De nuevo en defensa de la propiedad privada
Trino M=E1rquez
Jueves, 22 de mayo de 2008
El teniente coronel que desde 1999 se hospeda en Miraflores anda tan
extraviado en este mundo y marcha en una direcci=F3n tan rara y
extravagante, que ha obligado a quienes nos ocupamos de comentar los
asuntos nacionales, a ventilar de nuevo temas y asuntos que se pensaba
hab=EDan sido dilucidados despu=E9s de que el Muro de Berl=EDn qued=F3
convertido en polvo **** la rebeli=F3n del pueblo alem=E1n, la Uni=F3n
Sovi=E9tica se desintegr=F3 sin que hubiese sido invadida **** el
imperialismo norteamericano, y China y Vietnam emprendieron el camino
hacia el capitalismo, dejando de lado, aquella, las nefastas
ense=F1anzas de Mao, y esta la guerra contra el enemigo invasor. Resulta
que en nuestro singular pa=EDs es urgente subrayar la im****tancia de la
propiedad privada como palanca del desarrollo y la equidad, asunto que
solo se pone en duda en Corea de Norte, Cuba y, desde hace alg=FAn
tiempo, aqu=ED en Venezuela, tres sociedades empobrecidas y atrasadas.
Otra vez hay que acudir a la experiencia comparada y a voces que ****
su autoridad intelectual y moral resulta dif=EDcil cuestionar.
Amartya Sen, el celebrado premio N=F3bel de Econom=EDa y figura a la que
acude de vez en cuando el Presidente de la Rep=FAblica, en su libro
Desarrollo y Libertad se=F1ala que la propiedad privada, junto a la
democracia, es un componente esencial del desarrollo humano y factor
insustituible cuando se busca elevar la calidad de vida de la gente.
Este planteamiento, do***entado ampliamente **** historiadores tan
prestigiosos como Richard Pipes, es el punto de partida del enjundioso
ensayo escrito **** Ignacio de Le=F3n titulado La Propiedad Privada como
Causa del Progreso, el cual acaba de aparecer en la Colecci=F3n
Venezuela Hoy patrocinada **** CEDICE-Libertad.
Los planteamientos de Sen, Pipes y De Le=F3n, conectados con la
tradici=F3n liberal, cuyos atisbos iniciales aparecen en la Grecia
Cl=E1sica, se fortalecen con la Revoluci=F3n Industrial y con pensadores
como Adam Smith y John Locke, y se extienden hasta nuestros d=EDas,
lamentablemente son desechados **** el Gobierno. El camino que emprende
el primer mandatario, al contrario, apunta en una direcci=F3n
completamente opuesta. Desde el 1999, Venezuela es uno de los pocos
pa=EDses del mundo donde la propiedad privada ha estado sometida a m=E1s
presiones y acosos. La invasi=F3n de fincas, haciendas y, en general, de
tierras agr=EDcolas, ha sido una pr=E1ctica com=FAn **** parte de grupos
protegidos y promovidos **** el Gobierno. Tambi=E9n, inmuebles urbanos
privados se han visto bajo la misma amenaza. Numerosos edificios
residenciales han sido tomados y ocupados **** personas que se
identifican con la pol=EDtica gubernamental. Los empresarios del campo y
la ciudad, igualmente, se han visto perseguidos y hostigados.
Industrias im****tantes, bancos y grandes cadenas de comercializaci=F3n
sido intimidadas. Del hostigamiento no se han librado ni los grandes,
ni los medianos, ni los peque=F1os empresarios privados. El episodio con
los productores del Valle del Turbio representa una muestra m=E1s del
drama que padecen los propietarios.
Este clima de incertidumbre y zozobra a los que se ha sometido a la
propiedad y a los empresarios, conduce a que la inversi=F3n privada,
tanto nacional como for=E1nea, haya sido muy reducida si se le compara
con las enormes potencialidades de Venezuela, especialmente a ra=EDz del
aumento sostenido de los precios internacionales del petr=F3leo a partir
de 2004. Nunca antes el pa=EDs hab=EDa disfrutado de un ciclo tan
prolongado de o****tunidades; pero tampoco, nunca antes se hab=EDa
incurrido en tantos desaciertos, muchos de ellos premeditados, ni se
hab=EDan desperdiciado tantas ventajas como las que ofrece la bonanza
petrolera. De haber contado la naci=F3n con autoridades que respetasen
los derechos de propiedad y garantizasen las inversiones, tal como lo
ocurre en las sociedades que m=E1s progresan, hoy Venezuela disfrutar=EDa
de un nivel de bienestar, progreso y equidad equiparable al de los
pa=EDses m=E1s desarrollados del mundo.
