuando ese desarrollo tiene lugar, se agudiza la tendencia a proteger
> el nuevo marco de autonom=EDa nacional creado **** la crisis mundial, en
> perjuicio de una recomposici=F3n del comercio internacional; 3) que
> solamente cuando la crisis mundial se encuentra en v=EDas de
superaci=F3n
> (algunas d=E9cadas m=E1s tarde) se rea****a la interconexi=F3n de la
econom=
=EDa
> mundial en una escala superior. En el caso de la depresi=F3n del '30, el
> retorno a la normalidad entra=F1=F3 antes al nazismo, el holocausto, la
> guerra civil espa=F1ola, la Segunda Guerra Mundial con sus cien millones
> de muertos, la revoluci=F3n china, el avance del Ej=E9rcito Rojo hasta
las=
> proximidades del Atl=E1ntico y varias revoluciones europeas y nacionales
> (en Asia, Am=E9rica Latina y Africa) traicionadas.
>
> El impacto de la crisis en Europa no solamente se manifiesta en una
> tendencia a la recesi=F3n. La deuda p=FAblica italiana, **** este motivo,
> se ha desvalorizado frente a las de otros pa=EDses de la Uni=F3n
Europea,
> lo que ha encarecido el financiamiento de su d=E9ficit p=FAblico. La
> novedad pol=EDtica de una derecha que va a las elecciones de abril
> pr=F3ximo con un programa de proteccionismo econ=F3mico, en principio
> contra las ex****taciones chinas, refleja el completo impasse del
> capitalismo de la pen=EDnsula. Pero la suma de factores indica que
> Italia est=E1 a la cabeza de una incipiente disgregaci=F3n de la Uni=F3n
> Europea; Sarkozy ya ha reclamado una pol=EDtica proteccionista a la
> escala de la UE; en Hungr=EDa ya hay fuertes s=EDntomas de un derrumbe
> financiero. Italia podr=EDa acabar uni=E9ndose a Gran Breta=F1a y los
pa=
=EDses
> escandinavos en su rechazo al euro - ese es claramente el planteo del
> ministro de Econom=EDa de un futuro gobierno Berlusconi, Guido Tremonti.
> En Espa=F1a y en Gran Breta=F1a la crisis hipotecaria se acent=FAa, y
con
> ella la amenaza de crisis para sus bancos. Una gran constructora
> espa=F1ola, accionista principal de varios bancos im****tantes,
> SacyrVallehermoso, acaba de recibir un llamado para cubrir los
> m=E1rgenes entre los pr=E9stamos que ha recibido y la desvalorizaci=F3n
de=
> sus activos.
>
> La devaluaci=F3n del d=F3lar, que impulsa Estados Unidos para
desvalorizar=
> sus deudas internas e internacionales y mejorar la posici=F3n comercial
> de la producci=F3n norteamericana, acent=FAa la dimensi=F3n
internacional
> que la crisis ha tenido desde el inicio. Se trata de una crisis que
> culmina varios ciclos econ=F3micos. El primero, que se inicia a mediados
> de 2002 con la apertura en gran escala del mercado de China y la
> transformaci=F3n de ese pa=EDs en la correa de transmisi=F3n del
> financiamiento de los d=E9ficit norteamericanos (comercial y fiscal).
> **** medio de China los d=F3lares emitidos **** Estados Unidos retornaron
> para financiar los d=E9ficits norteamericanos. La Reserva Federal
> financi=F3 el super=E1vit chino con deuda norteamericana, que ahora la
> devaluaci=F3n del d=F3lar se encargar=E1 de licuar. El fin de este ciclo
> plantea una crisis econ=F3mica y social sin precedentes tanto en uno
> como en otro pa=EDs, y especialmente pone en crisis la restauraci=F3n
> capitalista. El otro ciclo que culmina es m=E1s largo, el que se inicia
> a fines de los '70 con la emergencia de un modo de a***ulaci=F3n de
> capital centrado en el capital financiero. Este modo tiene su propia
> patolog=EDa: "Cuando se observa cu=E1nta deuda agreg=F3 este ciclo al
> sistema en relaci=F3n con el crecimiento econ=F3mico, **** encima y m=E1s
> all=E1 de lo que ha sido normal en expansiones anteriores, el monto de
> creaci=F3n excesiva de cr=E9dito suma 6 billones de d=F3lares"14, un
monto=
> que es la mitad del producto bruto norteamericano. El dato pone de
> manifiesto el parasitismo fundamental de la llamada globalizaci=F3n
> capitalista.
