Violencia y Pol=EDticas P=FAblicas en Venezuela
Roberto Brice=F1o-Le=F3n
Mi=E9rcoles, 30 de abril de 2008
Todas las encuestas que se han realizado en el pa=EDs durante el a=F1o
2008 se=F1alan que la inseguridad personal es percibida como el mayor
problema que afecta a los venezolanos y las cr=EDticas empiezan a
dirigirse fuertemente sobre las pol=EDticas p=FAblicas que se han aplicado
en estos a=F1os. Y no es de extra=F1arse que as=ED sea pues, cuando en el
a=F1o de 1998 el Teniente Coronel Hugo Ch=E1vez andaba recorriendo el
pa=EDs=
como candidato a la presidencia de la rep=FAblica, se cometieron el pa=EDs
4550 homicidios; pero, nueve a=F1os despu=E9s de su mandato constitucional
renovado, las cifras de violencia se han triplicado y la estad=EDstica
m=E1s conservadora indica que para el a=F1o 2007 se contabilizaron en el
Venezuela 13157 homicidios, tres veces m=E1s que cuando se inici=F3 su
gobierno. Este es un incremento =FAnico en Venezuela y en Am=E9rica
Latina, sobre todo cuando no ha mediado una guerra, ni un conflicto
armado que pudiera explicar ese espantoso crecimiento de las muertes
violentas. =BFQu=E9 ha pasado en Venezuela?
La pregunta se la hacen estudiosos de la sociedad y del delito, dentro
y fuera de Venezuela, pues se trata de un caso excepcional en la
historia reciente del crimen y la violencia. Ciertamente en Am=E9rica
Latina a partir de los a=F1os ochenta se ha experimentado un incremento
im****tante en los niveles de violencia interpersonal que ha despertado
preocupaci=F3n en las personas y mucho inter=E9s en los investigadores y
en los encargados de las pol=EDticas p=FAblicas. Su creciente magnitud ha
llevado a considerarlo, inclusive, como un problema de salud p=FAblica,
obligando a instituciones como la Organizaci=F3n Panamericana de la
Salud a ocuparse de un tema que parec=EDa m=E1s propio de polic=EDas que
de
m=E9dicos. Pero el crecimiento del delito violento en Venezuela ha sido
muy superior al del resto de Am=E9rica Latina.
El incremento de los homicidios en Venezuela
Cuando en los a=F1os ochenta las universidades cat=F3licas de varios
pa=EDses de Am=E9rica Latina decidieron hacer un estudio comparativo sobre
la situaci=F3n de violencia en sus respectivos pa=EDses, se invit=F3 a
Venezuela a participar, pero, luego, hubo muchas discusiones sobre si
era pertinente o no su incor****aci=F3n, pues se consideraba que no era
un pa=EDs con niveles de violencia similares al resto de naciones
participantes. En los a=F1os noventa la situaci=F3n cambi=F3 y Venezuela,
junto con Brasil y M=E9xico, constituyeron los pa=EDses con una tasa alta
de homicidios, mucho m=E1s peligrosos que Argentina, Costa Rica o Chile,
pero menos que Colombia y El Salvador. A comienzos del a=F1o 2008
Venezuela muestra una tasa de homicidios superior a todos esos
pa=EDses.
En Venezuela en el per=EDodo 1994 a 1998, el n=FAmero total de fallecidos
**** causas violentas se mantuvo estable alrededor de los cuatro mil
asesinatos, inclusive descendiendo un poco hacia el final de la
d=E9cada, pues fueron 4733 muertos en 1994 y 4550 en 1998, para ofrecer
as=ED una tasa de homicidios con poco m=E1s o poco menos de los 20 muertos
**** cada cien mil habitantes. Para ese mismo per=EDodo Brasil y M=E9xico
ten=EDan una tasa de homicidios promedio parecida a la de Venezuela, es
decir entre 20 y 23 homicidios **** cada cien mil habitantes. Nueve
a=F1os despu=E9s, para el a=F1o 2006 M=E9xico y Brasil mantienen una tasa
de=
homicidios similar: con leves cambios pues en su conjunto Brasil ha
disminuido un poco su tasa y M=E9xico la ha aumentado, pero se mantiene
entre 20 y 25 homicidios **** cada cien mil habitantes. En Venezuela la
tasa de homicidios se ha duplicado y esta cercana a los 50
homicidios.