Las amenazas contra la propiedad constituyen un ataque directo a la
calidad de vida, al progreso y a los derechos de los ciudadanos,
especialmente a los de los m=E1s pobres. Las sociedades que han
alcanzado los m=E1s altos grados de democracia y libertad son esas que
han entendido que la propiedad privada es un derecho humano
inalienable y un componente esencial e insustituible en el
mejoramiento de la calidad de vida de la gente. A la propiedad privada
est=E1n indisolublemente ligados el aumento de la inversi=F3n y la sana
competencia entre los empresarios, el incremento del empleo y los
salarios, la elevaci=F3n de la producci=F3n y la productividad, la mejora
de la eficacia y la eficiencia del aparato econ=F3mico y la expansi=F3n de
los servicios p=FAblicos. Todos los eslabones del c=EDrculo virtuoso que
favorecen la vida de los seres humanos se conectan con la propiedad
privada.
Cuando esta desaparece o se reduce sensiblemente, la vida cotidiana de
la gente se ve afectada en la misma pro****ci=F3n. De all=ED que los
reg=EDmenes comunistas y, en general, colectivistas siempre significan
retroceso y empobrecimiento para los pueblos que sufren ese tipo de
sistemas.
La propiedad privada fue uno de los derechos fundamentales que
quedaron reafirmados el 2-D. El pueblo percibi=F3 con claridad que el
modelo comunista propuesto **** el jefe de Estado, conspiraba contra
las posibilidades de mejorar el nivel de vida de esa mayor=EDa que
aspira a llevar una vida mejor, y que busca garantizar el presente y
el ****venir, sin depender de los caprichos de un gobernante que se
cree due=F1o del destino de los venezolanos.
tmarquez@[EMAIL PROTECTED]
nuevo en defensa de la propiedad privada
Trino M=E1rquez
Jueves, 22 de mayo de 2008
El teniente coronel que desde 1999 se hospeda en Miraflores anda tan
extraviado en este mundo y marcha en una direcci=F3n tan rara y
extravagante, que ha obligado a quienes nos ocupamos de comentar los
asuntos nacionales, a ventilar de nuevo temas y asuntos que se pensaba
hab=EDan sido dilucidados despu=E9s de que el Muro de Berl=EDn qued=F3
convertido en polvo **** la rebeli=F3n del pueblo alem=E1n, la Uni=F3n
Sovi=E9tica se desintegr=F3 sin que hubiese sido invadida **** el
imperialismo norteamericano, y China y Vietnam emprendieron el camino
hacia el capitalismo, dejando de lado, aquella, las nefastas
ense=F1anzas de Mao, y esta la guerra contra el enemigo invasor. Resulta
que en nuestro singular pa=EDs es urgente subrayar la im****tancia de la
propiedad privada como palanca del desarrollo y la equidad, asunto que
solo se pone en duda en Corea de Norte, Cuba y, desde hace alg=FAn
tiempo, aqu=ED en Venezuela, tres sociedades empobrecidas y atrasadas.
Otra vez hay que acudir a la experiencia comparada y a voces que ****
su autoridad intelectual y moral resulta dif=EDcil cuestionar.
Amartya Sen, el celebrado premio N=F3bel de Econom=EDa y figura a la que
acude de vez en cuando el Presidente de la Rep=FAblica, en su libro
Desarrollo y Libertad se=F1ala que la propiedad privada, junto a la
democracia, es un componente esencial del desarrollo humano y factor
insustituible cuando se busca elevar la calidad de vida de la gente.
Este planteamiento, do***entado ampliamente **** historiadores tan
prestigiosos como Richard Pipes, es el punto de partida del enjundioso
ensayo escrito **** Ignacio de Le=F3n titulado La Propiedad Privada como
Causa del Progreso, el cual acaba de aparecer en la Colecci=F3n
Venezuela Hoy patrocinada **** CEDICE-Libertad.
