En el ojo del hurac=E1n
25 de abril de 2008, 04:00 AM
Para quienes viven en zonas propensas a huracanes es bien sabido que
el paso de estos tiene tres etapas claramente diferenciables. Primero,
entra el frente del hurac=E1n causando todo tipo de destrozo.
Posteriormente, viene un respiro mientras se pasa el ojo del hurac=E1n.
Esta etapa es enga=F1osa puede ofrecer la falsa impresi=F3n de que ya todo
pas=F3 y de que el sol pronto saldr=E1. Sin embargo, despu=E9s viene la
parte posterior, t=EDpicamente con vientos que pegan igualmente fuerte
pero que provienen de la direcci=F3n opuesta. Estos pueden ser a=FAn m=E1s
destructores pues impactan a estructuras que ya se encuentran
debilitadas y ponen a prueba a aquello que quedaba en pie.
La reciente alza en la bolsa estadounidense demuestra cu=E1n ef=EDmero es
el pesimismo de los inversionistas cuya arrogancia acabar=E1 cost=E1ndoles
caro, conforme el siguiente vendaval ponga a prueba infinidad de
estrategias de inversi=F3n que probar=E1n ser primitivas y expuestas a
premisas fr=E1giles.
El =EDndice de las empresas financieras que cotizan en bolsa subi=F3 4% la
semana pasada, a pesar de las enormes p=E9rdidas re****tadas. Las
acciones de Merrill Lynch subieron 8% debido a que la p=E9rdida de dos
mil millones de d=F3lares re****tada en el trimestre fueron "menores que
las p=E9rdidas esperadas". Sin embargo, tambi=E9n en ese caso falta mucho
camino **** recorrer.
Citibank, UBS y Merrill Lynch a***ulan p=E9rdidas provenientes
principalmente del mercado "subprime" (hipotecas de baja calidad
crediticia) **** m=E1s de 110 mil millones de d=F3lares. Si bien el sector
ha mostrado que es capaz de hacerse de recursos frescos (alrededor de
160 mil millones han provenido de fondos soberanos, fondos de capital
privado y otros tipos de emisi=F3n), los nuevos recursos diluir=E1n
fuertemente las utilidades que generan.
Imaginemos el caso hipot=E9tico de un banco que genera cien millones de
d=F3lares de utilidades al a=F1o y tiene un mill=F3n de acciones en
circulaci=F3n. Eso quiere decir que a cada acci=F3n le tocan cien
d=F3lares
de utilidades. Si para hacerse de recursos nuevos el banco emite otro
mill=F3n de acciones, ahora a cada acci=F3n le tocan s=F3lo cincuenta
d=F3lares, a=FAn en el caso optimista de que la capacidad de generar
utilidades no haya disminuido.
Si adem=E1s consideramos que la situaci=F3n de los bancos ser=E1 afectada
**** el creciente costo de mayores niveles de regulaci=F3n, si agregamos
que resultar=E1 infinitamente m=E1s dif=EDcil colocar cr=E9dito a deudores
d=
e
alta calidad y que probablemente el costo de fondeo se puede
incrementar, nos daremos cuenta de que a=FAn falta un trecho largo ****
recorrer.
Como he dicho antes, hemos visto s=F3lo la primera de las tres etapas de
esta recesi=F3n. Como siempre, lo primero que revienta es el eslab=F3n
m=E1s=
d=E9bil; en este caso, las hipotecas de baja calidad. La segunda
provendr=E1 del deterioro en todo tipo de cr=E9dito al consumo: tarjetas
de cr=E9dito, cr=E9dito automotriz, cr=E9dito comercial, etc.
La =FAltima va a ser el reflejo de mayores niveles de desempleo y de
radicalmente menores niveles de consumo. Esta es la variable m=E1s
delicada pues el consumo asciende a m=E1s de 70% del Producto Interno
Bruto estadounidense, alrededor de 17% de la econom=EDa mundial.
En muchos casos hablo con inversionistas que creen ser geniales ****que
lograron defenderse de la primera fase de la crisis saliendo parcial o
totalmente del d=F3lar para refugiarse en euros. Hoy, hacen la cuenta de
c=F3mo resultar=EDa su rendimiento si lo convirtieran de regreso a
d=F3lares=
y se dan palmadas en la espalda **** su inteligencia. =BFPero ahora qu=E9
sigue? =BFVender=E1n sus euros para realizar la utilidad? =BFComprar=E1n
m=
=E1s
euros a 1.60 d=F3lares, o si el euro viene de vuelta recurrir=E1n a
consolarse pensando que si bien no tienen m=E1s d=F3lares, ahora medir=E1n
su riqueza en euros?