>
> La crisis plantea un principio de "desglobalizaci=F3n" de la econom=EDa
> mundial; la dispersi=F3n de los niveles de precios internos respecto de
> los internacionales es el m=E1s alto de la historia. La crisis monetaria
> en curso va a acentuar este dislocamiento. Lejos de nivelar las
> condiciones del mercado mundial, se ha acentuado la tendencia a un
> desarrollo desigual y divergente. El desacople de los niveles de
> precios deber=E1 acentuar la tendencia al proteccionismo, incluido el
> sistema de retenci=F3n de ex****taciones de los pa=EDses productores de
> alimentos para evitar el encarecimiento de sus mercados internos. Es
> evidente para cualquiera que los principales bancos centrales no han
> hecho siquiera una tentativa de coordinar su acci=F3n frente a la
> presente crisis - o sea que est=E1 a la orden del d=EDa la consigna de
la
> salvaci=F3n nacional. Se configura un replay de lo ocurrido luego de la
> primera guerra y, definitivamente, en la crisis del '30 - claro que en
> una escala social y econ=F3mica muy superior. En resumen, en lugar de un
> desacople de la crisis tenemos a la vista el desarrollo de una crisis
> que abarca a todos los pa=EDses, en distinto grado y con distinto ritmo.
> Y en lugar de un acople del capital financiero para dise=F1ar una salida
> global a la crisis, asistimos a un desacople de la econom=EDa mundial y
> a la recuperaci=F3n de las tendencias nacionalistas.
>
> La "ley de hierro" del capital
>
> Los comentaristas ya no hablan de la posibilidad de evitar una
> recesi=F3n internacional, sino que toman nota de una "crisis financiera
> sist=E9mica". Crisis sist=E9mica significa deflaci=F3n de mercanc=EDas y
> capitales y destrucci=F3n de riqueza capitalista a***ulada. La
> intervenci=F3n del Estado se convierte en el recurso =FAltimo del
capital
> ante la disoluci=F3n de los mercados. Como lo se=F1ala el titular de un
> art=EDculo del Wall Street Journal: "Entramos en la era de los
rescates".
> 15
>
> Lo cierto, sin embargo, es que ninguno de los rescates que fueron
> proyectados hasta ahora se han concretado, y las rebajas sucesivas de
> las tasas de inter=E9s interbancaria en Estados Unidos, han fracasado.
> Los propietarios se oponen a que se refinancien los pr=E9stamos **** sus
> viviendas, ****que no est=E1n dispuestos a reconocer una deuda
> hipotecaria considerablemente superior a los valores inmobiliarios de
> mercado. No lo quieren las asociaciones inmobiliarias, que estiman que
> los pr=E9stamos refinanciados tampoco ser=EDan pagados. La extensi=F3n
de
> los m=E1rgenes que tienen las entidades inmobiliarias estatales de
> Estados Unidos para levantar el mercado comprando los t=EDtulos
> hipotecarios privados en default, choca con las p=E9rdidas cada vez
> mayores que ellas mismas est=E1n sufriendo como consecuencia de la
> desvalorizaci=F3n de su propia cartera de cr=E9ditos hipotecarios. El
> centroizquierdismo norteamericano ofrece como alternativa la puesta en
> marcha de un gigantesco programa de obras p=FAblicas, que al mismo
> tiempo dar=EDa una respuesta al descomunal deterioro de la
> infraestructura p=FAblica en Estados Unidos. Claro que antes habr=EDa
que
> dar una salida al derrumbe inminente del mercado de capitales y a la
> quiebra econ=F3mica internacional que esto producir=EDa.
>
> Las autoridades norteamericanas se han embarcado, como punto de
> partida para una salida, en la devaluaci=F3n del d=F3lar; o sea, en
> reducir los costos de un rescate interno y descargar la crisis sobre
> el mercado mundial. Es una aproximaci=F3n a una crisis del '30.