Y todas las fuentes reconocen este crecimiento: si uno toma las cifras
m=E1s conservadoras, basadas en la estad=EDstica oficial del gobierno, nos
dar=EDa una tasa de 45 homicidios **** cada cien mil habitantes. Pero si
uno usa como referencia la encuesta de victimizaci=F3n que realiz=F3 la
Comisi=F3n Nacional de la Reforma Policial (CONAREPOL) en el a=F1o 2006,
la tasa es de 49 homicidios y se consideran los c=E1lculos que ha
realizado el Observatorio Venezolano de Violencia, incluyendo una
peque=F1a fracci=F3n de los casos clasificados como =93averiguaciones de
muerte=94 o =93resistencia a la autoridad=94 en las cuentas oficiales, la
tasa ser=EDa de 52 asesinados **** cada cien mil habitantes. Pero sea 45,
49 =F3 52, estamos hablando de una tasa que se ha duplicado en Venezuela
y se ha mantenido estable en Brasil y M=E9xico, los otros dos pa=EDses que
ten=EDan un nivel de violencia parecido al de Venezuela.
La singularidad de la violencia en Venezuela
Si en Venezuela en los nueve a=F1os de gobierno del Presidente Ch=E1vez la
tasa de homicidios se ha m=E1s que duplicado y en Brasil y M=E9xico se ha
mantenido igual, debemos entonces dar dos tipos de explicaciones
diferentes a la violencia en Venezuela: una explicaci=F3n de los
primeros veinte homicidios de la tasa debe ser similar a la que se
puede ofrecer para M=E9xico y Brasil, ya que los tres pa=EDses comparten
una tasa similar cercana a los veinte homicidios. Pero una explicaci=F3n
distinta y singular debe ofrecerse para comprender los otros veinte y
tantos homicidios adicionales que, **** cada cien mil habitantes, se
comenten en Venezuela y que no ocurren ni en Brasil ni en M=E9xico.
La explicaci=F3n de esos homicidios adicionales que ocurren en Venezuela
debe encontrarse entonces en la crisis pol=EDtica que ha vivido el pa=EDs
en estos a=F1os y que ha llevado a un quiebre del pacto social y a una
ruptura im****tante en la convivencia ciudadana y la gobernabilidad.
Pues =BFqu=E9 otra diferencia podemos encontrar en las pol=EDticas y la
situaci=F3n social y econ=F3mica entre Brasil, M=E9xico y Venezuela? M=E1s
a=FAn, si nos concentr=E1ramos en una explicaci=F3n cl=E1sica del crimen
que=
vincular=EDa los homicidios, la violencia y el delito a las condiciones
sociales materiales y di=E9ramos, adem=E1s, como ciertas las informaciones
oficiales que afirman que en Venezuela ha disminuido la pobreza y la
desigualdad, se reducido el desempleo y ha aumentado el ingreso de la
poblaci=F3n, el consumo y la atenci=F3n a los pobres en educaci=F3n y
salud,=
=BF****qu=E9 entonces en Venezuela ha aumentado la violencia y el delito
cuando deber=EDa haber disminuido?
Cuando la violencia adquiere unas dimensiones como las que existen en
Venezuela, no pueden ser entendidas ni explicadas sino **** las
condiciones sociales y pol=EDticas. Asesinos hay en todas las
sociedades, pero cuando se alcanzan las tasas de homicidios como la
existente en Venezuela, estamos hablando no de enfermos aislados, sino
de una epidemia y debe ser tratada como tal, pues, inclusive, la tasa
de muertos **** violencia en la actualidad es muy parecida a la tasa de
mortalidad **** malaria de los a=F1os treinta. **** lo tanto, esa epidemia
solo pueden ser explicada en el contexto de la sociedad y la pol=EDtica,
entendida =E9sta como el modo que los seres humanos tienen para hacer
los arreglos que le permitan convivir, establecer pactos y normas, y
darse una forma de gobierno.