Desafortunadamente, este sigue siendo un entorno radioactivo en el
cual se tiene que recurrir a estrategias de inversi=F3n que hagan
sentido de largo plazo. No se trata de buscar =E9xitos instant=E1neos,
sino de proteger el capital con el objeto de tener fichas para
mantenerse en el juego, pues eventualmente habr=E1 o****tunidades
extraordinarias.
El ef=EDmero pesimismo tambi=E9n se nota en el accidentado mercado
inmobiliario. Numerosos "visionarios" se han lanzado al ruedo a
comprar propiedades en las subastas p=FAblicas de propiedades embargadas
**** los bancos, con la ilusi=F3n de que pronto las revender=E1n con
jugosas ganancias. Una vez m=E1s, la siguiente parte del hurac=E1n los
tomar=E1 desprevenidos.
Los bancos han reaccionado lentamente al fuerte crecimiento en los
inventarios de propiedades en el mercado debido al alto n=FAmero de
inmuebles cuyo precio es inferior a la deuda que se contrajo con el
banco en el momento de la compra.
Para los bancos, vender esas propiedades y tomar la p=E9rdida tiene
implicaciones contables y legales que hacen tortuoso el proceso de
deshacerse de las mismas. La alternativa es mucho peor pues solamente
pueden recurrir=E1n a embargar y someter a subasta p=FAblica, en la cual
seguramente vender=E1n a precios a=FAn inferiores.
Dado el alto n=FAmero de especuladores participando en el mercado
inmobiliario, es com=FAn que los bancos carezcan incluso de la capacidad
de negociar con el due=F1o de la propiedad para tratar de evitar
embargarla, **** la simple imposibilidad de encontrarlo, a veces
enterrado detr=E1s de estructuras cor****ativas o fiduciarias.
**** si fuera poco, en aquellas regiones m=E1s afectadas **** la debacle
inmobiliaria, ahora ha seguido una crisis en el mercado comercial.
Corredores de bienes ra=EDces, corredores de hipotecas, constructores,
decoradores, muebler=EDas e incontables entidades relacionadas con el
mercado inmobiliario han dejado vacantes locales comerciales que
tambi=E9n acabar=E1n afectando a los bancos regionales y locales cuyo
capital est=E1 m=E1s que pro****cionalmente expuesto a esa regi=F3n.
Las quiebras de estos ser=E1n numerosas y la escasez de cr=E9dito
originada **** la salida del mercado de quienes estar=EDan m=E1s dispuestos
a prestar en la entidad, dificultar=E1 el acceso a cr=E9dito de
potenciales compradores.
Pocos dudan que la econom=EDa estadounidense ya se encuentre en una
recesi=F3n. La discusi=F3n se centra ahora en pronosticar la severidad y
duraci=F3n de =E9sta. En mi opini=F3n, es posible que la recesi=F3n no sea
demasiado profunda, principalmente debido a la fortaleza de las
empresas americanas y a la capacidad de las m=E1s grandes de =E9stas de
financiarse emitiendo bonos y acciones sin la necesidad de los bancos.
Pero creo que la duraci=F3n de la crisis ser=E1 m=E1s larga y, **** ello,
pondr=E1 a prueba la resistencia de muchos. Los pacientes, prudentes y
consistentes, quienes tengan metodolog=EDas l=F3gicas y claras para
evaluar las inversiones -y tengan fichas para participar- ser=E1n
premiados.
No hay nada m=E1s dif=EDcil que tratar de anticipar el punto en el cual un
mercado cambiar=E1 de direcci=F3n. El ejercicio de intentarlo es no s=F3lo
in=FAtil sino peligroso. T=EDpicamente, sin embargo, los mercados tocan
fondo cuando el sentimiento general es de desesperaci=F3n, de pesimismo
absoluto, cuando existe plena certeza de que no habr=E1 forma de que
vuelva a salir el sol. El punto m=E1s oscuro de la noche es justo antes
de que amanezca. Estamos a=FAn lejos de ese momento.
http://espanol.pfinance.yahoo.com/inversion_sin_fronteras/108/en-el-ojo-del-=
hura\
cn


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