La paja bolivariana
Enrique Viloria Vera
Jueves, 12 de junio de 2008
=A1No vaya a creer sorprendido amigo del proceso que se trata de una
nueva forma de amor propio del Socialismo del Siglo XXI que todo lo
cambia y altera! Nada m=E1s alejado de la ingle, la paja bolivariana
est=E1 a nivel de boca y labios, es un ejercicio de bemba, un operativo
de saliva, una actuaci=F3n de revolucionarios bocazas que no lleva a
ning=FAn lado y no conduce a ninguna parte.
Raz=F3n tienen otra vez nuestros imaginativos estudiantes cuando se
atreven a confirmar - con hechos y no con palabras - que el parlamento
es un establo, un corral, una caballeriza, un aprisco, un redil, donde
pastan a sus anchas los rumiantes sagrados del proceso, vacas bien
nutridas, bien pagadas, bien instaladas, requiriendo s=ED, su buena
****ci=F3n de pienso, no de pensamiento, sino de hierba, de forraje, de
paja pues, para ser acompa=F1ada con revolucionarias consignas con el
escoc=E9s de 18 a=F1os y el hielo de rigor.
La paja bolivariana asume muchas formas: programa semanal televisivo,
paseo en bicicleta persa, interpelaci=F3n complaciente de
correligionarios ang=E9licos, cadena fastidiosa, anuncio con bombas y
misiles de logros inexistentes, reiteraci=F3n de proyectos inconclusos y
ya iniciados, primeras piedras que se quedan en chucutos pedruscos,
cifras huecas, l=E1minas sin contenido, en fin, ilusiones negadas.
La paja bolivariana es m=E1s un asunto de hocico que de gobierno o de
legislaci=F3n. La paja bolivariana, en tanto que aspaviento de rabiosos
belfos, es un manifiesto ejemplo de nuestro bolivariano desgobierno.
viloria.enrique@[EMAIL PROTECTED]


|