Las pol=EDticas frente a la violencia y la inseguridad
Los errores y omisiones de las pol=EDticas p=FAblicas desarrolladas **** el
gobierno en estos nueve a=F1os nos permiten comprender ese exceso de
violencia y homicidios que se cometen en Venezuela y que hicieron que,
seg=FAn la encuesta del Observatorio Venezolano de Violencia del a=F1o
2007, cuatro de cada diez hogares del pa=EDs fueran v=EDctimas de un
delito violento.
En primer lugar cabe destacar la poca im****tancia que el gobierno
nacional le ha dado al problema de la inseguridad ciudadana. En nueve
a=F1os de gobierno se pueden contar con las manos las veces que el
presidente de la rep=FAblica se ha referido al problema en sus
m=FAltiples, y no propiamente cortas, alocuciones al pa=EDs. El presidente
no menciona el tema en sus discursos y las pocas veces que lo ha hecho
ha sido para referirse a circunstancias fortuitas, como cuando se
lament=F3 de la muerte de una m=E9dica cubana asesinada en un barrio, o
para realizar comparaciones con Cuba donde, en su opini=F3n, no hay
delito ****que no hay la ambici=F3n que fomenta el capitalismo.
Pero el silencio del presidente ha sido parte de una pol=EDtica p=FAblica
destinada a encubrir el problema. A inicios del a=F1o 2005, cuando deb=EDa
darse los datos a***ulados de delito y homicidios correspondientes al
a=F1o anterior, como hab=EDa sido la costumbre **** varias d=E9cadas, las
autoridades decidieron que no hac=EDa p=FAblica la informaci=F3n y
retiraron=
los datos de violencia de las p=E1ginas en Internet de las instituciones
p=FAblicas que las mostraban y las cifras de homicidios pasaron a ser un
secreto de estado.
Quiz=E1 la =FAnica pol=EDtica p=FAblica sostenida durante todo el gobierno
h=
a
sido la decisi=F3n de =93no-reprimir=94. La medida resultaba en el primer
momento interesante, pues significaba privilegiar la prevenci=F3n y
poner un coto a las acciones indiscriminadas y muchas veces abusivas
de los cuerpos policiales. Pero esta pol=EDtica se reverti=F3 contra el
propio gobierno pues cayo en el error de confundir la =93represi=F3n=94,
como una acci=F3n violatoria de los derechos humanos, con el esfuerzo
que tienen que hacer las autoridades para obligar a ***plir la ley,
proteger a los ciudadanos y darle respuestas equivalentes a la
violencia de los delincuentes. Al no hacerlo, al no dar una respuesta,
se esta cometiendo una grave omisi=F3n que ha sido le=EDda **** los
infractores de la ley como permisividad o impunidad.
Pero el gobierno, adem=E1s, ha mostrado una gran ambig=FCedad en sus
mensajes y una discontinuidad en sus pol=EDticas. Ha habido ambig=FCedad
pues el presidente de la rep=FAblica ha dicho que est=E1 bien robar si se
tiene hambre, lo cual puede ser adecuado en una discusi=F3n acad=E9mica
sobre sociolog=EDa o doctrina del derecho penal, pero muy negativo en
una figura p=FAblica que modela el com****tamiento social. Ha existido
ambig=FCedad tambi=E9n ****que **** un lado se han propuesto medidas para
lograr el desarme de la poblaci=F3n, pero, al mismo tiempo, se crean
reservas y se postula armar a los ciudadanos en una reserva que tiene
entre sus atribuciones legales funciones de =93seguridad interna=94, y la
gente com=FAn se pregunta entonces, =BFser=E1 que nos armamos o nos
desarmamos?.
