**** Carlos Escorcia Polanco /
El Nuevo Diario, Managua, Nic.
Los precios del petr=F3leo no se deciden en Caracas, ni en La Habana,
sino en Nueva York. La espiral alcista de los combustibles no la
determina el gobierno de Hugo Ch=E1vez, ni el de Daniel Ortega, sino la
Bolsa de Valores de Nueva York. Pero muchos trans****tistas de
Nicaragua no saben esto, o no desean saberlo.
La derecha olig=E1rquica nicarag=FCense se llena la boca diciendo que los
trans****tistas le est=E1n dando a Daniel Ortega una probadita de su
mismo chocolate. Ahora que los trans****tistas se alzan contra Ortega,
no contra las compa=F1=EDas petroleras, impl=EDcitamente reconocen que los
trans****tistas protestan sin que se los ordene Ortega.
Los cr=EDticos del presidente Ortega caen constantemente en
contradicci=F3n, ya que les gusta enfatizar los supuestos absurdos de
Ortega, sin darse cuenta que lo =FAnico que logran es hacer el rid=EDculo.
Una somera comparaci=F3n de los titulares noticiosos de las huelgas del
trans****te durante los =FAltimos 3 gobiernos y los titulares de hoy,
claramente muestran el sesgo nada objetivo y antiprofesional de
ciertos medios de comunicaci=F3n.
Cuando el FSLN era oposici=F3n, los trans****tistas en huelga eran
considerados terroristas, violentos, o****tunistas, traidores. No s=F3lo
se les acusaba de ser instigados **** Ortega, sino que eran movidos ****
los hilos invisibles del terrorista Osama Bin Laden.
Las huelgas no eran huelgas, sino asonadas. Las protestas no eran
protestas, sino motines. Los trans****tistas no eran patriotas, sino
facinerosos. Los trans****tistas no eran peque=F1os empresarios, sino
vagos, quema llantas y agitadores profesionales.
Hoy, que **** factores que escapan totalmente al control del gobierno
de Nicaragua; hoy que el hambre y la inflaci=F3n galopan **** el mundo;
hoy que una pasmosa recesi=F3n estremece a Estados Unidos; hoy que el
barril del petr=F3leo ya super=F3 los 120 d=F3lares el barril, con lo cual
la Esso, la Chevron, la Texaco y la Shell, se est=E1n embolsando
millonadas de d=F3lares al d=EDa; hoy que los trans****tistas ven que la
cobija no alcanza; los antisandinistas salen con el rid=EDculo argumento
que le est=E1n dando a probar a Daniel un poco de su mismo chocolate.
El repugnante morbo con que ensalzan la huelga; la hipocres=EDa con que
simpatizan con los trans****tistas en huelga, contrasta fariseamente
con la amarga y despiadada cr=EDtica con que hace menos de dos a=F1os
condenaban los paros de los trans****tistas.
Cuando Bola=F1os era presidente y los trans****tistas se fueron a la
huelga, los huelguistas eran considerados vulgares delincuentes, a
quienes el gobierno ten=EDa que meter en cintura con las fuerzas
policiales. Los medios de la oligarqu=EDa y la burgues=EDa criolla
tronaban contra Daniel, ****que seg=FAn ellos, los trans****tistas eran
t=EDteres de Ortega.
Con la misma magia negra con que la Regi=F3n Aut=F3noma Atl=E1ntico Norte,
RAAN, se recuper=F3 totalmente de los da=F1os del hurac=E1n F=E9lix, y
goza
ahora de condiciones ideales para hacer elecciones municipales; con
esa misma magia, con ese mismo =93sont=EDn=94, gracias a la sabidur=EDa de
l=
os
sacerdotes de la oligarqu=EDa; los terroristas de ayer han pasado a ser
los patriotas de hoy.
Durante las huelgas bajo los gobiernos peleles de una potencia
extranjera, los medios de los oligarcas enfatizaban el sacrificio y el
sufrimiento del pueblo que ten=EDa que recorrer largas distancias a pie
para llegar a su trabajo.
Se resaltaba c=F3mo la pobre gente iba colgada en camionetas piratas y
pagaba precios exorbitantes para poderse trans****tar a sus trabajos.
Tambi=E9n se apuntaba que el pueblo sufr=EDa las consecuencias de la
irresponsabilidad de los trans****tistas; que los sandinistas mucho los
chinchineaban; que el Frente s=F3lo ma=F1as les ense=F1aba; que eran
empresarios del trans****te fracasados; que s=F3lo eran pedir subsidios,
y s=F3lo para dar a cambio un servicio de mala de calidad.
Ahora, todo este rosario de cr=EDticas contra los trans****tistas
desapareci=F3. Ahora son mansas palomas que no quiebran un plato. Ya no
son facinerosos, ya no son turbas, ya no son quema llantas, ya no son
vagos, ya no montan asonadas, ya no son ap=F3stoles de la violencia.
Ahora son honrados y sufridos ciudadanos a quienes la Polic=EDa reprime
salvajemente. Antes eran delincuentes lanzamorteros; ahora son dignos
ciudadanos merecedores de todo el respeto de la sociedad.
=BFQui=E9n le reclama a Wall Street, a la Esso, a la Shell, a la Chevron o
a la Texaco? Piden cuentas al ALBA, pero no se preguntan qui=E9n se
embolsa las millonadas de d=F3lares que los especuladores ganan con los
elevados precios del petr=F3leo.
Una hambruna de dimensiones apocal=EDpticas azota a los pa=EDses pobres;
una brutal recesi=F3n castiga a Estados Unidos. Agencias de las Naciones
Unidas han dado el grito de alarma, pero un plum=EDfero criollo le llama
cuento. No dijo cuento chino, quiz=E1s **** respeto a los due=F1os de
maquiladoras.
Mientras la oligarqu=EDa le ofrece chocolate al presidente Ortega, =E9ste
lidera el m=E1s serio, el m=E1s formidable esfuerzo **** adelantarse a la
hambruna que amenaza a nuestros pueblos. Que juzgue el pueblo qui=E9n se
dedica a resolver sus problemas, y qui=E9n est=E1 embarcado en una barata
politiquer=EDa electorera, que s=F3lo persigue la defensa de sus oscuros
intereses.


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