Un “desfile corso, triste y vergonzante, digno de Sábado Sensacional o
de Fantástico“. Así califica Pedro Lastra el desfile militar del pasado
martes en Carabobo.
Cuando Marx parafraseaba a Hegel diciendo que la historia suele repetir
sus tragedias, aunque bajo la forma sucedánea de divertidas comedias, se
quedó corto. La revolución bolivariana está repitiendo la cubana, pero
como Radio Rochela. Acto cultural digno del más alejado caserío
pueblerino. Sainete patético y lamentable si en él no estuviese en juego
el prestigio de nuestros padres fundadores y una tradición modesta pero
decente de intelectuales, soldados y científicos. Ayer, viendo el
insólito desfile de nuestras – ya provoca decir solamente sus – Fuerzas
Armadas, sentimos los venezolanos una profunda vergüenza ajena. Sólo
faltaron payasos, domadores y camellos para completar la escena. Un
circo digno de la más zarrapastrosa de las efemérides. Con razón el
gremio internacional de payasos ha elevado una airada protesta ante el
uso del patronímico **** parte de la oposición venezolana para describir
las peculiaridades del presidente de la república.
Para mayor desgracia y como en un circo pobre que sufre su patético
fracaso, el desfile militar ocurrió bajo una lluvia pertinaz y triste,
que rebajaba aún más la escenografía de la zarrapastra. ¡Cómo se habrá
reído el estado mayor de las Fuerzas Armadas Colombianas ante esos
fusileros disfrazados de lambucios de carnaval apuntando a un cielo
imaginario! ¡Cómo se habrán retorcido los generales del Pentágono viendo
esos arbolitos, esas ramitas, esas guedejas colgando de los cañones!
¡Que tristeza más grande ver a nuestros soldados encaramados en
utilerías de cartón piedra y obligados a posar sin que se les moviera un
músculo mientras ponían cara de desconcierto!
¿Es que el sentido del ridículo no existe en los actuales ámbitos del
Poder? ¿Es que ya hemos perdido incluso ese sentido trágico de la vida
que llevó al sacrificio de un tercio de nuestra población para
liberarnos del yugo colonial? ¿En este desfile corso, triste y
vergonzante, digno de Sábado Sensacional o de Fantástico han venido a
dar los libertadores de antaño?
Ante tan menesteroso espectáculo cabe hacerse muchísimas y muy graves
preguntas, de cuya respuesta depende el destino de la Patria. ****
ejemplo: ¿nadie en el seno de la FAN se opuso a ser travestido,
maquillado y disfrazado como un extra de un sainete de telenovela y
asumir un papel tan torpe e indigno como aquel al que fueron obligados
ayer? ¿Nadie reclamó **** esas banderas rojas, esas consignas
trasnochadas, esas propagandas de mala muerte? ¿Nadie intentó explicarle
a ese estado mayor que la presencia y apariencia de un soldado es tan
im****tante y tan trascendente como su apresto operacional y su
preparación de combate?
Ya dijo Carlos Fuentes en el 2001 que a Venezuela le esperaban muy malos
tiempos. Ya llegaronblockquote>
UN CIRCO LAMENTABLE Y PATÉTICO
Pedro Lastra
Especial para noticias24.com


|