Fomento de la delincuencia
Lunes, 9 de junio de 2008
Una de las mayores contradicciones aparentes del r=E9gimen chavista es
su af=E1n **** el control policial de la disidencia conviviendo con la
desastrosa inseguridad ciudadana.
Nunca antes los venezolanos hab=EDan estado sometidos a los niveles de
angustia que hoy se viven. Ni el chavista m=E1s desinformado puede
hablar hoy, con sinceridad, de disminuci=F3n de delincuencia. Todos,
todos los venezolanos ya hemos experimentado los estragos del hampa. A
cada uno de nosotros o a uno de los nuestros lo han atracado,
secuestrado o asesinado.
Ante esta realidad irrebatible, de nada sirven las peroratas del
ministro de Interior y de Justicia, Rodr=EDguez Chac=EDn, embajador
oficioso (y oficial) del gobierno venezolano ante las golpeadas
narcoguerrillas de las FARC. Sus declaraciones sobre c=F3mo avanza el
control del hampa no hacen m=E1s que sacar frases de indignaci=F3n a los
desesperados venezolanos.
Cualquier estad=EDstica que nos consigamos reafirmar=E1 lo que hemos
dicho. En Caracas hay ocho asesinatos diarios. Anualmente la cifra de
muertos en todo el pa=EDs en condiciones violentas se acerca a los
veinte mil. Los secuestros en los estados fronterizos son noticia
cotidiana. Los atracos ya ni siquiera son rese=F1ados con profusi=F3n en
los peri=F3dicos ****que forman parte del paisaje de nuestras ciudades.
En este cuadro ca=F3tico, al r=E9gimen chavista s=F3lo se le ocurren dos
cosas: negar la evidencia u ocultarla; no hablar del tema, como hace
Ch=E1vez en su show dominical y en las abusivas cadenas de radio y TV.
=BF**** qu=E9 alguien con esa lengua tan suelta como el teniente coronel no
habla del primer problema que preocupa a los venezolanos? =BF**** qu=E9 no
se gasta la misma cantidad de dinero, **** lo menos, que asigna a
propaganda necia sobre el ignoto socialismo del siglo XXI en la
seguridad de las personas y sus bienes?
Entre los cerros de paja presidenciales se encontrar=E1n unas cortas
referencias al tema de la inseguridad personal y siempre ser=E1 para
echarle la culpa a otro, cuando el resguardo de la vida de los
ciudadanos es la primera y exclusiva responsabilidad de todo gobierno.
Esa tarea es la primera justificaci=F3n pol=EDtica de la existencia de un
gobierno. No es el culto a la personalidad o el robo de los dineros
p=FAblicos el fin supremo de los gobiernos.
La impotencia que vivimos los venezolanos ante el desbordamiento del
hampa afecta a todas las clases sociales. Es una verdadera tragedia
que no dejamos que ocupe todas nuestras conversaciones para no caer en
la total desesperanza y en la paranoia.
Los altos funcionarios pueden gozar de escoltas (que pagamos todos los
venezolanos), al igual que los jefes medi=E1ticos del partido oficial
(Mario Silva asisti=F3 a votar en su elecci=F3n como candidato a
gobernador de Carabobo acompa=F1ado de m=E1s de diez guardaespaldas). Los
venezolanos comunes no disfrutamos de tales privilegios. Habr=EDa que
averiguar en qu=E9 pro****ci=F3n las pol=EDcias y las Fuerzas Armadas
est=E1n=
dedicadas a cuidar a los jerarcas chavistas.
Los m=E1s desfavorecidos padecen la dictadura de los azotes de barrio,
de los malandros armados que matan **** un par de zapatos o un reloj.
Sufren la delincuencia que genera el tr=E1fico drogas, como bien lo
dibuja el director meride=F1o Alberto Arvelo en su pel=EDcula =93Cyrano
Fern=E1ndez=94.
El grito de los chivos chavistas parece ser que se envainen los otros
venezolanos mientras nosotros viajamos, vestimos de marca, compramos
inmuebles y carros de lujo, y negamos la inseguridad en que viven.
Para nosotros =96el jefe y sus jalamecate- est=E1n los cancerberos que nos
cuidan.
Los niveles de inseguridad personal que sufre la sociedad venezolana
tienen muchas causas pero una im****tante es el est=EDmulo que el r=E9gimen
chavista le ha dado. No son s=F3lo producto de la ineptitud del m=E1s
pobre elenco ministerial del que se tenga historia, sino tambi=E9n del
c=E1lculo para crear una atm=F3sfera de anarqu=EDa que permita la
corrupci=
=F3n
generalizada y haga crecer la angustia y la desesperanza entre quienes
nos oponemos a los desmanes del chavismo y entre quienes siguen =93el
proceso=94.
Ese clima de represi=F3n a la disidencia democr=E1tica **** un lado y ****
otro la abstenci=F3n ante las fechor=EDas del hampa com=FAn, de los
delincuentes organizados y de los irregulares colombianos, conviene a
un gobierno cuyo principal fin es permanecer en el poder para el
disfrute y ampliaci=F3n de la fortuna de la nueva clase boliburguesa.
Mientras los venezolanos vivamos ocupados en la defensa de nuestras
vidas y nuestros esmirriados y desvalorizados (gracias a la genial
pol=EDtica econ=F3mica inflacionaria y destructora de empleos) bienes,
menos tiempo tendremos para denunciar el continuismo, el nepotismo, el
militarismo y la corrupci=F3n general del r=E9gimen chavista.
El primer problema que los nuevos gobiernos regionales y locales
tendr=E1n que afrontar ser=E1 la inseguridad personal. Esa es la
prioridad, ****que de nada sirve poder progresar en cualquier orden si
la vida no vale nada y a la vuelta de la esquina nos la pueden
quitar.
La polic=EDa debe servir para otra cosa que para reprimir
manifestaciones pac=EDficas o espiar (=93espionar=94 dir=EDa el primer
locutor) a quienes estamos de candidatos a cargos p=FAblicos, como lo
acaba de confesar el jefe de la polic=EDa pol=EDtica DISIP.
rjsandia@[EMAIL PROTECTED]


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