Y ha existido una im****tante discontinuidad en las pol=EDticas de
seguridad ciudadana, no solo ****que se han tenido ocho ministros del
interior en nueve a=F1os de gobierno, sino ****que entre uno y otro
ministro las pol=EDticas se cambian sin que se pueda comprender bien las
razones de la mudanza o en otros casos, como la Conarepol, con
argumentos muy sorprendentes. La Conarepol surgi=F3 como una respuesta
del gobierno ante la indignada reaci=F3n de la sociedad ante el cruel
asesinato de los hermanos Fadoul y del chofer que los acompa=F1aba al
momento del secuestro. Fue una respuesta que intentaba mostrar que el
gobierno hac=EDa algo al respecto de un tema abandonado y que quer=EDa
mejorar una herramienta fundamental en el =E1rea de seguridad como es la
polic=EDa. La Conarepol fue una interesante experiencia de convocatoria
amplia y participaci=F3n de los distintos sectores de la sociedad, una
de las pocas de ese tipo que ha tenido el gobierno. La comisi=F3n
realiz=F3 un amplio trabajo de consulta y estudios y al final edit=F3
cuatro valiosos vol=FAmenes con los resultados de su trabajo, a****tes de
expertos y sus recomendaciones para mejorar las polic=EDas del pa=EDs.
Pocas semanas despu=E9s de finalizado el trabajo de la comisi=F3n hubo un
cambio de ministros y, cuando a=FAn estaban calientes los libros del
informe, el nuevo titular de la cartera declar=F3 muy ufano que los
a****tes de la Conarepol no eran =93socialistas=94, que eran de
=93derecha=94=
,
y **** lo tanto =E9l no las pensaba aplicar; y las mando sin pesta=F1ear al
archivo.
Pero, aparte de las ineficiencias e incoherencias, ha existido una
postura de elogio sistem=E1tico de la violencia y los violentos que ha
debido tener un impacto en el com****tamiento agresivo de muchas
personas. Las sociedades y los gobiernos se dedican a buscar
mecanismos que inhiban la violencia y a buscar otras formas de
solucionar los conflictos y dirimir las diferencias normales en la
vida social. Para lograr esos prop=F3sitos se enaltecen los
com****tamientos que repudian la violencia y se exaltan valores e
individuos pac=EDficos. Pues los mensajes del gobierno venezolano han
ido en la direcci=F3n contraria, el presidente de la rep=FAblica dice que
la violencia no es mala, que no es verdad aquella expresi=F3n popular
que dice que =93es el arma de los que no tienen la raz=F3n=94 y
sistem=E1ticamente se utiliza el lenguaje militar y de guerra para la
pol=EDtica: se trata de guerras libradas **** batallones y pelotones
contra enemigos, no adversarios. Adicionalmente se elogia a las
figuras violentas: el programa de empleo del gobierno se llama =93Che
Guevara=94 y cantidad de oficinas p=FAblicas tienen el nombre de
guerrilleros como Fabricio Ojeda, Argimiro Gabald=F3n. A los pistoleros
de puente Llaguno se les hizo un monumento mientras los polic=EDas y sus
jefes permanecen presos y, **** si quedaran dudas, el mismo gobierno
que se ha dedicado a acusar y endilgar a cualquier opositor el ep=EDteto
de golpista, crea **** decreto presidencial (N=BA 38618) =93con valor,
rango y fuerza de ley=94 una condecoraci=F3n llamada =934 de Febrero=94
para=
elogiar el intento de golpe de estado de esa fecha.