>
> Pero aunque la crisis se presenta como un fen=F3meno financiero ligado
> al mercado hipotecario, la funci=F3n del cr=E9dito en la econom=EDa
> capitalista es superar los l=EDmites que encuentra el capital para su
> realizaci=F3n y valorizaci=F3n. El cr=E9dito extiende el mercado de
consum=
o
> personal y productivo, y tambi=E9n es una palanca para elevar la tasa de
> beneficio del capital invertido en la industria. En un determinado
> punto, esa expansi=F3n expresa, decididamente, una situaci=F3n de
> sobreproducci=F3n. Sin el crecimiento explosivo del cr=E9dito
inmobiliario=
> norteamericano y sin la inflaci=F3n de valores de los mercados de
> cr=E9dito y de capital no hubiera habido mercado para la producci=F3n de
> China, y sin esto China no hubiera podido convertirse en un mercado
> para las mercanc=EDas y para la inversi=F3n internacional de capital en
> China. La sobreproducci=F3n se ha manifestado en lo que el Banco de
> Basilea ha llamado una "huelga de inversiones", con la excepci=F3n de
> China e India, que ahora sufren el impacto de esta sobreproducci=F3n,
> una vez que han agotado las posibilidades de sustituir a la
> competencia con menores precios. El cr=E9dito inmobiliario no solamente
> fue una enorme palanca para la demanda de consumo personal y
> productivo (construcci=F3n) sino que sirvi=F3 tambi=E9n para apoyar el
> desarrollo de otras formas de cr=E9dito que cebaron el mercado de
> consumo y permitieron la obtenci=F3n de tasas de rendimiento m=E1s
> elevadas.
>
> Recientemente, el ex secretario de Trabajo de Clinton, Robert Reich,
> se=F1al=F3 que aunque el poder adquisitivo del salario en Estados Unidos
> no ha crecido desde los '70, el consumo lo ha hecho en m=E1s de un
> ciento **** ciento. La soluci=F3n de esta paradoja se encuentra en varios
> factores. Reich se=F1ala, primero, la incor****aci=F3n de la mujer al
> trabajo, lo que explica un 35% de ese incremento, aunque Reich no dice
> que sirvi=F3, **** sobre todo, para congelar los salarios en un marco de
> mayor productividad. En segundo lugar figura la extensi=F3n de la
> jornada laboral, que se ha convertido en la m=E1s larga en los pa=EDses
> desarrollados. El tercer factor es el endeudamiento de los hogares,
> que ha llegado a m=E1s del 200% de la remuneraci=F3n del trabajo; el
> mercado de consumo norteamericano depende cada vez m=E1s menos del
> ingreso **** salarios y cada vez m=E1s del cr=E9dito al consumo. En el
> plano financiero, una reducida camada de trabajadores se ha
> beneficiado de la inflaci=F3n burs=E1til e incluso de la de los precios
> inmobiliarios para acrecentar lo que se denomina el ingreso disponible
> de los hogares. Sin embargo, con el derrumbe de la riqueza
> inmobiliaria, el corte del cr=E9dito al consumo, las cesant=EDas
> provocadas **** la recesi=F3n y el incremento del trabajo de tiempo
> parcial (peor remunerado), las condiciones econ=F3micas del consumo
> personal se est=E1n viniendo abajo y la situaci=F3n de la clase obrera
> est=E1 sufriendo un cambio que ser=E1 radical.
>
> La fuerza de trabajo, que recibe ingresos bajo la forma de salarios o
> de remuneraci=F3n de un trabajo aut=F3nomo, no a***ula el valor que crea
> con su trabajo; lo a***ula el capital. Como la fuerza de trabajo, a
> diferencia del capital, no se autovaloriza, a la larga su
> endeudamiento acaba con sus ingresos y salarios: el salario pasa a
> remunerar al capital (bancario), no a la fuerza de trabajo. La crisis
> bancaria disimula, entonces, una crisis de sobreproducci=F3n, que el
> cr=E9dito al consumo ha tratado infructuosamente de superar: las fuerzas
> productivas desbordan el marco capitalista en que fueron creadas. El
> estallido del cr=E9dito al consumo (incluido el hipotecario) potencia
> social e hist=F3ricamente la recesi=F3n econ=F3mica: socialmente,
amenaza
> con generar una miseria mayor a las crisis precedentes;
> hist=F3ricamente, tiene l=EDmites mucho mayores para encontrar una v=EDa
d=
e
> salida o, dicho de otro modo, sus v=EDas de salida son m=E1s
destructivas
> y (=A1s=ED!) catastr=F3ficas.