Los planteamientos de Sen, Pipes y De Le=F3n, conectados con la
tradici=F3n liberal, cuyos atisbos iniciales aparecen en la Grecia
Cl=E1sica, se fortalecen con la Revoluci=F3n Industrial y con pensadores
como Adam Smith y John Locke, y se extienden hasta nuestros d=EDas,
lamentablemente son desechados **** el Gobierno. El camino que emprende
el primer mandatario, al contrario, apunta en una direcci=F3n
completamente opuesta. Desde el 1999, Venezuela es uno de los pocos
pa=EDses del mundo donde la propiedad privada ha estado sometida a m=E1s
presiones y acosos. La invasi=F3n de fincas, haciendas y, en general, de
tierras agr=EDcolas, ha sido una pr=E1ctica com=FAn **** parte de grupos
protegidos y promovidos **** el Gobierno. Tambi=E9n, inmuebles urbanos
privados se han visto bajo la misma amenaza. Numerosos edificios
residenciales han sido tomados y ocupados **** personas que se
identifican con la pol=EDtica gubernamental. Los empresarios del campo y
la ciudad, igualmente, se han visto perseguidos y hostigados.
Industrias im****tantes, bancos y grandes cadenas de comercializaci=F3n
sido intimidadas. Del hostigamiento no se han librado ni los grandes,
ni los medianos, ni los peque=F1os empresarios privados. El episodio con
los productores del Valle del Turbio representa una muestra m=E1s del
drama que padecen los propietarios.
Este clima de incertidumbre y zozobra a los que se ha sometido a la
propiedad y a los empresarios, conduce a que la inversi=F3n privada,
tanto nacional como for=E1nea, haya sido muy reducida si se le compara
con las enormes potencialidades de Venezuela, especialmente a ra=EDz del
aumento sostenido de los precios internacionales del petr=F3leo a partir
de 2004. Nunca antes el pa=EDs hab=EDa disfrutado de un ciclo tan
prolongado de o****tunidades; pero tampoco, nunca antes se hab=EDa
incurrido en tantos desaciertos, muchos de ellos premeditados, ni se
hab=EDan desperdiciado tantas ventajas como las que ofrece la bonanza
petrolera. De haber contado la naci=F3n con autoridades que respetasen
los derechos de propiedad y garantizasen las inversiones, tal como lo
ocurre en las sociedades que m=E1s progresan, hoy Venezuela disfrutar=EDa
de un nivel de bienestar, progreso y equidad equiparable al de los
pa=EDses m=E1s desarrollados del mundo.
Las amenazas contra la propiedad constituyen un ataque directo a la
calidad de vida, al progreso y a los derechos de los ciudadanos,
especialmente a los de los m=E1s pobres. Las sociedades que han
alcanzado los m=E1s altos grados de democracia y libertad son esas que
han entendido que la propiedad privada es un derecho humano
inalienable y un componente esencial e insustituible en el
mejoramiento de la calidad de vida de la gente. A la propiedad privada
est=E1n indisolublemente ligados el aumento de la inversi=F3n y la sana
competencia entre los empresarios, el incremento del empleo y los
salarios, la elevaci=F3n de la producci=F3n y la productividad, la mejora
de la eficacia y la eficiencia del aparato econ=F3mico y la expansi=F3n de
los servicios p=FAblicos. Todos los eslabones del c=EDrculo virtuoso que
favorecen la vida de los seres humanos se conectan con la propiedad
privada.
Cuando esta desaparece o se reduce sensiblemente, la vida cotidiana de
la gente se ve afectada en la misma pro****ci=F3n. De all=ED que los
reg=EDmenes comunistas y, en general, colectivistas siempre significan
retroceso y empobrecimiento para los pueblos que sufren ese tipo de
sistemas.
La propiedad privada fue uno de los derechos fundamentales que
quedaron reafirmados el 2-D. El pueblo percibi=F3 con claridad que el
modelo comunista propuesto **** el jefe de Estado, conspiraba contra
las posibilidades de mejorar el nivel de vida de esa mayor=EDa que
aspira a llevar una vida mejor, y que busca garantizar el presente y
el ****venir, sin depender de los caprichos de un gobernante que se
cree due=F1o del destino de los venezolanos.
tmarquez@[EMAIL PROTECTED]


|