Cambios del régimen o cambio de régimen
martes 15 de abril de 2008 3:00:32
Juan Antonio Blanco
El uso que algunos investigadores de ciencias sociales damos al término
"régimen" no es el que usualmente le otorgan los medios de prensa, ni el
que le han dado aquellos convencidos de que la democracia es ex****table
a punta de bayonetas.
**** "régimen" puede entenderse al conjunto de normativas (constituida
**** tradiciones, disposiciones legales y valores morales) que gobiernan
las relaciones entre el Estado, el Mercado y la Sociedad Civil en una
sociedad dada en un momento específico. Esa normatividad condiciona el
modo en que se producen y distribuyen mercancías y servicios, así como
las cuotas de poder y participación de los distintos grupos sociales.
Hay más de una régimen posible ****que hay múltiples formas de
entrelazar
al Estado con el Mercado y la Sociedad Civil en sociedades abiertas y
democráticas. También hay una amplia variedad de modelos de democracia,
pero todos suponen el respeto a ciertos principios generales como son,
entre otros, las elecciones plurales y libres, rotación del poder
ejecutivo, separación de poderes que se contrapesen entre ellos,
existencia de un Estado de Derecho e independencia del Poder Judicial.
Cuando los dirigentes cubanos imponen que toda discusión sobre el futuro
se desarrolle "dentro del socialismo y la revolución" en realidad
anuncian su absoluta intolerancia hacia cualquier otro régimen
–socialista o capitalista- que no les asegure el monopolio del poder
político. Cuando hablan de democracia participativa pretenden apropiarse
de un concepto ajeno incompatible con el Socialismo de Estado. Pero el
actual régimen socialista- totalitario enfrenta hoy una crisis sistémica
que los obliga a modificarlo de algún modo.
La actual naturaleza centralizada, verticalista, estatizada y
autoritaria del régimen vigente en Cuba le impide hoy alcanzar la
necesaria eficiencia para generar riquezas nacionales, a****tar
innovación, y proveer prosperidad que contribuyan a la legitimidad del
sistema. Es **** eso que la necesidad de producir cambios se encuentra al
centro de la gobernabilidad de la isla. Producir alimentos es un
problema de seguridad nacional, como bien dijo una funcionaria.
La gran paradoja del sistema vigente consiste en que las herramientas
empleadas hasta ahora para sostenerlo y perpetuarlo han pasado a ser
barreras para su reproducción y gobernabilidad cotidiana.
Enfrentado a esa realidad, la elite de poder parece limitarse -**** el
momento- a dos opciones posibles:
1) Mantener el régimen vigente. Continuar la práctica de captar
inversiones, créditos y subsidios que compensen su incapacidad para
generar riquezas nacionales. Se menosprecia el valor de las pequeñas y
medianas inversiones privadas nacionales o extranjeras y privilegian los
negocios con grandes empresas transnacionales. Esta estrategia siempre
persigue la quimera de "la gran solución" (encontrar petróleo, descubrir
la vacuna contra el VIH o aliarse con un nuevo mecenas internacional
estable). En esta opción se pretende ganar tiempo y popularidad con
reformas administrativas que liberen a la población de las medidas más
absurdas e irritantes.
2) Reformas dentro del régimen. Mantener el monopolio del poder político
y compartir el económico con un limitado sector privado nacional
(constituido **** pequeñas micro empresas y cooperativas) y el gran
capital extranjero, en un intento de fomentar la oferta de empleos,
productos y servicios para lograr el apoyo de la sociedad a corto plazo.
Esta opción pudiera incluir la introducción gradual de ciertos niveles
de tolerancia, sin llegar a un completo pluralismo ni al abandono del
monopolio del poder político.
Las medidas adoptadas **** Raúl Castro desde el 1 de agosto del 2006
hasta mediados de abril del 2008, no exceden los límites de la primera
opción de naturaleza esencialmente continuista, pero les facilita el
avance hacia la segunda opción si se sienten obligados a ello. La crisis
de la producción agrícola es la que puede obligarlos desde ahora a
incor****ar elementos de reforma estructural propios de la segunda
opción. Dada la subida de los precios de im****tación de artículos
alimenticios, producirlos nacionalmente se ha convertido en urgente
asunto de seguridad nacional, como bien dijo una funcionaria.
Nadie debe engañarse: sin presión social interna no habrá más cambios
que aquellos que sirvan de manera directa o indirecta los intereses de
la elite de poder.
No obstante, se ha demostrado que mientras el recién nombrado
"consejero" de la Asamblea Nacional tenga alguna capacidad de influencia
hará todo lo posible **** dificultar toda iniciativa de cambios, incluso
aquellos que se pudieran operar dentro del propio régimen vigente.
La tercera opción –un cambio de régimen, sin otra etiqueta que no sea
la
de construir una sociedad decente **** sustentable, abierta, inclusiva y
democrática- solo se logrará cuando la elite de poder se vea obligada a
enfrentar la crisis final de su régimen de dominación bajo cualquier
variante de ajuste que pretendan hacerle. El advenimiento de ese día es
inevitable. Sería mejor si tuviesen la sagacidad de adelantarlo a través
de un consenso nacional en lugar de esperar a que se les imponga ****
fuerza de la vida.
Deberían repasar a Marx. Todo nace para mutar en otra cosa. El régimen
vigente no puede conjurar ese desenlace. Esa transformación puede
ocurrir de manera tranquila o incierta. Todos podemos ganar si nadie se
empeña en vencer al otro. Otro régimen con todos y para el bien de todos
es posible hoy. Otra Cuba mejor es posible ahora. El asunto es hacerla
no sólo posible, sino probable y, finalmente, real.
Varios futuros posibles aguardan a Cuba. El desafío ciudadano es
asegurarse que prevalezca el mejor entre ellos, así tenga que ocurrir
con, sin o contra la elite de poder.
http://www.cubaencuentro.com/es/blogs/cambio-de-epoca


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