>
> La siniestralidad urbana y social de Detroit, **** ejemplo, la
> hist=F3rica capital de la industria norteamericana, donde la
> desocupaci=F3n alcanza al 10% y el derrumbe de la infraestructura
> p=FAblica y edilicia es enorme, es una muestra de la perspectiva social
> que deja en pie la crisis que se ha abierto en Estados Unidos - donde
> ya hay 800.000 desalojos de viviendas. No es casual que tambi=E9n en
> Estados Unidos, hayan comenzado a aflorar de nuevo los planteos
> proteccionistas de parte de varias tendencias de la burgues=EDa.
>
> Un cambio de condiciones y de percepciones
>
> En el movimiento obrero mundial, lamentablemente, no se ha comenzado
> siquiera a discutir un programa para esta crisis; pero esto comenzar=E1
> a ocurrir en breve tiempo. Las nacionalizaciones encubiertas son la
> o****tunidad para plantear la nacionalizaci=F3n de la banca sin
> indemnizaci=F3n, pues est=E1 claro para toda la sociedad que el capital
se=
> ha ca=EDdo como consecuencia de sus propias leyes, y de que no hay lugar
> para ning=FAn resarcimiento social. Pero la cat=E1strofe que se
insin=FAa
> deja todav=EDa m=E1s clara la necesidad de expropiar a todas las
> industrias armamentistas o vinculadas con la guerra, para
> reconvertirlas en beneficio popular. Sobre la base de la expropiaci=F3n
> de la banca y de la industria ligada a la guerra, un programa de obras
> p=FAblicas y de reindustrializaci=F3n puede ser una salida para las
masas.=
> La cuesti=F3n de los despidos y de los salarios pasar=E1 al orden del
d=ED=
a,
> y ello deber=E1 dar lugar, de nuevo, a una crisis en el escl*****zado
> movimiento sindical. De todos modos, lo im****tante es esto: la
> implosi=F3n de la econom=EDa de mercado, esa ficci=F3n que ha llevado a
to=
da
> la izquierda mundial a entregarse al capitalismo. El mercado no
> sacar=E1, no ya a los obreros, sino a los propios capitalistas, de la
> hecatombe en que se han metido. El cambio de percepci=F3n y de
> perspectiva para los explotados, en especial en los pa=EDses
> econ=F3micamente m=E1s avanzados, ser=E1 el fruto m=E1s rico de la
present=
e
> crisis. Se impone, **** lo tanto, que la vanguardia obrera inicie un
> en=E9rgico esfuerzo de deliberaci=F3n pol=EDtica.
>
> (Publicado en En Defensa del Marxismo, del Partido Obrero, de
> Argentina, n=BA 35, marzo de 2008)
>
> Notas
>
> 1. RGE Monitor, febrero 2008.
>
> 2. Financial Times, 20 de febrero de 2008.
>
> 3. International Clearing House, 7 de marzo de 2008.
>
> 4. The Economist, 2 de febrero de 2008.
>
> 5. Financial Times, 20 de febrero de 2008.
>
> 6. Financial Times, 4 de febrero de 2008.
>
> 7. The Wall Street Journal, 15 de febrero de 2008.
>
> 8. Financial Times, 3 de marzo de 2008.
>
> 9. Financial Times, 29 de enero de 2008.
>
> 10. Financial Times, 26 de enero de 2008.
>
> 11. Financial Times, 11 de febrero de 2008.
>
> 12. Financial Times, 14 de febrero de 2008.
>
> 13. Financial Times, 31 de enero de 2008.
>
> 14. Financial Times, 28 de enero de 2008.
>
> 15. The Wall Street Journal, 19 de febrero de 2008.


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