Y, finalmente, el gobierno se ha dedicado a erosionar la labor de las
polic=EDas critic=E1ndolas, desmoraliz=E1ndolas y hasta desarm=E1ndolas en
e=
l
caso de Caracas y Maracaibo. Algunas de las cr=EDticas que se la han
hecho a los cuerpos policiales tienen fundamento y muchos las hemos
compartido a lo largo de los a=F1os, pero una instituci=F3n de ese tipo no
se puede abandonar o arrinconar sin que tenga consecuencias para el
resto de la sociedad. La polic=EDa deb=EDa depurarse y reformarse, pero
con una respuesta inmediata de transformaci=F3n que ofreciera formas
alternativas y mejores a las funciones policiales, no dejando un vaci=F3
en su actuaci=F3n. La transferencia de la polic=EDa metropolitana al
Ministerio de Relaciones Interiores y luego su posterior eliminaci=F3n,
anunciada desde hace varios a=F1os en los proyectos de ley de polic=EDa
nacional, solo viene a confirmar una realidad previamente existente.
Pero todo esto lo que ha hecho es contribuir a la sensaci=F3n de
impunidad hacia los delincuentes y de indefensi=F3n de los ciudadanos
quienes, seg=FAn la encuesta del Observatorio de Violencia que hicimos
el a=F1o pasado, en un 60% no denuncian los delitos violentos de los
cuales han sido v=EDctimas ****que piensan que ni la polic=EDa va a hacer
nada, ni los tribunales van a castigar a los culpables.
El incremento de la violencia y el sentimiento de indefensi=F3n ha
llevado a un proceso de armamento de la poblaci=F3n quien busca de esto
modo garantizarse su autodefensa, lo procuran los ricos contratando
empresas de seguridad, lo hace la clase media y los pobres comprando
armas personales y organiz=E1ndose con su vecinos; y lo buscan tambi=E9n
los j=F3venes de los barrios, formando bandas con las cuales pretenden
defenderse de la agresi=F3n de las otras bandas...y todo eso significa
m=E1s violencia.
La construcci=F3n de la seguridad ciudadana
El pa=EDs est=E1 demandando una respuesta ser=EDa del gobierno en materia
seguridad, una respuesta efectiva y no efectista, como la reci=E9n
promulgada Ley de Polic=EDa Nacional que todav=EDa nadie sabe bien c=F3mo
podr=E1 ayudar a mejorar la seguridad de las personas. Lo piden todos
los sectores sociales, los pobres y los ricos, los partidarios del
gobierno, los opositores y tambi=E9n los desilusionados. Y es as=ED ****que
todo el pa=EDs siente que est=E1 en riesgo de ser la pr=F3xima v=EDctima,
pues, cuando un delincuente decide robar una persona o agredirla, no
le pregunta si est=E1 =93con el proceso o contra el proceso=94, si apoya
al
gobierno o lo adversa, simplemente act=FAa y **** eso las v=EDctimas
est=E1n
en todos lados, aunque quienes m=E1s sufren sus consecuencias son los
pobres.
Si la explicaci=F3n de la situaci=F3n de Venezuela tiene dos dimensiones y
obliga a dos hip=F3tesis distintas de interpretaci=F3n, las pol=EDticas de
seguridad tambi=E9n han de ser de dos tipos. Unas dedicadas a combatir
el mismo tipo de delito y violencia que puede encontrarse en los otros
pa=EDses de Am=E9rica Latina y unas medidas singulares de Venezuela que se
relacionan con la superaci=F3n de la conflictividad y el rescate de una
pol=EDtica de seguridad basada m=E1s en la defensa del ciudadano y no
tanto en la defensa del estado o de sus funcionarios.
En Venezuela se requiere de un gran esfuerzo para lograr revertir la
actual tendencia violenta del pa=EDs, pero no es una tarea imposible. Se
requiere, eso s=ED, de la participaci=F3n de todos los ciudadanos, de
todos lo colores pol=EDticos y clases sociales, se necesita de una
acci=F3n gobierno que procure reforzar el sistema normativo y legal y
forzar su ***plimiento y de un liderazgo que procure unir a esos
venezolanos y fomentar su voluntad de paz, en lugar de enemistarlos y
dividirlos.
bricenoleon@[EMAIL PROTECTED]
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